Fue recibido por el madridismo como un nuevo Lamine Yamal. Como una estrella emergente del fútbol mundial. Aunque solo tenía 17 años cuando el Madrid sacó la chequera para ficharle del River Plate las expectativas se dispararon. Franco Mastantuono tenía que ser el jugador que contrarrestara al fenómeno barcelonista. El coste, de 60 millones, no debía ser un obstáculo que le afectara Por edad, ambos ahora con 18 años y por posición en el campo Mastantuono debía ser como Lamine. El argentino también está siendo utilizado en el flanco derecho del ataque madridista. Pero su rendimiento ha ido decayendo con el paso de las semanas.
Empezó enseñando mucha habilidad con la pelota y un desparpajo innegable pero le costaba terminar las jugadas y pasaba por los encuentros como la gaseosa. De más a menos y con más expectativas que certezas. Saludado por el público blanco al grito de “Franco, Franco, Franco”, en cada rueda de prensa Xabi Alonso se deshacía en elogios hacía él.
Solo ha metido un gol en doce partidos y no jugó en el clásico
Si por el centro Mbappé no tiene oposición y en la izquierda suele jugar Vinícius, pese a sus encontronazos con Xabi Alonso, por la derecha se la abría una oportunidad a Mastantuono. Con un Rodrygo lejos de sus mejores días y que ya había dicho que no quería jugar en esa banda y con un Brahim también irregular Alonso apostó por darle la titularidad al chico en ocho partidos. Pero después llegaron los compromisos de más altura y ha quedado relegado. Contra el Juventus jugó seis minutos. Ante el Barcelona ni siquiera salto al campo. Y para colmo una pubalgia, la misma lesión que ha afectado a Lamine, le dejó fuera del partido de Anfield. De momento ha metido un gol, ante el Levante, en doce partidos. No es lo que se esperaba.
