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¿Te vas a quedar sin dinero? Los 8 pasos para calcular cuánto te durarán los ahorros tras la jubilación

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Previsión económica, proyecto personal y bienestar, ejes de una estrategia bien planteada

Jubilados

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Vivir tranquilo después de los 65 no depende solo de la pensión pública. Requiere planificación y método. Con una esperanza de vida cada vez mayor, la jubilación puede extenderse durante 20 o 30 años, lo que obliga a pensar con antelación cómo se sostendrán los ingresos y qué estilo de vida se desea mantener.

En España, casi diez millones de personas superan los 65 años, lo que representa más del 20 por ciento de la población, según datos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en su informe Un perfil de las personas mayores en España 2025: envejecimiento, salud y bienestar en cifras. Y todo indica que la tendencia al sobreenvejecimiento de la población española se acentuará en los próximos años.

Planificar con tiempo, más allá de la pensión

Una de las preguntas más habituales es cuándo empezar. Miguel Arenas Gómez, abogado laboralista y profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en los Estudis de Dret i Ciència Política de la UOC, subraya que no existe una fecha universal. “Depende del análisis del ciclo de vida financiero y de los objetivos de rentabilidad privados de cada persona”, explica.

“La pensión pública cubre solo una parte de los ingresos previos y, en términos relativos, cuanto mayor ha sido el salario menor suele ser el porcentaje que representa la prestación”, afirma Arenas Gómez. Por ello, “complementar con ahorro privado resulta fundamental si se aspira a conservar el nivel de vida”, añade.  

Determinar qué porcentaje de ingresos destinar al ahorro es una cuestión compleja. El abogado matiza que no es una decisión jurídica. “La determinación de cuotas de ahorro es una tarea propia del asesoramiento patrimonial que varía según los rendimientos del trabajo y especialmente de actividades económicas y profesionales, la inflación y los productos financieros.”, señala.

Definir el estilo de vida

¿Qué tipo de vida deseamos?  ¿Queremos viajar?  ¿Quizá vamos a implicarnos en proyectos sociales? ¿O simplemente queremos disfrutar de una vida tranquila en el lugar de siempre? Todas estas son decisiones que influyen directamente en el presupuesto necesario. También deben valorarse los gastos sanitarios, la posibilidad de mantener un seguro privado o la adaptación de la vivienda si con el tiempo aparecen limitaciones físicas.

Los asesores suelen trabajar con un horizonte de 30 años de jubilación como referencia prudente. A partir de ahí se calcula el coste anual del estilo de vida previsto y se fija el tamaño aproximado de la cartera necesaria al inicio del retiro.

Ocho pasos para estructurar el ahorro

Son los siguientes:

  1. Primero se estima cuánto tiempo deberán durar los ahorros. 
  2. Después se calcula el gasto anual previsto y, si se desea dejar herencia, incorpora esa cantidad al objetivo final. 
  3. El siguiente paso consiste en definir la estrategia de inversión durante la jubilación, generalmente más conservadora para reducir riesgos.
  4. Con esos datos se determina la cartera objetivo.
  5. A continuación se analiza cuántos años laborales quedan
  6. Se elige la estrategia de inversión durante ese periodo, que suele admitir mayor exposición a renta variable si el perfil lo permite. 
  7. Se calculan las aportaciones anuales necesarias para alcanzar la meta, y se realizan simulaciones ante distintos escenarios de inflación o rentabilidad. 
  8. Finalmente se evalúa la viabilidad global del plan.
Los asesores suelen trabajar con un horizonte de 30 años de jubilación como referencia prudente
Los asesores suelen trabajar con un horizonte de 30 años de jubilación como referencia prudenteYaroslav Astakhov

Cuanto antes se inicie este proceso, menor será el esfuerzo anual requerido, ya que el tiempo favorece la acumulación de capital. Además, revisar periódicamente el plan permite introducir ajustes si cambian las circunstancias personales o económicas.

Errores frecuentes

Los fallos más habituales que se suelen producir en este proceso no están relacionados con la elección de las inversiones, sino con trámites administrativos. 

Desde una perspectiva legal, según explica Arenas Gómez, los principales problemas se detectan en el incumplimiento de los plazos o en una interpretación incorrecta de la vida laboral. 

Y es que pequeños errores, que por otro lado suelen ser frecuentes, como descuidos al revisar la vida laboral, lagunas de cotización que no se identifican a tiempo o solicitudes presentadas fuera de plazo pueden acabar afectando negativamente al importe final de la pensión que se va a recibir. Por ello, además de planificar el ahorro, es importante comprobar periódicamente la situación personal ante la Seguridad Social para tenerlo todo bajo control y evitar contratiempos a futuro.

Proyecto personal y bienestar

La jubilación no es solo un cálculo financiero. Construir una agenda con actividades, formación o voluntariado ayuda a mantener la motivación y a reducir el riesgo de aislamiento. Diversos estudios europeos muestran que las relaciones sociales influyen de manera decisiva en la felicidad de las personas mayores. Cuidar la salud física y mental completa la ecuación. El ejercicio regular mejora la calidad de vida y contribuye a prevenir enfermedades, mientras que la estimulación cognitiva favorece el mantenimiento de las capacidades mentales.

Planificar la jubilación implica combinar previsión económica y proyecto vital. Cuando ambos elementos se integran con realismo y anticipación, la etapa posterior a los 65 deja de percibirse como un final para convertirse en una oportunidad de vivir con estabilidad y sentido.