Imaz asegura que “Venezuela debe incrementar la producción de petróleo para mejorar su economía”
Energía
El consejero delegado de Repsol considera que la compañía tiene mucho que aportar para la recuperación del país.

Josu Jon Imaz consejero delegado de Repsol, el pasado enero en la Casa Blanca

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha reconocido hoy que Venezuela “se ha abierto hacia un futuro mejor”, tras los acontecimientos políticos devenidos el pasado mes de enero cuando el presidente Nicolás Maduro fue sacado por la fuerza del país por parte de Estados Unidos.
“Yo creo que el país necesita dos cosas: una estabilización económica y una estabilización social, y Repsol tiene mucho que aportar en ambas”, ha asegurado el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, durante su comparecencia en el Encuentro del Sector Energético del IESE y Deloitte.
Imaz reafirmado el compromiso de la energética española en invertir en el futuro de Venezuela. Un país en el que lleva más de 10 años produciendo más de 50 % del gas que necesita su población para “evitar que el sistema cayese”.
Tras ese esfuerzo, Repsol se identifica como parte importante de la solución de futuro de la economía venezolana. “El país necesita desarrollo económico y social de forma importante y en esos momentos los recursos más a mano que tiene el país son los hidrocarburos y, por tanto, Venezuela tiene que aumentar de forma importante la producción de petróleo”, ha asegurado.
Por otro lado, advirtió que Europa “no tiene otra alternativa” que entenderse con Estados Unidos en un contexto internacional marcado por “el crecimiento industrial y económico de un régimen autoritario como es China”. De hecho, apuntó que el mundo ha cambiado el “principio de prosperidad” por el “principio de seguridad”. “Volvemos a los bloques”, sentenció.
A este respecto, sostuvo que el origen de esta situación es el crecimiento de China, que “empieza a desafiar la hegemonía atlantista” y añadió que el giro de Estados Unidos no empezó con Trump. “Lleva más de 10 años así”, apostilló, situando dicho origen en la segunda legislatura de Barak Obama.
Sobre las disputas de Trump con los dirigentes europeos, las justificó porque Estados Unidos necesita aliados fuertes. “Ven que Europa, sin pagarse su propia defensa, alardea del Estado del bienestar, mientras va introduciendo a su potencial rival en un montón de sitios”, zanjó.