Al igual que el coronel de la célebre novela de Gabriel García Márquez, que no tenía quien le escribiera, el gas metano no tiene quien se ocupe de él. En una conferencia en línea organizada por la Fundación Renovables, Greenpeace, Ecodes, Ecologistas en Acción y Mighty Earth, dichas entidades han instado al Gobierno español a elaborar un Plan Nacional de Reducción de Emisiones de Metano para todos los sectores emisores de este potente gas de efecto invernadero.
“Nos parece imprescindible que exista un plan nacional con medidas y no simplemente con propuestas”, señaló Isabel Fernández en nombre de las cinco entidades organizadoras del evento. Estas mismas entidades denuncian que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) “ignora” el metano y que la implementación del Reglamento del Metano de la Unión Europea también sufre importantes retrasos.
Hasta 80 veces más potente es el metano en comparación con el dióxido de carbono como gas de efecto invernadero
El metano es considerado como el primo silencioso del dióxido de carbono (CO₂), que es mucho más conocido por el conjunto de la población. Silencioso porque representa el 18,62% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero en España, frente al 74,9% del CO2. Sin embargo, el silencio se hace menos sordo si se tiene en cuenta que, como gas causante del efecto invernadero, es 80 veces más potente que su primo.
La buena noticia es que el metano permanece en la atmósfera una media de 10 o 12 años, lejos del siglo de vida del CO2. Es decir, “si lo reducimos ahora, veremos las consecuencias de forma relativamente rápida”, afirmó en el encuentro Xavier Querol, profesor de Investigación del CSIC, en el Institut de Diagnosi Ambiental i Estudis de l’Aigua (Idaea). También Eduardo González Fernández, subdirector general de Mitigación del Cambio Climático, Oficina Española de Cambio Climático (perteneciente al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico), destacó que “todas las actuaciones en relación con el metano tienen un beneficio muy inmediato”.
El 45% de las emisiones globales de metano se deben a procesos naturales, siendo los humedales la fuente natural más grande. El 55% restante es responsabilidad básicamente de tres actividades humanas: el sector agropecuario (con el 62,4% de las emisiones de metano antropogénicas en España), la descomposición de residuos en vertederos (31,7%) y los combustibles fósiles (5,2%).
De 10 a 12 años de media permanece en la atmósfera el metano en comparación con el siglo de vida del CO₂
Las cinco entidades organizadoras del encuentro lanzaron una serie de propuestas para reducir las emisiones de este gas. Entre las propuestas para el sector agropecuario destaca el “fomento de dietas saludables y sostenibles”, lo que se traduce en una mayor ingesta de alimentos con proteína vegetal. La otra gran medida es reducir el desperdicio alimentario.
En el campo de los residuos, las entidades organizadoras proponen prohibir el envío de residuos orgánicos a vertederos, reducir el volumen de residuos generados y promover la reutilización y el reciclaje. Otra medida es la captura y aprovechamiento del gas de los vertederos para la generación de energía, puesto que el metano puede sustituir al gas de origen fósil.
Estas soluciones urgen más de lo que se creía hasta ahora. Un estudio reciente que ha utilizado observaciones con satélite ha llegado a la conclusión de que el planeta Tierra libera mucho más metano de lo que se declara oficialmente en la actualidad. En concreto, el nuevo análisis determina que las emisiones antropogénicas de este gas son un 15% superiores a las reconocidas por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), mientras que las emisiones nacionales son más de un 50% superio- res que las declaradas por una cuarta parte de los 161 países analizados.
