Economía
Manuel Pérez Arias

Manel Pérez

Adjunto al director

Real Madrid SA: Florentino Pérez en su laberinto// Secuoya considera congelada la compra de Mediapro

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Aunque la situación económica del Real Madrid es más holgada que la del FC Barcelona, tampoco es para saltar de alegría. El proyecto de cambio de estructura societaria del club que está diseñando Florentino Pérez y que ha anunciado con tanta intriga como trascendencia es precisamente una respuesta a esos problemas antes que una anticipación de futuro. Al menos así lo interpretan en la City de Londres, uno de los centros financieros donde se diseñan más operaciones vinculadas al mundo del deporte. Y ese nuevo modelo, a la vista de lo que cuesta ejecutarlo, parece difícil de definir

El presidente blanco pronunció sus primeras palabras públicas sobre el cambio en noviembre del 2024, poco después de que la justicia prohibiera los eventos musicales en el renovado Santiago Bernabeu. Los costes de esa obra se habían disparado, 1.347 millones.

Y una parte del dinero provino de la venta parcial de lo que se esperaba facturar con la explotación de macroconciertos y eventos no deportivos a Sixth Street, un fondo estadounidense. Una de las palancas blancas, por emplear el creativo lenguaje de Joan Laporta.

Una vez la justicia cerró la vía de los eventos musicales, Florentino se encontró sin recursos para pagar al inversor que había puesto sobre la mesa 360 millones a cambio del 30% de esos ingreso del Bernabeu durante al menos 20 años. Los financieros consultados consideran que ahora el valor actualizado de esa inversión de Sixth Street podría ser del entorno de los 500 millones y creciendo a cada día que pasa. A ese agujero se le debe sumar lo que deja de ingresar directamente el club, el 70% restante.

Florentino Pérez
Florentino PérezRODRIGO JIMÉNEZ / EFE

Y es justo después del revés judicial que el presidente blanco plantea su plan de reconversión del club. Según sus cálculos, el club, considerado el más rico del mundo del futbol, vale 10.000 millones y se plantea, inicialmente, vender un 5% a un inversor. ¿Cuánto valdría ese paquete? Justamente los 500 millones que podría pedir Sixth Street.

Nada se sabe de las conversaciones entre el club y Sixth Street, pero en la City no ven claro que el fondo norteamericano acepte fácilmente que la alternativa al fallido plan de negocio sea una participación accionarial en una filial del club. Sin liquidez, no cotiza en bolsa; sin influencia, es un paquete muy minoritario; y al albur de un reparto de dividendos, cuando haya beneficios, que estaría muy por debajo de lo inicialmente previsto. La alternativa para Florentino sería encontrar otro inversor que, con las mismas limitaciones, comprara el paquete y pagar así a Sixth Street. Si vende el 10%, como ha anunciado en posteriores intervenciones, tendría otros 500 millones más para compensar la pérdida directa del club.

Comoquiera que el presidente ha dejado claro que el club no se convertirá en sociedad anónima, la única alternativa que le quedaría es crear una sociedad filial dependiente y vender partes a los posibles inversores. Esa vía, además de la de la venta de ingresos futuros, ya la ha empleado mucho más a fondo el Barça colocando a terceros de distinto perfil en diversas sociedades, con resultado diverso.

Además Florentino quiere entregar acciones de esa filial a los propios socios del club, entidad deportiva. Suponiendo que cediera a los 100.000 socios hasta el 30% del capital, sale a algo más de 30.000 euros a cada uno. 40.000 si se planteara llegar al 40%. ¿Tendría Hacienda algo que decir? Si así fuera, los afectados deberían pagar impuestos pese a que ya eran socios antes del cambio. A lo mejor, en lugar de tanta creatividad, los directivos del futbol profesional debería plantearse abandonar la vida de lujo y boato en la que se zambullen, También topar las exorbitantes remuneraciones de sus estrellas.

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El futuro de la multinacional audiovisual catalana Mediapro es una incógnita. Tras la marcha, en dos fases de sus fundadores, primero Jaume Roures y a final de año Tatxo Benet, como consecuencia del cambio del equipo ejecutivo decidido por el propietario de la empresa, el grupo chino Southwind Media Capital, se anuncian recortes de plantilla y ajustes para recuperar un beneficio que está menguando y que podría caer aún más en los próximos ejercicios.

Poco antes del desembarco del nuevo equipo presidido por Sergio Oslé, que también es el primer ejecutivo, El Confidencial publicó la existencia de unos contactos entre los representantes de los accionistas de Mediapro y el grupo español Secuoya, productor y distribuidor d e contenidos audiovisuales.

Raúl Berdonés, presidente y principal accionista de este último junto con su socio Pablo Jimeno, tenía en mente comprar la mayoría del capital y controlar la gestión de Mediapro. Sus cálculos aproximaban bastante la valoración de las dos compañías, atendiendo a sus resultados, la deuda y los múltiplos que se aplican a las operaciones en ese sector. Secuoya está ultimando la creación de un fondo para financiar su expansión en Europa, con el que espera captar unos 200 millones y que también podría haber servido para la adquisición de Mediapro.

Pero para el grupo chino, las valoraciones puestas sobre la mesa, una vez descontada la deuda, la venta le reportaría como máximo unos 200 millones de euros, una cifra muy lejana a lo que lleva invertido en la compañía catalana. Así las cosas, fuentes próximas a Secuoya han confirmado que los contactos iniciales no avanzaron nada y en la actualidad están congeladas, es decir abandonadas. Aunque no descartan que se pueden reprender si los propietarios de Mediapro se replantean su posición.

En Catalunya, Secuoya está buscando ubicación para crear un complejo audiovisual de 100.000 metros cuadrados en el área metropolitana de Barcelona.

Manuel Pérez Arias

Manuel Pérez Arias

Adjunto al director

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Adjunto al director de Guyana Guardian. Periodista especializado en información económica

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