Una amplia sonrisa, de oreja a oreja, se dibujó en el rostro de Carlos Alcaraz, feliz por alcanzar un éxito sin precedentes en el tenis. Djokovic acababa de fallar el golpe que le convertía en el jugador más joven de la historia en conquistar los cuatro Grand Slams. Un triunfo que constituye la liberación definitiva de un jugador que no parece tener límites, pero al que el divorcio de Juan Carlos Ferrero ha pasado factura en los últimos meses.
Con 22 años, Alcaraz ya no necesita tutores, sino solamente un equipo que le empuje. El murciano agradeció a los suyos nada más ganar el séptimo Grand Slam, pero también se acordó de aquellos que no creyeron en él. “Si te digo la verdad, me acuerdo de la gente que me ha dicho que no lo iba a conseguir, que no iba a pasar de cuartos, que no iba a jugar un buen tenis y no creían de mi. Debería acordarme de mi gente, pero me acuerdo de esa gente. No he venido aquí a decirle a nadie que soy capaz. Solo a demostrarme que puedo hacerlo y a decirme que puedo hacer un buen trabajo”.
El murciano reconoció que los últimos meses no habían sido fáciles para él. “Creo que nadie sabe lo muy duro que hemos trabajado y lo que hemos sufrido para llegar a este momento. Nos hemos centrado en lo nuestro, sin escuchar lo que decían los demás. Me habéis empujado siempre a hacer lo correcto. Estoy muy agradecido por todos los que tengo en mi esquina”, explicó con el trofeo ya en sus manos.
“Trabajo hecho, 4 de 4 completado”. Esa fue la rúbrica de Alcaraz durante la celebración en la cámara que le seguía. El séptimo Grand Slam, todavía lejos de Djokovic (24) supone alcanzar a McEnroe, Wilander, Lacoste o Newcombe y superar a jugadores como Becker o Edberg. “Esto es una locura. Todo el trabajo hecho. Cada año decía que mi objetivo era Australia. A la quinta ha venido. Mucho trabajo, esfuerzo, dedicación. Estoy muy contento”, resumió.
También tuvo palabras de reconocimiento para Novak Djokovic, que aspiraba a ganar su Grand Slam número 25, el décimo de Australia, donde no había perdido nunca una final. “Se merece una ovación. Lo que tú has hecho inspira a todos. Trabajo duro, todos los torneos a los que has ido. He disfrutado muchísimo viéndote jugar, compartiendo vestuarios. Gracias por todo lo que haces, es muy inspirador para mí”, reconoció.
Por último se refirió a la presencia de Rafa Nadal en la grada durante la final, algo que dijo que era “un poco raro”, pero también “un honor”. “Es un poco raro ver a Rafa allí. Es la primera vez diría. Para mí es un honor jugar en frente de ti, hemos tenido grandes batallas en pista, no muchas, pero ha sido un honor jugar partidos contigo, compartir vestuario... El hecho de que esté aquí para mi significa mucho, porque hace este momento más especial para mí”, agradeció.
En un discurso magistral, Nova Djokovic tuvo palabras de mucho cariño para Alcaraz. El serbio digirió la derrota con mucha entereza y calificó la victoria del español como “legendaria” e “histórica”. “Felicitar a Carlos, a todo su equipo, a su familia. Eres un tenista legendario e históric, seguro que nos quedan más partidos por disfrutar, espero que nos podamos volver a ver durante los próximos diez años (bromeo). Te mereces lo mejor y eres el claro ganador de esta final”.
También tuvo unas palabras hacia Rafa Nadal. “Quiero dedicarle también unas palabras también a mi amigo Rafa, que está en las gradas. Para mi es un honor verte en las gradas presente, viéndome a mi y a Carlitos, aunque me hubiera gustado que estuvieras aquí abajo conmigo. Gracias por estar presente”, concluyó el serbio.
