Netflix tira la toalla y Paramount gana la apuesta para quedarse con Warner Bros
Guerra mediática
Los codirectores ejecutivos del gigante del streaming renuncian a la puja porque el precio ya no es el adecuado para los accionistas ni financieramente atractivo

La torre de Warner Bros, en los estudios de Burbank (California), simboliza le época legendaria de la industria de Hollywood

Salvo nuevas sorpresas y a la espera de la aprobación gubernamental, el gran culebrón mediático parece llegar a su final.
Paramount Skydance se alzó victoriosa en la lucha por comprar Warner Bros. Discovery después de que Netflix anunciara este jueves que no igualaría la última oferta de la compañía liderada por David Ellison, a la sombra de su padre Larry, por la histórica propiedad de Hollywood, uno de los estudios icónicos de la legendaria industria del cine.
Netflix canceló su acuerdo poco después de que el consejo de administración de Warner Bros determinara que la oferta de Paramount de 31 dólares por acción por toda la empresa era superior a la oferta de Netflix por los estudios de cine y televisión de la empresa y el servicio de streaming HBO Max.
“Hemos sido disciplinados y, al precio necesario para igualar la última oferta de Paramount Skydance, el acuerdo ya no es financieramente atractivo, por lo que no lo igualaremos”, remarcaron en un comunicado los codirectores ejecutivos de Netflix, Ted Sarandos y Greg Peters. “Esta transacción siempre fue algo ‘deseable’ al precio adecuado, no algo ‘imprescindible’ a cualquier precio”, añadieron.
A la espera de la aprobación regulatoria, Paramount será propietaria no solo de Warner Bros. Y HBO, sino también de muchas redes de cable populares, incluyendo CNN, TNT, TBS y Food Network. El acuerdo representaría un cambio importante en la industria del entretenimiento, que está tratando de adaptarse a cambios sísmicos en los hábitos de la audiencia y la tecnología.
Y supondrá en especial, una vez aprobado, un gran tanto para el presidente Donald Trump porque a los Ellison les podrá requerir con éxito una transformación total de la CNN, la cadena a la que siempre califica de “fake” y a cuyos periodistas insulta o se niega a aceptar sus preguntas.
Este desarrollo marca una sorprendente victoria de último minuto para Paramount, cuyos intentos habían sido previamente rechazados en repetidas ocasiones por Warner. Tras múltiples ofertas no solicitadas de Paramount el año pasado, Warner abrió un proceso de venta que terminó con Netflix como el comprador ganador. En diciembre, Netflix firmó un acuerdo para la adquisición de los estudios de Warner y HBO Max por 27,75 dólares por acción, o 72.000 millones de dólares, 83.000 millones incluida la deuda
Poco después, Paramount lanzó un intento de adquisición hostil, dirigiéndose directamente a los accionistas con una oferta de 30 dólares por acción por toda la empresa, incluidas las redes de cable que Netflix no quería. Si se cuenta la deuda, su apuesta subía a 108.000 millones
Cuando Skydance Media, de David Ellison, adquirió el control de Paramount el pasado agosto, convirtió la compra de Warner Bros en su máxima prioridad. Paramount era considerada demasiado pequeña para competir contra gigantes con enormes recursos como Disney, Netflix y Amazon.
Este pasado lunes presentó una oferta actualizada, tras un período de prórroga de siete días aceptado por Netflix, en la que elevó el precio de compra a 31 dólares por acción y añadió una comisión acumulativa si el acuerdo se prolonga más allá de finales del 2026. En ese momento la junta de Warner ya expresó la idea de que les parecía una oferta superior a la de Netflix, si bien mantuvieron el acuerdo a la espera de la respuesta del gigante del streaming, que este jueves tiró la toalla.
La retirada de Netflix pone fin a una larga saga. Esta decisión de renunciar propició que esta empresa viera como se disparaban sus acciones un 10% en las operaciones bursátiles extendidas del jueves, mientras que las acciones de Paramount subieron un 5%. Los títulos de Warner Bros. Discovery cayeron un 2%.
“La transacción que negociamos habría creado valor para los accionistas con un camino claro hacia la aprobación regulatoria”, subrayaron Sarandos y Perters. Las nuevas condiciones ya no eran atractivas, apostillaron.
