Instagram acoge favorablemente las propuestas de estados miembros de la UE para mejorar la seguridad digital de los jóvenes en toda Europa mediante una «mayoría de edad digital» en toda la Unión.
Esta aplicación y red social propiedad de Meta lleva más de diez años invirtiendo una cantidad considerable de recursos en mejorar la seguridad digital de los jóvenes. Las condiciones de Instagram exigen ser mayor de 13 años y, para verificar la edad, aplican diversos métodos. El año pasado estrenaron en Instagram las Cuentas de Adolescente, que también se han introducido en Facebook y Messenger recientemente. Estas cuentas restringen automáticamente quién puede ponerse en contacto con los adolescentes, filtran contenido delicado y establecen límites de tiempo diario, con lo que brindan una mejor protección a cientos de millones de jóvenes de todo el mundo.
El adolescente medio usa al menos 40 aplicaciones por semana, cada una con sus propios requisitos y normas. Por eso, necesitamos una mayoría de edad digital por debajo de la cual se pida a los jóvenes aprobación parental para descargarse aplicaciones”
Pero para atajar un problema que se extiende por todo el ecosistema digital europeo, se necesitan más esfuerzos. El adolescente medio usa al menos 40 aplicaciones por semana, cada una con sus propios requisitos de edad mínima y sus normas de seguridad diversas. Por eso, en las aplicaciones y los servicios digitales, se necesita una mayoría de edad digital por debajo de la cual se pida a los jóvenes aprobación parental para descargarse aplicaciones.
Los tres pilares del éxitoPara implantar una mayoría de edad digital, hacen falta tres componentes esenciales:
1Una plataforma que abarque todas las aplicaciones que usan los adolescentes, no solo las de redes sociales. Centrarse solo en las redes sociales sería una solución parcial que podría empujar a los menores hacia espacios digitales sin regular y, por ende, menos seguros.
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Un sistema uniforme, centralizado y sólido que permita verificar la edad de los adolescentes. Los actuales métodos de verificación de edad varían según la aplicación, es decir, que un menor puede declarar que tiene 18 años en una de ellas y, al mismo tiempo, decir que tiene 15 en otra. Necesitamos una solución que pueda aplicarse de forma coherente y eficaz en todas las aplicaciones que usan los jóvenes.
3
Un proceso ágil que permita a padres y madres aprobar las descargas de aplicaciones de los más jóvenes. Los padres son quienes mejor conocen a sus hijos y deberían ser ellos quienes tengan la última palabra sobre las aplicaciones que se pueden descargar.
Exigir a las tiendas de aplicaciones o a los sistemas operativos de los móviles que obtengan la aprobación parental y verifiquen la edad cuando un adolescente intenta descargarse una aplicación es un enfoque que protege la privacidad, cuenta con el beneplácito de padres y madres, y aprovecha sistemas de aprobación que ya existen. Un número cada vez mayor de estados de los EE. UU. Y países como Brasil también han adoptado ya este enfoque a través de su legislación.
Europa ha demostrado en repetidas ocasiones que hay problemas que requieren soluciones a escala continental. La seguridad digital de los jóvenes merece el mismo enfoque coordinado que el mercado único, la protección de datos y la regulación financiera. Los líderes de la UE, en los debates sobre las próximas políticas digitales, deben plantear soluciones que abarquen la amplia variedad de aplicaciones que usan los adolescentes. Para una generación cuyo entorno natural es el digital, la colaboración entre los agentes públicos y privados no solo es conveniente, sino que es esencial.
Aviso de transparencia:
Información completa sobre transparencia en: https://www.grupogodo.com/aviso-de-transparencia/20251030041001-900303247-900514199-001.pdf
