El Girona estuvo a punto de caer en la trampa de un Levante que soñó con la victoria para creer en la salvación después de superar al Alavés la semana pasada. Sin embargo, el equipo de Míchel, que prácticamente no gozó de grandes ocasiones, consiguió romper la telaraña de los valencianos, que se fueron hundiendo a medida que transcurrieron los minutos tras la expulsión de Olasagasti a falta de media hora para el final.
La principal novedad en el once del Girona fue la presencia de Claudio Echeverri. El argentino salió de inicio en sustitución del lesionado Bryan Gil. Precisamente, el futbolista cedido por el Manchester City fue quien generó la primera acción de peligro en una jugada donde no pudo progresar al ser obstruido por Dela. Quien no empezó el encuentro vestido de corto fue Ounahi, sobre el que Míchel comentó minutos antes del partido que todavía necesita rodaje.
Echeverri fue quien sustituyó a Bryan Gil en el once inicial
El bosque de piernas levantinistas impedía progresar al Girona dirección a portería. Lemar daba vueltas sobre sí mismo, Witsel y Beltrán intercambiaban pases horizontales y Vanat no lograba prolongar las acciones cuando se conectaba con él. El oasis para los gironins se encontraba en las situaciones donde podían correr campo adelante, pero estas llegaban a cuentagotas. Una de ellas fue una peligrosa aproximación de Tsygankov desde el costado derecho. El ucraniano centró con su pierna diestra y, tras una serie de pugnas en el interior del área, Beltrán finalizó la acción con un tímido disparo que se marchó por la línea de fondo.
Pero, como viene siendo habitual en las últimas jornadas, los catalanes pecaron de ingenuos sacando el balón desde atrás en ciertos momentos. Una imprecisión en el pase de Reis propició un ataque rápido del Levante que finalizó con una volea del central Moreno que no cogió portería por muy poco. Segundos después, Gazzaniga se equivocó en la entrega y de nuevo lo aprovecharon los valencianos para generar peligro. Desubicado, el Girona fue diluyéndose ante un equipo con más empuje que arremetió una y otra vez ante la portería de los de Míchel. Eso sí, sin grandes ocasiones más allá de un chut desde la frontal del área de Olasagasti.
En la primera oportunidad para el Levante tras el descanso, el Girona vio cómo el encuentro se le ponía cuesta arriba. Echeverri se desentendió del duelo defensivo ante Víctor García, quien centró desde la derecha para que Carlos Espí, en el minuto 50, se elevase completamente solo dentro del área pequeña, a la altura del primer palo, para batir a Gazzaniga. Míchel, inquieto en el banquillo mientras se movía de lado a lado, dio entrada a Joel Roca y Alejandro Francés en busca de más verticalidad. El lateral maño, en uno de los primeros balones que tocó, consiguió servir un buen centro al interior del área para que Tsygankov metiese la punta de la bota en una finalización que no acabó entre los tres palos.
El Girona, con energía renovada, vio cómo la remontada era posible al confirmarse la expulsión de Olasagasti. El centrocampista granota cometió una imprudencia al levantar demasiado su pierna derecha en una pugna con Vanat. Cuadra Fernández, el árbitro encargado de dirigir el encuentro, no dudó ni un segundo y mostró la cartulina roja al jugador del Levante después de que impactase con su bota en la rodilla del delantero ucraniano cuando todavía quedaba media hora de partido por delante.
Pese a las buenas intenciones de los gironins, la telaraña del Levante se hundió hasta su propia área, pero parecía no acabar nunca de romperse. Con un mínimo de siete u ocho jugadores defendiendo como si les fuera la vida en ello cerca de los dominios de Mathew Ryan, los granota hicieron que los pupilos de Míchel se mordieran las uñas a medida que iban pasando los minutos. Joel Roca insistía desde el costado izquierdo, Ounahi no dejaba de ofrecerse por la frontal para encontrar un pase definitivo y Vanat se peleaba con todos los defensas para abrirse un hueco con tal de poder rematar.
El Girona pudo acabar ganando el partido en una ocasión que finalizó Vitor Reis con la cabeza
El premio a la insistencia acabó llegando, pero antes Witsel perdonó el empate en una acción para llevarse las manos a la cabeza. Completamente solo en el segundo palo tras un chut de Ounahi, el belga mandó al larguero el esférico cuando se encontraba a unos palmos de la línea de gol. Quien sí contó con el acierto de cara a puerta fue Joel Roca. El joven extremo, de 20 años, encaró a Etta Eyong y golpeó encimado por Kevin Arriaga para batir a Rayan en el minuto 93. Eso sí, la alegría no fue inmediata. Cuadra Fernández anuló el gol al pensarse que Vanat, quien estaba en fuera de juego, había desviado la trayectoria del balón. Llamado por la sala VOR, el colegiado acudió al monitor y comprobó que finalmente fue Toljan, jugador del Levante, quien tocó la pelota antes de que esta entrase entre los tres palos.
La de Roca no fue la última oportunidad para los de Míchel. Y es que Reis, prácticamente en la última jugada del partido, envió por encima del travesaño un remate de cabeza desde dentro del área que hubiese supuesto una alegría todavía mayor.
Ficha técnica:
Levante, 1 - Girona, 1
Levante UD: Ryan; Toljan, De la Fuente, Moreno, Sánchez; Olasagasti, Rey (Vencedor, min.77); Tunde (García, min.17), Romero (Arriaga, min.65), Cortés (Matturro, min.77); Espí (Eyong, min.65).
Girona: Gazzaniga; Rincón (Francés, min.54), Blind, Reis, Martínez; Lemar (Ruiz, min.71), Witsel, Beltrán (Martín, min.71); Tsygankov, Echeverri (Roca, min.54); Vanat.
Goles: 1-0: Espí, min.50. 1-1: Roca, min.93.
Árbitro: Guillermo Cuadra Fernández (comité balear). Expulsó por parte del Levante a Olasagasti (min.59) y amonestó a Sánchez (min.79), Dela (min.95) y a su entrenador, Luís Castro, y por parte del Girona amonestó a Rincón (min.26) y a Reis (min.77).
Incidencias: partido correspondiente a la vigesimoséptima jornada de LaLiga EA Sports que enfrentó al Levante y al Girona en el estadio Ciutat de València ante 18.542 espectadores
