Jesús Vallejo no jugó ni un solo minuto en la histórica eliminación del Real Madrid, su exequipo, a manos de 'su' Albacete por unas molestias de última hora que le apartaron del once. Eso no impidió que se convirtiera en una de las imágenes de la noche al celebrar como el que más el pase a cuartos de final de la Copa del Rey junto con sus compañeros tras el pitido final y el delirio en el Carlos Belmonte.
Con las manos en la cara sin poder contener la emoción, Vallejo era consolado y se abrazaba con sus colegas. Su incredulidad no era exclusiva del futbolista que durante diez años estuvo vinculado al club blanco. Los miles de aficionados que abarrotaron el estadio manchego tampoco podían creerse la epopeya conseguida ante el conjunto entrenado ahora por Álvaro Arbeloa en el tiempo extra, justo instantes después del gol de Gonzalo que parecía forzar el encuentro a la prórroga. Pero Jefté, por segunda y esta vez definitiva, volvería a dar ventaja a los de Alberto González para firmar el sorprendente 3-2.
Pese a tener una participación residual a lo largo de su etapa en el Madrid, el central de 29 años nacido en Zaragoza se ganó el cariño de la afición blanca por su sencillez y buen compañerismo. Convertido en 'meme' en ocasiones por ser el futbolista olvidado, en su palmarés figuran dos Champions (los cinco minutos en la vuelta de las semifinales contra el City cuando entró en la prórroga fue su momento álgido), una Liga, una Copa del Rey, cuatro Mundial de Clubs, tres Supercopas de Europa y dos Supercopas de España.
En las cinco temporadas que llegó a formar parte de la plantilla, acumuló un total de 35 partidos, con un gol y una asistencia en su haber. En media temporada en el Albacete, club al que llegó tras finalizar su contrato con los blancos, ya ha jugado casi la mitad de esos partidos (17). Titular habitual, el objetivo es no sufrir en Segunda División. Pero ahora toca disfrutar de la Copa,


