El primer día de clase confirmó lo que se temía: el descalabro de Aston Martin. No hay por dónde coger el proyecto de Adrian Newey, que desde Melbourne este viernes, tras los dos primeros entrenamientos del GP de Australia, ha admitido el drama en el que se encuentra inmersa la escudería inglesa.
Y lo peor: que tanto él como los responsables de Aston Martin ya sabían en noviembre del 2025 los problemas que tenía Honda, su nuevo suministrador de motores que sustituyó a Mercedes, y al que señalan como culpable del retraso y las averías del nuevo coche.
Estamos escasos de baterías, solo nos quedan dos, que están montadas en los coches. Si perdemos una, sería un gran problema”
En la rueda de prensa oficial de la FIA que dan los jefes de equipo en los Grandes Premios, las palabras de Adrian Newey, sin edulcorantes, ilustraron la magnitud de la tragedia: el motor Honda de este 2026 no sirve para nada, e insta a los japoneses a “empezar a trabajar en el del 2027, porque está claro que se necesita un gran avance en la potencia del motor de combustión para el 2027, y ese debe ser su único objetivo”.
“Siendo realistas, esta temporada se trata de solucionar este problema de vibraciones para que podamos rodar con fiabilidad, y a partir de ahí, ver cuánto rendimiento pueden añadir al motor de combustión en particular”, descubrió.
La intervención del ingeniero inglés, considerado el gran gurú de la aerodinámica en la F1 moderna, evidenció la profunda crisis que vive Aston Martin.
El problema mucho más subyacente son los problemas de vibración (del motor Honda) con los que seguimos lidiando”
Sobre los problemas vividos este viernes en la primera jornada del GP de Australia, Newey confesó: “Tenemos problemas continuos con la batería, así que hemos tenido un nuevo problema con la comunicación interna entre la batería y su sistema de gestión. Pero el problema mucho más subyacente son los problemas de vibración con los que seguimos lidiando”. Unos problemas de vibración causado por el motor Honda que podrían incluso causar daños en los nervios de los dos pilotos.
La situación es crítica para este fin de semana en Australia, según admitió Newey: “Tenemos pocas baterías, sólo nos quedan dos, las dos que tienen los dos coches, así que si perdemos una, obviamente es un gran problema. Así que tenemos que ser muy cuidadosos con el uso de las baterías”.
Me siento un poco impotente porque tenemos un problema muy importante con la unidad de potencia”
Para Adrian Newey, en su dilatada trayectoria en la F1, es uno de los peores momentos. “Me siento un poco impotente porque, claramente, tenemos un problema muy importante con la unidad de potencia. Y nuestra falta de rodaje también significa que, al mismo tiempo, no estamos descubriendo nada sobre el coche. Así que, nuestra información sobre el coche es muy limitada porque hemos rodado muy poco”.
El ingeniero inglés señala a Honda como origen de los males: “Honda nos ha limitado mucho la autonomía con poco combustible. Se convierte en un problema que se autoalimenta. Y, por supuesto, se consume mucha energía, en términos humanos por nuestra parte”. Y pone como ejemplo a los mecánicos: “Emocionalmente, nuestros mecánicos estuvieron despiertos hasta las cuatro de la mañana. Así que, por supuesto, están de rodillas”.
La solución no es sencilla: según Newey, primero Honda tiene que “intentar reducir la vibración que emana de la unidad de potencia. Están trabajando en ello. No será una solución rápida, ya que implica proyectos fundamentales de equilibrado y amortiguación que deberán llevar a cabo. No puedo comentar con qué rapidez podrán lograrlo, pero esa debe ser la principal motivación. Una vez lo superen, podrán centrarse en el rendimiento, pero ahora mismo este problema de vibración está absorbiendo toda la energía en todas las áreas”.
Para Newey, el problema radica en la organización de Honda, según explicó, por sus entradas y salidas de la F1. “Cuando regresaron en el 2023, en el primer año del límite presupuestario para motores, todos sus rivales habían estado desarrollando durante el 2021 y el 2022 con continuidad, con su equipo actual y sin límite presupuestario. Ellos volvieron con solo el 30% de su equipo original, así que empezaron muy mal y, lamentablemente, les ha costado recuperar el terreno perdido”.
Ciertamente, en cuanto al chasis, nosotros empezamos muy tarde con un ciclo muy comprimido”
También admite errores Newey por parte de Aston Martin. “Ciertamente, en cuanto al chasis, nosotros empezamos muy tarde con un ciclo muy comprimido. No es por poner excusas, pero significa que sabíamos que en la primera parte de la temporada probablemente iríamos un poco por detrás, pero con suerte, con el potencial, que aún creo que tenemos para recuperarnos, o lo habríamos logrado sin la distracción que ahora se ha causado. Para Fernando, la situación mental es difícil en este momento”.
Nos dimos cuenta en noviembre del año pasado, cuando Lawrence Stroll, Andy Cowell y yo fuimos a Tokio a hablar de los motores”
Adrian Newey acabó admitiendo que Aston Martin se equivocó al cambiar de suministrador de motores, de Mercedes a Honda, y que desde noviembre conocían la situación crítica del fabricante nipón.
“No sabíamos la falta de experiencia de Honda cuando se firmó el contrato. Solo nos dimos cuenta en noviembre del año pasado, cuando Lawrence Stroll, Andy Cowell y yo fuimos a Tokio para hablar sobre los rumores de que no alcanzarían la potencia del objetivo original para la primera carrera, y a raíz de eso surgió el hecho de que muchos de los miembros originales del equipo no habían regresado cuando reiniciaron... Así que la respuesta es no”.
