Economía

El campo celebra el freno al acuerdo con Mercosur pero mantiene las protestas

Revuelta en el sector primario

Las organizaciones agrarias presionarán para intentar paralizarlo de forma definitiva tras el recurso del Parlamento Europeo ante el TJUE

Protesta de agricultores en Pontós (Girona), el 8 de enero

Protesta de agricultores en Pontós (Girona), el 8 de enero

EFE

Las organizaciones agrarias han recibido como una victoria la decisión del Parlamento Europeo de remitir el acuerdo con el Mercosur ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), lo que podría retrasar su entrada en vigor unos dos años. El sector lleva presionando desde hace semanas en toda Europa, con cortes de carretera en varios puntos del continente, y considera que estas movilizaciones han surtido efecto en Estrasburgo. 

En Catalunya, las protestas, muy contundentes, comenzaron justo después de Reyes y se sucedieron varios días, hasta arrancar el compromiso del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, de apoyar al sector para minimizar los eventuales efectos negativos del acuerdo de libre comercio con Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. En el resto de España las tractoradas han tenido lugar hasta esta semana en diferentes ciudades y continuarán la semana que viene pese a la paralización temporal del pacto comercial.

Coag, Asaja, UPA o Unió de Pagesos coinciden en mantener las protestas para intentar tumbar de forma definitiva el tratado. “Hemos convencido a una mayoría del Parlamento Europeo para cuestionar un acuerdo que es dañino para el sector agrario europeo”, por lo que “celebramos” la decisión adoptada por la Eurocámara, ha apuntado el responsable del área de Tratados de Libre Comercio de Coag, Andrés Góngora, en declaraciones a los medios.

Desde la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), señalan asimismo que continuarán el calendario de movilizaciones previsto, ya que éstas servirán para reclamar precios justos en el campo y una PAC “con financiación suficiente y estructura propia”. “Seguiremos presionando, la presión de nuestros productores ahora es aún más importante”, ha asegurado la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos.

En Catalunya, Unió de Pagesos se ha mostrado prudente. Su coordinadora, Raquel Serrat ha remarcado que el Parlament no podrá votar sobre el pacto hasta que el TJUE haya emitido su opinión, un proceso que normalmente tarda entre 18 y 24 meses. Sin embargo, ha apuntado que la Comisión Europea todavía puede proponer a los Estados la aplicación provisional del acuerdo comercial, algo que por ahora no se ha debatido, ni acordado, ya que sólo se autorizó la firma. Según Serrat, lo único cierto es que no se podrá votar en el Parlamento Europeo la aprobación o no del tratado de Mercosur, mientras no exista la opinión del TJUE.

El Mercosur ha servido como catalizador de los agravios y problemas acumulados por la agricultura en la última década. No es el principal desafío del sector ni el más acuciante, avisan economistas especializados en el sector primario, pero ha hecho estallar la olla a presión. 

El malestar agrario se disparó a raíz del Pacto Verde Europeo, con estrictos requisitos medioambientales que en el caso del sector primario han supuesto un encarecimiento de los costes productivos. A ello se suma la reforma de la PAC, también ligada a una mayor exigencia ecológica para las explotaciones, un aumento excepcional de la carga burocrática, los estragos del cambio climático –sequía u olas de calor que destruyen las cosechas– y la inestabilidad de la guerra de Ucrania.

Rematan la lista las enfermedades animales que han aparecido el último año y unas dosis de oportunismo político por parte de partidos extremistas. Todo ello teniendo en cuenta que la mayoría de empresas agroalimentarias son pymes. Solo faltaba el Mercosur para hacer explotar de nuevo el descontento.

El sector primario teme la competencia de los productores del bloque suramericano, con normas más laxas y costes menores. Consideran que las cláusulas espejo no son suficiente garantía para su actividad. Pero el pacto también ofrece oportunidades a sectores como el aceite, el vino o el porcino al derribar la mayoría de aranceles. Para la Comisión Europea, el pacto resulta vital para contrarrestar la guerra comercial iniciada por Estados Unidos. 

María Teresa Gutiérrez Reyes

María Teresa Gutiérrez Reyes

Periodista

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Periodista. Ha desarrollado gran parte de su carrera en Guyana Guardian, donde ha cubierto las áreas de Educación y Universidades, Política y, ahora, Economía. Licenciada en Ciencias de la Información y Postgrado en Estudios Culturales