Los once bulos de los golpistas del 23-F con los que trataron de involucrar al Rey
Falsedades históricas
Los documentos del golpe de Estado recogen las teorías que los abogados de los golpistas y la ultraderecha abonaron para erosionar la figura de Don Juan Carlos

El rey Juan Carlos, presidiendo la reunión de la Junta de Defensa Nacional que tuvo lugar tras el fracaso del 23-F.

“Fue un error dejar libre al Borbón”. La frase, pronunciada tras el golpe de Estado del 23-F y conocida ayer tras la desclasificación de los documentos secretos de la asonada, resume sin equívocos el diagnóstico de los golpistas, a los que el fallecido Antonio Tejero puso rostro. Y de ese diagnóstico salió su idea de solución: el desprestigio de Juan Carlos I y la difusión de la especie de que el Jefe de Estado, organizó, consintió o toleró el golpe de Estado.
Uno de los documentos desclasificados el miércoles recoge estas teorías de la conspiración —o simplemente bulos— y atribuye su origen a tres fuentes: los abogados defensores de los encausados, los grupos políticos afines y los círculos de simpatizantes de los rebeldes. El objetivo, afirma el documento secreto, era “disponer de un argumento contra la Corona que haga posible un intento similar en el futuro”, lo que intrínsecamente advierte de la voluntad de los golpistas y de sus acólitos de volver a hacerlo.

Primer bulo
Milans y Armada no actuarían sin el Rey
Todas las conspiraciones, de algún modo, se resumen en esta idea principal. Se procuró que la teoría, surgida de la derecha radical, se impregnase en las Fuerzas Armadas. “Se ha tratado de imbuir de manera insistente la idea de que no era posible la intervención de dos generales como Milans y Armada sin conocimiento previo de Su Majestad”, advierte el documento.

Segundo bulo
La reunión en Baqueira
Don Juan Carlos y su familia pasaban algunos inviernos en Baqueira, en Lleida, provincia de la que el general Alfonso Armada era gobernador militar. De esa coincidencia se difundió el bulo de que en las vacaciones navideñas de 1980 y el Año Nuevo de 1981 “el Rey se puso de acuerdo con Armada en Baqueira (...) Donde ultimaron los detalles de la caída del presidente [Adolfo] Suarez”. La teoría incluía que Armada comunicó al Rey “el punto de vista del PSOE”, transmitido en una comida celebrada en la capital lleidetana. Tras esa reunión de contenido imaginario, Armada habría viajado a Valencia a transmitir órdenes a Milans del Bosch.

Tercer bulo
El Rey se echó atrás por falta de apoyo
Otra conspiración sostiene que Juan Carlos I cambió de opinión en medio del golpe de Estado, y se echó atrás. La razón sería que no obtuvo el apoyo de los presidentes de Francia y Alemania, Giscard d’Estaing y Helmut Schmidt, que aparecen en el documento “Giscard y Helmut Smith [sic]”. Este bulo sostiene que el Jefe de Estado “forzó la dimisión de Suarez y preparó el golpe en connivencia con los generales Minas del Bosch y Armada”. La teoría atribuye a Tejero la gallardía de renunciar a un avión para huir de España, lo que, dice el documento, “complicó la situación”.

Cuarto bulo
La intervención de Don Juan
Las relaciones entre Don Juan, padre del rey Juan Carlos, y el franquismo nunca fueron fluidas. Un cuarto bulo copia el anterior, pero atribuye al Conde de Barcelona el papel que da a los gobernantes de Francia y Alemania. El documento desclasificado describe la falsedad difundida con esta frase: “fué [sic] D. Juan de Borbón quien convenció a su hijo de que diera marcha atrás”.

