Oquendo Capital acuerda con Nazca la entrada en el accionariado de Phibo

Industria

El fabricante de prótesis dentales reestructura su pasivo y se recapitaliza con la entrada del fondo

Las naves industriales de la empresa Phibo en Sentmenat. 23-01-2026. Foto: Miquel Muñoz / Shooting.

La sede de Phibo en Sentmenat

Miquel Muñoz / Shooting

El fabricante de prótesis dentales e implantes Phibo, con sede en Sentmenat, quiere abrir una nueva etapa tras acumular más de 20 millones en pérdidas en los últimos cuatro ejercicios. La compañía, controlada por la gestora Nazca Capital, acaba de firmar un plan de reestructuración que ha supuesto la entrada en el accionariado de la firma Oquendo Capital después de que haya capitalizado un préstamo, según señalan fuentes del mercado. El acuerdo está todavía pendiente de ser homologado en el juzgado mercantil.

El negocio de Phibo se ha topado con dificultades que afectan a todo el sector. Tras la pandemia y la guerra de Ucrania, los costes de los materiales se han disparado, mientras que la demanda vinculada a la salud bucodental se ha contraído. En su memoria económica del ejercicio 2024, la compañía explica que la entrada de productos clónicos también ha supuesto un duro revés para sus líneas de negocio.

Phibo, que cuenta con una plantilla de más de 200 trabajadores, facturó 21,3 millones de euros en 2024, último año con las cuentas disponibles. La cifra supone una caída del 12,7%, mientras que las pérdidas aumentaron un 65%, hasta los 2,8 millones.

Los sucesivos números rojos situaron el patrimonio neto en 9,4 millones en negativo. Sin embargo, el compromiso de Nazca Capital de financiar la compañía tras la salida de los fundadores, Juan Carlos y Miguel Ángel García Sabán, impidió su entrada en concurso de acreedores y la ha mantenido en funcionamiento. El fondo liderado por Carlos Carbó y Álvaro Mariategui entró en el accionariado en 2017 tras suscribir una ampliación de capital por 12 millones para tomar el 55% del capital.

En paralelo, la compañía también se ha visto lastrada por una importante deuda financiera. Justo antes del estallido de la pandemia, Phibo firmó un préstamo con Oquendo Capital para adquirir la empresa gallega Sineldent. Con esta operación, el fabricante odontológico, por aquel entonces dirigido por Ignacio Mestre, quería alcanzar un volumen de negocio de 40 millones de euros.

Tras varios aplazamientos, el pasivo ascendía a 12,3 millones de euros a cierre del año pasado. El resto de la deuda financiera, unos ocho millones de euros, correspondía principalmente a préstamos con entidades públicas o instituciones dependientes de organismos públicos (principalmente el Institut Català de Finances, el Ministerio de Industria, Cofides y Avalis).

La operación de reestructuración de Phibo, que ha contado con Gómez, Acebo & Pombo, Garrigues, Interpath y AMS Corporate como asesores, tiene, además de la reestructuración financiera, un plan industrial para impulsar el negocio y mejorar la rentabilidad. De momento, ya se ha dado un primer paso con la constitución del nuevo consejo de administración con Gonzalo Liñán (Oquendo) como presidente, y los vocales Manuel Martos (Oquendo) e Ignacio Portela (Nazca).

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