Sociedad

Juana Rivas en el juicio contra su exmarido por maltrato a sus hijos: 'me decían que iban a morir'

Batalla por una custodia

Francesco Arcuri se sienta por primera vez en un banquillo acusado de vejar e insultar a los dos menores

Juana Rivas, esta mañana, en el juzgado italiano donde ha declarado contra su exmarido al que acusa de maltratar a sus hijos

Juana Rivas, esta mañana, en el juzgado italiano donde ha declarado contra su exmarido al que acusa de maltratar a sus hijos

EFE

Juana Rivas ha podido, por fin, acusar de viva voz en una sala de vistas a su exmarido, Francisco Arcuri, de maltrato a los dos hijos de la pareja. Lo ha hecho este jueves en un juzgado italiano -el Tribunal Penal de Cagliari- donde el padre de esos niños se ha sentado en el banquillo, acusado de vejar e insultar a los dos menores. Es un capítulo más en la batalla judicial de esta pareja por la custodia de sus hijos, que dura ya una década.

En este caso Juana Rivas ha encontrado un aliado. Es la Fiscalía italiana, que acusa por primera vez a Arcuri de maltrato físico y psíquico. En su escrito relata que el italiano insultaba a sus hijos con frases como “sois unos gusanos como vuestra madre o no valéis para nada”, además de llamarles “hijos de puta, gilipollas, imbéciles…”.

Graves acusaciones corroboradas por Juana Rivas en su declaración en esa sala de vistas. “Les llamaba bastardos, les golpeaba, les escupía…mis hijos me decían que iban a morir”, ha manifestado la mujer, informa Efe. Rivas ha pedido prestar declaración tras un biombo para no estar cara a cara con su exmarido.

La declaración de Juana

“Les escupía, les golpeaba, les llamaba bastardos...me decían que su padre se volvía loco por cosas insignificantes” 

El tribunal ha tenido que llamarle al atención para que bajara la intensidad de su relato. La vecina de Granada se ha esforzado en dejar claro que ese comportamiento supuestamente violento de Arcuri -él lo niega todo- viene de lejos.

 Desde el inicio de nuestra relación “me boicoteó la vida” sin parar. “A mí nadie me había escupido en la cara -continuó- y el me lo hacía, al igual que con sus hijos, a los que demás gritaba y golpeaba”. Aseguró que esos dos niños le contaron, ya de muy pequeños, esos malos tratos. “Me decían que su padre se volvía loco por cosas normales”.

Francesco Aracuri, al fondo, antes de entrar a la sala de vistas. En primer plano, Juana Rivas
Francesco Aracuri, al fondo, antes de entrar a la sala de vistas. En primer plano, Juana RivasEFE

¿Por qué no lo denunció antes? Se lo preguntó la defensa de Arcuri. Rivas respondió que al principio restó importancia a esos relatos de sus hijos y que no reaccionó hasta “ver las cosas por mi misma”. Excusó también ese silencio por un instinto de protección: “quería estar con ellos y si no denuncié antes fue también porque “entonces nadie me escuchaba”.

El hijo menor, Daniel, con el padre

Francesco Arcuri tiene en estos momentos concedida la custodia del menor de sus hijos, Daniel. El mayor, Gabriel, que ya ha cumplido los 20 años, vive con su madre. Él puede elegir. Ese adolescente está llamado también a declarar en ese juzgado italiano; como testigo, igual que su madre. Hay expectación para saber cómo interpretarán los jueces la declaración de este adolescente, hoy al lado de su madre en ese proceso.

La declaración de Gabriel, clave

Será la primera vez que Gabriel hable en una sala de vistas, con su padre sentado en el banquillo de los acusados. Él ya había manifestado años atrás en Italia, en sede civil, que su padre le maltrataba cuando se batallaba la custodia de esos hijos. Pero la justicia de ese país consideró, al decidir que los menores se quedaban con su padre, que la madre los manipulaba.

Una carta demoledora

Ya en España Gabriel hizo pública una carta en julio del pasado año -se envió al presidente de Andalucía Juanma Moreno- en la que pedía amparo para su hermano Daniel. “Un juez obliga a que lo entreguemos a mi padre. Estoy desesperado y sé que usted nos va a ayudar. He sido un niño maltratado por mi padre y sé de primera mano por el infierno por el que está pasando mi hermano, Daniel. No puedo permitir esta barbaridad e incoherencia”, recogía esa misiva.

Llegada de Juana Rivas con su hijo menor, el día que tuvo que devolverlo otra vez al padre. 
Llegada de Juana Rivas con su hijo menor, el día que tuvo que devolverlo otra vez al padre. Antonio L Juárez - Europa Press 

Causa por sustracción de menores

Este caso nada tiene que ver con otra causa abierta por el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada, que también enfrenta a esta pareja. En ese asunto es Juana Rivas la investigada por sustracción de menores después de que no entregara a su hijo menor al padre -las Navidades de 2024- tras pasar ese niño unos días de vacaciones con ella.

La excusa de los malos tratos

Juana se negó a cumplir la orden de entrega durante meses. No fue hasta julio de 2025 -fue en esa fecha cuando Gabriel escribió su carta- cuando la justicia le obligó a entregar al padre al hijo menor. Algo que ella se negaba a hacer alegando que ese niño, al igual que pasó con el mayor mientras vivió con el padre, era maltratado a diario por su progenitor. Eso es lo que ahora se dirime en el juicio en Italia, después de que la mujer consiguiera la apertura de esta causa en ese país.

Primera condena a Juana

Juana Rivas ya fue condenada por sustracción de menores en 2016. Fue llevada a juicio por su exmarido después de que sacara de Italia a sus dos hijos sin permiso del padre. ¿La respuesta al preguntarle por qué lo hizo? La misma que la mujer ha repetido en la última década: para librarlos de un infierno de malos tratos.

Escondida con sus hijos

Rivas se escondió varios meses con sus hijos y permaneció en paradero desconocido sin hacer caso de las resoluciones judiciales que le ordenaban entregar a esos niños al padre. Fue condenada por estos hechos  a 5 años de prisión. 

El indulto del Gobierno

El Tribunal Supremo rebajó después esa pena a 2 años de cárcel y  el Gobierno le concedió el indulto parcial en 2021, a condición de que no cometiera el mismo delito en el plazo de cuatro años.

Titulado en Periodismo por la UAB. Integrante de la plantilla de Guyana Guardian desde

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