Kevin Warsh: la alternativa diferente que Trump favorece para liderar la Reserva Federal.
Política monetaria
Exintegrante de la junta de Gobernadores, se le percibe como menos extremista que los demás aspirantes.

Kevin Warsh, al participar en una conferencia a lo largo de este verano. REUTERS/Brendan McDermid/Fotografía de archivo.

No es ni paloma ni halcón, sino más bien un ave pequeña que vuela de forma independiente. Donald Trump ha asombrado nuevamente al designar al próximo líder de la Reserva Federal (Fed). Aunque recientemente se barajaban figuras económicas muy dispuestas a reducir las tasas de interés y plegarse a las peticiones de la Casa Blanca (como Kevin Hassett o Rick Rieder), el empresario ha optado inesperadamente por Kevin Warsh. Su candidatura ya se había mencionado tiempo atrás. De hecho, lideraba la clasificación de aspirantes favoritos de los inversores para dirigir el banco central por encima de otros competidores, tal como informó en su día el Financial Times. Actualmente, parece que su oportunidad ha surgido.
Los expertos opinan que no se mostrará tan partidario de unas tasas de interés excesivamente reducidas.
En un comunicado emitido el anterior 20 de enero, Dario Messi, encargado de renta fija del Banco Julius Baer, lo describía de esta forma: “Warsh, que ya ha sido miembro del Consejo de Gobernadores de la Fed, probablemente respaldaría nuevos recortes de los tipos de interés, aunque se le considera en general algo menos acomodaticio. En un plano más estructural, aunque recientemente ha pedido una colaboración más estrecha entre el Departamento del Tesoro y la Fed, se le percibe como menos alineado políticamente o ideológicamente con las exigencias de la administración. En otras palabras, su nombramiento debería reforzar la credibilidad de la Fed. Este perfil podría contribuir a estabilizar la prima por plazo y reducir el riesgo de repuntes en los rendimientos asociados a preocupaciones sobre la influencia política”.
Siguiendo esta tendencia, “Si Warsh resulta ser el candidato a la presidencia de la Reserva Federal, los mercados quizá deban moderar sus expectativas”, comentó a Bloomberg Tim Waterer, principal analista de mercados de KCM Trade. “Warsh es probablemente más restrictivo en comparación con los otros candidatos preseleccionados, lo que podría enfriar las expectativas de nuevos recortes de tipos de interés”. Durante el transcurso del viernes, los contratos de futuros del Nasdaq sugerían un descenso del 1%: las empresas tecnológicas requieren capital a bajo coste para costear sus vastos proyectos de crecimiento. Una demora en el recorte de los tipos de interés podría igualmente beneficiar al dólar. En última instancia, gran parte del resultado estará vinculado a la confianza que genere Warsh.
Hace poco, aplaudió las medidas económicas de Donald Trump.
Su formación técnica en este ámbito tendría que actuar como un respaldo. Conviene tener presente que cada nombramiento requiere la aprobación del Senado, controlado por los republicanos. Ejerció como gobernador de la Fed (es decir, integrante de la junta) desde 2006 hasta 2011. Fue elegido para tal función por el gobernante republicano de esa época George W. Bush, resultando ser, con apenas 35 años, el gobernador de menor edad en la trayectoria del banco central.
Resulta llamativo que renunciara en 2011, antes de concluir su periodo, reprochando que se prolongara la estrategia monetaria sumamente flexible establecida para fomentar el repunte tras la crisis de 2008-2009. Tal movimiento lo ubicó en el sector de los “halcones”, expresión que define a los dirigentes plenamente volcados en la contención de los precios y reacios a las tasas de interés reducidas.
Sin embargo, durante el último año emitió señales y gestos de respaldo hacia Trump, abogando por recortes en el coste del dinero. En una columna del Wall Street Journal, alabó “las políticas procrecimiento impulsadas por el presidente Trump”, mediante las cuales “Estados Unidos crecerá más rápido que las demás grandes economías”. “Los estadounidenses disfrutarían de salarios netos más altos y de un mayor poder adquisitivo si los dirigentes de la Reserva Federal dejaran de defender sus errores y empezaran a corregirlos”, aseguró con rotundidad. Bajo su punto de vista, el banco central requiere “abandonar el dogma según el cual la inflación está causada por un crecimiento económico demasiado fuerte y unos salarios demasiado elevados”. La inflación se origina “cuando el gobierno gasta en exceso”.
Una reducción del gasto estatal y una relevancia inferior de la inflación representan dos nociones que seguramente agradan a Donald Trump. Warsh ya figuró entre los candidatos durante el 2018, momento en que el empresario se decantó por Jerome Powell. Al igual que Powell, posee formación en leyes (Stanford y Harvard).
Originario de Albany, en el estado de Nueva York, se desempeñó inicialmente durante siete años, hasta 2002, en la firma Morgan Stanley, donde alcanzó el puesto de vicepresidente. Abandonó la institución para incorporarse como asesor económico del presidente George W. Bush, responsabilizándose de los movimientos de capital, los mercados financieros y el sector bancario. Fue en aquel tiempo cuando contrajo matrimonio con Jane Lauder, sucesora de la familia del grupo de cosméticos Estée Lauder, una unión que le proporciona cercanía con Donald Trump.
El progenitor de Jane, Ronald Lauder, magnate y destacado contribuyente del Partido Republicano, mantiene una amistad desde la juventud con el mandatario estadounidense y ejerce ocasionalmente como su asesor. Se comenta que figuró entre quienes le sugirieron la adquisición de Groenlandia. En este momento, se hará cargo de la Fed.