La consultora Translink ha superado los 700 millones de euros en compraventas que han recibido su asesoramiento en 2025, lo que supone un fuerte crecimiento respecto al año anterior, cuando la cifra fue de 400 millones.
Los socios José María Banús, Josep Pere Gutierrez, Tran-Minh Thai y Oscar Llaudet aseguran que el año pasado intermediaron 14 operaciones, tanto de empresas que decidieron venderse como adquirir a competidores. Entre ellas, destacaron las compraventas de GGW Group, Flamagas, Azelis, Transgourmet y Alerce.
“Ha sido un buen año gracias a la mejora de la coyuntura global. La economía española crece a buen ritmo y esto anima a las empresas a crecer de forma inorgánica. Prevemos un 2026 incluso mejor. El mercado va hacia la consolidación: hay que ganar tamaño para seguir compitiendo”, señalan los socios de la consultora, con sede en Barcelona y perteneciente a una marca global de origen suizo cuyo consejero delegado es Leandro Rosado, instalado en Barcelona.
El volumen crece respecto a los 400 millones del año anterior por la mejora de la coyuntura global
Además, los socios de Traslink sostienen que se están acelerando las ventas de empresas familiares: “Hace 30 años la mayoría de empresarios de este país daban por hecha la sucesión del negocio familiar pero el panorama ha cambiado. Cada vez nos encontramos con más hijos que no quieren asumir la empresa y con padres que o bien consideran que sus descendientes no están capacitados o bien desaconsejan seguir adelante por la fuerte competencia global”, señalan los responsables, que cuentan con décadas de experiencia ya que antes trabajaban bajo el paraguas de WindCorp.
Translink asesora a todo tipo de empresas, de sectores tan distintos como la industria, la tecnología, la salud o la alimentación. La firma también es fuerte en transacciones internacionales, que incumben a una empresa local con otra de extranjera. “Al ser una firma global, con presencia en 35 países, disponemos de una sólida colaboración con las oficinas del exterior”, indican los socios, que detallan que cada delegación opera como sociedad independiente.
Asimismo, destacan que Barcelona es una de las oficinas más activas en operaciones internacionales, al nivel de sus homólogos finlandeses, franceses, británicos o suecos. A pesar de los buenos resultados, declinan compartir la cifra de facturación neta y se limitan a compartir la cifra de empleados de la oficina de Barcelona. Son una quincena y dan respuesta a todas las necesidades del mercado español. Este año, a causa del fuerte crecimiento registrado, están estudiando abrir delegaciones en otros territorios, como Madrid, País Vasco o Valencia.
