Las Claves
- Muchos compradores pierden el dinero de las arras por confiar en recomendaciones genéricas de inteligencia artificial sobre préstamos hipotecarios.
- La inteligencia artificial ignora variables
Dentro de un sector de la vivienda caracterizado por la falta de inmuebles y la urgencia de aprovechar las ocasiones, un número creciente de adquirentes emplea sistemas de inteligencia artificial para gestionar una de las determinaciones financieras más difíciles: el préstamo hipotecario. El inconveniente surge si dichas sugerencias algorítmicas, fundamentadas en nociones genéricas, no coinciden con las condiciones reales de los bancos y terminan suponiendo un gasto de miles de euros.
Ricardo Gulias, director ejecutivo de RN Tu Solución Hipotecaria, asegura que tales escenarios han dejado de ser inusuales. “Sí, nos estamos encontrando con compradores que pierden las arras por confiar en recomendaciones de la IA”, sostiene. El nerviosismo por no dejar escapar una vivienda impulsa a numerosos interesados a suscribir contratos de arras desconociendo si obtendrán el préstamo hipotecario. En ciertas ocasiones, agrega, el perjuicio económico se elude por un margen estrecho. “Tuvimos una clienta que había entregado 20.000 euros de arras porque la IA le decía que le daban la hipoteca. Llegó a nosotros cuando su banco ya le había dicho que no”.
Este ejemplo muestra una de las equivocaciones más habituales: creer que el cumplimiento de determinadas condiciones básicas asegura el préstamo. La interesada requería un crédito hipotecario por la totalidad del valor de adquisición y tuvo la seguridad de conseguirlo mediante la garantía ICO, según le señalaban las contestaciones de la IA. “Ella confió en el famoso aval ICO, pero el banco lo estaba gestionando muy tarde y, a un mes de la compra, aún no tenía la hipoteca aprobada”, comenta Gulias. Al final, consiguió rescatar el depósito de garantía después de acudir a expertos en mediación y completar la transacción prescindiendo de dicho respaldo.
Falta de variables
Contestaciones fundamentadas en datos de índole general.
Según el ejecutivo, la mayor restricción de la inteligencia artificial radica en que opera con datos de carácter general. “La IA se basa en artículos de prensa publicados en redes sociales, pero tus condiciones económicas particulares no son estándar”, recalca. Factores tales como el entorno familiar, las jubilaciones, los débitos anteriores o una separación legal tienen un impacto inmediato sobre el riesgo bancario. “Todo ese endeudamiento se suma, pero la IA no conoce todas las variables que una entidad bancaria pide”, agrega.
Las repercusiones financieras pueden resultar de gran relevancia. “Normalmente en unas arras hablamos de un 10 % del precio de compra”, apunta Gulias. En un sector donde prácticamente no existen hogares por menos de 150.000 euros, esto representa perjuicios de al menos 15.000 euros si el trato no llega a cerrarse.
El riesgo de perder dinero
Arras: el punto crítico
Helena Gallardo, letrada experta en materia inmobiliaria, concuerda en que el documento de arras constituye una de las etapas más complejas del trámite. Conforme a su explicación, resulta fundamental verificar el presupuesto íntegro de la transacción, contemplando los desembolsos extra, y asegurar que el crédito sea factible antes de suscribirlo. La especialista admite que la IA puede funcionar como un contacto informativo inicial, aunque alerta de que “son confiables solo hasta cierto punto” y carecen de la capacidad para reemplazar la evaluación de un experto. De igual modo, puntualiza que lo frecuente es desembolsar aproximadamente el 10 % del coste de la casa, una suma que se arriesga a perder si la financiación no resulta autorizada.
En la búsqueda de vivienda
La equivocación más frecuente: iniciar con el desenlace.
En RN Tu Solución Hipotecaria identifican una tendencia evidente dentro de esta coyuntura de urgencias y costes elevados. “El error principal es empezar a buscar vivienda sin haber estudiado la hipoteca”, asegura Gulias. “Hoy en día es posible tener una preaprobación hipotecaria sin haber empezado a buscar vivienda, pero la gente lo hace al revés”.
Al examinar la entidad el historial, suelen surgir elementos ignorados que la IA no previó sobre el interesado: débitos previos, créditos conjuntos o volúmenes de deuda desmedidos. “Hay muchas variables que el consumidor hipotecario desconoce hasta que se mete dentro”, sintetiza el responsable.
Cuidado con la deuda
Aquello que las instituciones financieras analizan verdaderamente
De acuerdo con Gulias, los bancos priorizan sobre todo la permanencia en el empleo y que el pago del préstamo no exceda el 35% de las ganancias netas, considerando el total de los compromisos financieros previos. “La gente no entiende que un coche financiado o un préstamo personal también cuentan como endeudamiento”, indica. A estos factores se añaden el capital inicial aportado y el rango de sueldo, elementos que definen tanto la aprobación del crédito como la tasa de interés aplicada. En la actualidad, para obtener financiamiento hipotecario, resulta imprescindible que la remuneración sea acorde al pago mensual, “es decir, una cuota de 500 euros para un salario de 1.500 euros”. El directivo subraya además que una remuneración adecuada se situaría aproximadamente entre los 2.500 euros y los 4.000 euros.
Dentro de un entorno de creciente complejidad, los especialistas concuerdan en que las herramientas digitales facilitan el acceso a la información, aunque no reemplazan la orientación de un experto. Según afirma Gulias, “hay que investigar primero, ver tus posibilidades reales y después empezar a buscar vivienda”.

