Economía

Sin corbata y muy ‘techie’: así es Marc Armengol, nuevo consejero delegado del Banc Sabadell

El cuarto banco español

El directivo toma el relevo de César González-Bueno al frente de la entidad

El nuevo consejero delegado, Marc Armengol, con Carles Ventura, consejero director general

El nuevo consejero delegado, Marc Armengol, con Carles Ventura, consejero director general

Albert Hernàndez Ventós / ACN

Que el nuevo consejero delegado de uno de los cuatro grandes bancos españoles se presente sin corbata el día de su presentación pública es una declaración de intenciones. Marc Armengol ha heredado algunos tics de la nueva City londinense, más centrada en la tecnología que en las finanzas. Definido como techie por sus amigos, aterriza en la sede operativa de Sant Cugat del Vallès, donde tendrá su despacho, junto a su casa en el mismo municipio.

Pero su llegada no será inmediata. Está inmerso en entregar un TSB impecable para recibir el plus pactado con el Santander en la compra de la filial británica. No quiso confirmar (ni desmentir) que el banco de Ana Botín le pidiera que se quedara al frente del TSB para la integración con el negocio local del Santander. Prueba de que valoran su trabajo en la entidad.

En los pasillos de Sant Cugat dan por hecho que fue el propio presidente Josep Oliu el que le llamó en 2018 para que ayudara a poner orden en el TSB. Aunque entró en el banco catalán en el 2002 en el área de tecnología proveniente del Deutsche Bank y de la consultora GFT, probó suerte en el IberiaBank en Miami antes de regresar “a casa”.

Cuenta con la confianza de Oliu, igual que Carles Ventura, con quien hará tándem. Este último se encargará del negocio y de la red, que conoce a la perfección. Entre los dos suplirán la fuerte personalidad de César González-Bueno, que asegura haber dado un paso al lado para dejar sus funciones ejecutivas.

Es un hombre de la casa que vuelve tras siete años en Londres con el objetivo de pilotar el cambio tecnológico

Lo que Oliu y el consejo de administración del Sabadell quieren es dar una vuelta de tuerca más al banco con la vista puesta en la integración de la inteligencia artificial (IA) que algunos -como González-Bueno- creen que va a ser la próxima gran revolución en el sector. Pero la red física de sucursales con gente haciendo cola seguirá existiendo. Ahí Ventura deberá poner orden.

Armengol –licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y con una especialización en Tecnologías de la Información por la Universidad de Ámsterdam– está casado y tiene tres hijos. Le encanta esquiar y tiene debilidad por el Barça. Sus compañeros le recuerdan en algunos de los acontecimientos destacados del club blaugrana, como el gol de Iniesta en Stamford Bridge en el añadido, que clasificó al club para la final de la Champions que luego ganaría. Desde que otro gran culé, Jaume Guardiola, dejó el despacho de primer ejecutivo, el Barça no estaba tan bien representado.

Los que le conocen dicen que no sintió vértigo cuando le propusieron hacerse cargo del cuarto banco español. “Soy muy tranquilo”, confesó. Es un hombre sin estridencias, quizás por influencia de la flema británica tras su etapa de siete años en Londres, donde ha adoptado muchas de las costumbres del país, como la obsesión por la puntualidad.

Apareció en la rueda de prensa con el pack techie de Apple, ipad y reloj inteligente. Dicen que fue uno de los pocos que se compró las gafas de la multinacional de Silicon Valley cuando aparecieron.

Los que le conocen dicen que no sintió vértigo cuando le propusieron el puesto: “Soy muy tranquilo”

Nacido en Barcelona en 1976, será uno de los consejeros delegados más jóvenes de la banca española y también en la estructura del Sabadell, donde el presidente, Josep Oliu, está a punto de cumplir 77 años. En la planta noble del edificio corporativo de Sant Cugat, el catalán volverá a ser el idioma predominante. Con González-Bueno se rompió en 2020 una tradición de décadas en las que el primer ejecutivo era de origen catalán. Ahora que el Sabadell ha devuelto la sede a Catalunya no sólo se recupera ese perfil, sino que se apuesta por primera vez desde que salió a bolsa por un hombre de la casa. Una promoción interna que tiene ventajas –conoce la casa a la perfección– pero que también puede llevar a aplicar menos cambios.

Armengol ha asegurado que pretende seguir el plan estratégico fijado para los próximos años, el que les permitió zafarse del BBVA. Y darle cumplimiento. En cualquier caso, a buen seguro que Armengol querrá más pronto que tarde imponer su estilo y su manera de llevar el negocio. A nadie se le escapa que el reto del tamaño será una prioridad, con o sin corbata.

Eduardo Magallón Lecina

Eduardo Magallón Lecina

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Barcelona, 1975. En la sección de economía desde 2001 proveniente de Cinco Días. Antes trabajé en programas de economía en TV3. Licenciado en Periodismo por la UAB, PDD por IESE y estudio Geografía e Historia (UNED).

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