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Registro horario digital: más control, menos flexibilidad

Control horario

La nueva regulación del registro horario obliga a una digitalización acelerada que preocupa especialmente a autónomos y pequeñas empresas

Las pequeñas empresas deberán adaptar sus sistemas de control horario a un modelo 100% digital

Las pequeñas empresas deberán adaptar sus sistemas de control horario a un modelo 100% digital

El Gobierno ha presentado un borrador de Real Decreto que pretende transformar el sistema de registro de jornada laboral en España. El objetivo declarado es reforzar el control horario y digitalizar los procesos para garantizar transparencia y reducir el fraude. Sin embargo, la manera en que se ha planteado genera dudas y preocupación entre las empresas.

Un decreto sin debate

La norma se ha elaborado sin diálogo con los agentes sociales y, pese a haber sido rechazada en el Congreso, el Gobierno ha optado por aprobarla por la vía urgente del Real Decreto, dejando de lado el debate parlamentario y la representación democrática. Además, regular esta materia por decreto plantea interrogantes legales. El artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores reconoce la libertad de empresas y representantes para organizar y documentar el registro horario. Imponer un sistema único y digital podría vulnerar esta libertad y la reserva legal, que establece que ciertas materias deben regularse por ley y no por decreto.

¿Qué cambia con el nuevo sistema?

El borrador introduce obligaciones significativas:

  1. Registro 100 % digital, eliminando los formatos manuales.
  2. Acceso remoto para Inspección de Trabajo, representantes y trabajadores.
  3. Trazabilidad obligatoria: cualquier modificación deberá quedar registrada y justificada.
  4. Resumen de horas con la nómina, que deberá entregarse cada mes.

Impacto sobre las PYMES

Estas exigencias ignoran la realidad de muchas pequeñas empresas, que todavía utilizan registros manuales. La digitalización obligatoria implica un gasto adicional en un contexto de costes crecientes: aumento del SMI, nuevos permisos laborales, incremento de cotizaciones, etc. Sin ayudas, el riesgo es que la norma termine penalizando a las empresas más vulnerables.

Un plazo insuficiente

Según el borrador, el Real Decreto entraría en vigor 20 días después de su publicación en el BOE, un margen muy corto para adaptarse con garantías.

Propuestas para hacer viable la norma

Para que la implantación sea realista y no ahogue a las empresas, sería necesario ofrecer ayudas económicas para autónomos y PYMES, similares al Kit Digital, que permitan financiar sistemas homologados; establecer un período transitorio ampliado, de al menos seis meses, para informar, formar y adaptar procesos; y abrir un diálogo con los agentes sociales para definir excepciones sectoriales o regulaciones específicas. Estas medidas no buscan rebajar derechos laborales, sino garantizar que su aplicación sea equitativa y compatible con la diversidad del mercado laboral.

Digitalizar el registro horario puede ser una oportunidad para modernizar procesos, pero solo si se hace con consenso y recursos. Sin ello, el riesgo es que la norma genere más problemas que soluciones.