De joven se especializó en estudios clásicos, griego y latín. Asegura que aún es capaz de leerse dos novelas por semana. Pero a Donatella Principe lo que le apasiona es la economía. Es una de las ejecutivas de referencia de Fidelity, una de las mayores gestoras del mundo junto a BlackRock y Vanguard, con varios billones en su cartera, y está inquieta por el ciclo actual: “Estamos en un mundo en el que pasan los tanques pero no pasan las mercancías”.
¿Qué opina de la ofensiva de Trump a la independencia de la Fed?
Yo he vivido en un mundo diseñado con el modelo de independencia de los bancos centrales. Pero este sistema se vio muy comprometido tras la gran crisis financiera del 2008, y aún más en la covid, cuando aplicaron una política monetaria ultraexpansiva, ya que, al mantener bajo el coste del dinero, permitieron a los gobiernos aumentar la deuda sin cargar demasiado el gasto en intereses. Hace tiempo que los bancos centrales no son tan independientes y llevan desde el 2020 tratando de recuperar su credibilidad.
¿Por qué el magnate se obsesiona ahora con Powell si le quedan cuatro meses de mandato?
De entrada, se ha convertido en una profecía autocumplida. Powell, para demostrar la independencia de la Reserva Federal, se ha vuelto más papista que el Papa. Efecto boomerang. Y no baja tipos. Pero hay otro elemento y es que la Junta de la Fed está formada por 12 miembros, 6 permanentes y 6 locales. ¿Por qué era tan importante para Trump que Powell dimitiera y que otro miembro, Lisa Cook, fuera acusada antes de que se realizaran los nombramientos de la junta local a finales de enero? Porque así podría haber tomado el control total. Trump sigue teniendo tres votos de 12 y podrá elegir al presidente, pero nos tendremos que acostumbrar a una Fed muy dividida, cuando hasta ahora encontrar votos discrepantes era muy raro. Powell podría seguir siendo miembro de la junta hasta enero del 2028. Y como es una figura influyente y respetada, el verdadero riesgo es que él se convierta en el gobernador en la sombra. Históricamente los bancos centrales eran el ancla de estabilidad de los mercados. A partir de ahora serán una fuente de incertidumbre.
“Desglobalización, deuda, demografía y descarbonización hacen elevar la inflación”
¿Pero las decisiones de tipos no deberían depender de la inflación?
Hay que asumir que vivimos, y viviremos cada vez más, en un mundo con una inflación superior a la media, en comparación con el pasado. Hay cuatro fuerzas inflacionistas. Las llamamos las 4D, que son la desglobalización, la demografía, la descarbonización y la deuda. Esta última es la clave. Solo los gobiernos han superado los 100 billones de dólares de deuda, algo que el Fondo Monetario Internacional sospechaba que ocurriría en 2030. Y los bancos centrales no pueden dejar de tener en cuenta esta cuestión.
¿La IA no debería ser deflacionaria al aumentar la productividad?
Hasta ahora, la inteligencia artificial aún no ha demostrado que sea capaz de aumentar la productividad. Así lo dijo la Universidad de Harvard. Lo que sí sabemos por ahora es que si desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy el 80% de los nuevos puestos de trabajo creados en el mundo provenían de las nuevas tecnologías, la IA podría ser la primera tecnología que destruye más puestos de trabajo de los que crea. Desde que se introdujo ChatGPT a finales del 2022 hasta hoy, el desempleo juvenil ha pasado de menos del 3% a casi el 9%.
Los mercados ignoran los aranceles y están en máximos.
Los inversores han comprado este lema: “No te preocupes por lo que dice Trump, porque de todos modos no hace nada”. Cuando Trump volvió a la Casa Blanca el 20 de enero, el nivel medio de los aranceles estadounidenses era del 2,4%, y actualmente es del 17%, los niveles de los años 20 del siglo pasado, cuando se produjo la Gran Depresión. Entonces el comercio mundial representaba menos del 20% del PIB mundial, mientras que hoy representa casi el 60%. Por lo tanto, imaginar unos aranceles neutros para la economía es impensable.
¿Lo peor está por llegar?
La incertidumbre del comercio mundial se ha disparado. El máximo que se alcanzó durante la covid no solo se ha superado, sino que se ha multiplicado. No ha habido recesión, pero el crecimiento que tenemos hoy en EE.UU. Es inferior al previsto a principios del 2025. Cuando Trump vuelve al poder, la inflación en Estados Unidos era del 2,4%. La última cifra publicada es del 2,7% y las expectativas a corto, medio y largo plazo son más altas que cuando él llegó a la Casa Blanca.
“El coste de los aranceles recae en mayor parte en el consumidor estadounidense”
¿Quién paga el coste de los tarifas?
Según nuestros cálculos, el 51% ha sido soportado por los importadores estadounidenses, el 37% ya se ha transferido a los consumidores, el 6% ha logrado escapar de los aranceles y solo el 9% ha siso absorbido por los exportadores internacionales.Y los bienes de bajo coste, que son los que compra la población MAGA, han aumentado mucho más que los de alto coste.
Insisto: ¿En qué se basa la euforia bursátil?
Lo más importante son los beneficios de las empresas. Aunque los resultados trimestrales de los Siete Magníficos son los más débiles desde el primer trimestre del 2023, superaron en un 3% las expectativas. Los otros 493 títulos que tenían una expectativa de crecimiento de los beneficios ligeramente superior al 3% registraron una ganancia superior al 12%. En 2026 y 2027, quizá con la única excepción de Japón, se observará una tasa de crecimiento de los beneficios de dos dígitos prácticamente en todo el mundo.
Las empresas se adaptan.
Los inversores se sitúan en dos extremos: compro activos de riesgo porque sé que hay oportunidades, pero siento una necesidad creciente de proteger mi cartera con activos de protección. En 2025 hubo 53 nuevos máximos históricos del oro. Estar largo en oro ha sido durante 10 meses una de las operaciones más concurridas del mercado.
¿La geopolítica ya no importa?
Cada vez se está superando el umbral del dolor y se necesita mucho para perturbar a los inversores. Trump fue el catalizador, pero es una historia que viene de lejos: los cisnes negros serán cada vez más blancos. Dado que el mercado es apolítico y muy cínico, incluso un ataque a las normas del derecho internacional le afecta muy poco, siempre que haya crecimiento, liquidez y beneficios. En cambio si ocurre un evento sistémico que afecta a un Bank of America o JP Morgan, entonces sí que me asusto.
¿Se acaba el excepcionalismo estadounidense?
Es muy probable que hayamos visto el punto álgido del excepcionalismo estadounidense. Entre 2022 y 2024, de todos los flujos de inversión que han ido a parar a los fondos, los de renta variable estadounidenses han recaudado una media del 80%. Pero el año pasado no llegaron al 50%. Y China duplicó el rendimiento bursátil de EE.UU.
¿Y la caída del dólar va a continuar?
Lo que vemos es que la mayoría de emisiones de bonos de EE.UU. Son a corto plazo, ante una deuda que crece un billón cada 100 días. El dólar lleva nueve meses como uno de los riesgos más temidos por los inversores. Creemos que sí hay un proceso desdolarización, pero nadie puede decir cuánto tiempo llevará. El hecho de que Biden congelara los activos rusos en dólares transmite el siguiente menaje: en tu momento más oscuro, no puedes confiar en tus reservas. ¿Puede así el dólar seguir siendo moneda de reserva del mundo? Recuerdo que, por primera vez desde 1998, los bancos centrales del mundo tienen más oro que bonos estadounidenses.