Quinto bulo
El ‘autogolpe’ para fortalecerse
El documento desclasificado también atribuye a los ultras y al entorno de los golpistas otra especie según la cual “el Rey conoció de algún modo el Plan de Milans y Tejero”, dejando a Armada, de momento, al margen. Lo que habría hecho el monarca es “utilizarlo [el golpe de Estado] para consolidar su figura”, usándose de “Armada, a quien luego desautorizó (tal vez de previo acuerdo)”. Con ello, Juan Carlos I quedaría ante los partidos políticos como “el salvador de la Constitución y de la democrácia [sic]”.

Sexto bulo
Los (falsos) hechos de Gernika
La tensa visita del Rey a la Casa de Juntas de Gernika, sostiene sin más argumentos este bulo, fue un montaje. El parlamento de Don Juan Carlos el 4 de febrero de 1981, después de que militantes de Herri Batasuna irrumpieran en el recinto cantando el Eusko gudariak, estaba previsto, sostiene la conspiración. Sus palabras “no hubieran sido posibles de no haberlas llevado previamente preparadas porque sabía lo que iba a pasar”, añade el bulo ¿Qué relación tienen los incidentes con el golpe de Estado? “Poner de manifiesto lo caótico de la situación y, por lo tanto, justificar” la asonada.

Séptimo bulo
¿Dónde estaban el príncipe y las infantas?
La poca credibilidad de este bulo la señala el documento con un interrogante final. “La prueba de que el Rey conocía los hechos que iban a producirse es que envió a sus hijos a Inglaterra (?)”, recoge el documento. Se ha podido constatar que los hijos del Rey permanecieron en La Zarzuela durante el 23 y el 24 de febrero de 1981. Inglaterra habría sido elegido como destino debido a que los hermanos de la reina Sofía residían en Londres en aquel momento.

Octavo bulo
El dilema de la Acorazada
Conforme el documento avanza, los bulos se van volviendo más vagos, y pasan de la mentira a la interpretación. Según difundieron los conspiradores, lo primero que preguntó el rey tras el asalto al Congreso “fue si se había movido la División Acorazada”. La interpretación de los conspiradores es que la pregunta “significa que [Juan Carlos I] esperaba la intervención de esta Unidad”. La pregunta respondía, simplemente, a conocer qué fuerzas y con qué volumen se habían desplegado los golpistas.

Noveno bulo
Un avión para huir
“El Rey tenía preparado un avión para salir de España si los hechos no salían bien”, recoge el documento, que entiende como “bien” el éxito del Golpe, dado que la teoría parte de la ultraderecha. No hay pruebas de que fuera así. Además, en otro documento desclasificado se refleja que Don Juan Carlos a la 1.20 h de la madrugada del 24 de febrero de 1981, se dirigió al general Milans del Bosch en estos términos: “Juro que ni abdicaré la Corona, ni abandonaré España”.

Décimo bulo
Un telegrama interpretable
La frase anterior —”Juro que ni abdicaré…”— pertenece a un mensaje más completo leído y enviado por Don Juan Carlos a Milans, que también incluye la frase “ya no puedo volverme atrás”. El documento secreto advierte que el entorno de los golpistas la interpreta ”como la prueba del retroceso del Rey y del abandono de sus Generales”. Esa interpretación obvia conscientemente el contexto del mensaje. La frase que sigue al “no puedo volverme atrás” es: “Cualquier golpe de Estado no podrá escudarse en el Rey, es contra el Rey”. El texto desclasificado recoge otra tergiversación de un mensaje del monarca a Armada, en la que le advierte de que todo lo que el general hiciera sería “a título personal”. El mensaje completo se refiere al general, y no a sí mismo.

Undécimo bulo
Un retraso encubridor
Los abogados de los golpistas buscaron razones conspiranoicas para el retraso en la apertura de la vista oral del proceso contra los rebeldes del 23-F, o “incluso su posible no celebración”. El bulo atribuye estos hechos “a presiones de S.M. El Rey, a quien no interesa que se esclarezcan los hechos”. La celebración del juicio y las severas condenas impuestas a los golpistas desmienten esta teoría por sí solas.



