“Imprimir ya no es solo papel”: una imprenta de Barcelona con 80 años de historia, que ahora crea regalos publicitarios personalizados
Barcino Gifts
Barcino Gifts transforma su legado de impresión en una agencia creativa especializada en regalos que sorprenden y conectan con las personas

Víctor Belluda, actual CEO, con su madre, Anna Ventura, que lideró la empresa antes
Hay empresas que crecen con el tiempo, y otras que lo trascienden. Barcino Gifts pertenece a este segundo grupo. Fundada en 1947 por el abuelo de Víctor Belluda, Josep Ventura, la compañía nació dedicada a los grabados y al mundo de la impresión. Hoy, casi ocho décadas después, se ha convertido en un referente en el sector de los regalos personalizados y el merchandising corporativo, con clientes como Esade, Abacus, BSM o el Hospital del Mar. Su historia es también la de una familia que ha sabido adaptarse y reinventarse generación tras generación.
La historia de una familia que ha sabido adaptarse y reinventarse generación tras generación
El origen de Barcino Gifts está en la pasión emprendedora de su fundador, que tras trabajar como administrativo en una empresa de fotomecánica decidió lanzarse por su cuenta. “Mi abuelo venía de una familia de panaderos, pero tenía ese gen emprendedor que nos ha marcado a todos”, recuerda Víctor Belluda, actual CEO y tercera generación al frente de la compañía. Años más tarde, la empresa pasó a manos de su madre, Anna Ventura, quien se hizo cargo del negocio cuando su padre enfermó, en una época en la que pocas mujeres lideraban empresas industriales. “Ella estudió música y no tenía nada que ver con el sector, pero tuvo la valentía de dar un paso al frente. Muchos trabajadores se marcharon cuando se quedó al mando, pero ella siguió y sacó la empresa adelante”, explica Belluda.

Víctor Belluda se incorporó al negocio familiar en el año 2000, tras una etapa en una agencia de publicidad. “Venía del mundo de las marcas grandes, de Nestlé y otros clientes, y vivía muy estresado. Cuando me uní a la empresa familiar dejé de estarlo. Encontré un sentido más vital al trabajo”, confiesa. Junto a su madre, impulsó la transformación del negocio hacia la impresión digital y, más recientemente, hacia la producción de regalos y merchandising, una línea que se consolidó durante la pandemia.
En plena pandemia tuvimos una caída brutal de trabajo y para mantener a todo el equipo decidimos apostar por la producción de regalos”
“En plena pandemia tuvimos una caída brutal de trabajo y para mantener a todo el equipo decidimos apostar por la producción de regalos”, explica. Esa decisión marcó un punto de inflexión. Incorporaron nuevas máquinas, ampliaron el equipo comercial y crearon Barcino Gifts, una agencia de marketing promocional especializada en productos personalizados. “El regalo nos dio aire, es un sector mucho más joven y dinámico. Además, nos permite dar rienda suelta a la creatividad”, afirma Belluda.
Hoy la empresa cuenta con 15 personas y un equipo creativo propio dedicado a generar ese “impacto wow” que buscan sus clientes. “Queremos que cada producto, por sencillo que sea, tenga un valor percibido alto. No es lo mismo una camiseta con un logo que una totalmente personalizada, pensada para emocionar”, señala.

El éxito de Barcino Gifts se apoya en cuatro pilares: impresión, regalos, producción propia y creatividad. Esa combinación, unida a la experiencia acumulada y a un fuerte espíritu de equipo, es la base de su crecimiento. “Nuestro valor añadido está en que controlamos todo el proceso. Podemos diseñar, producir y entregar un regalo único en cuestión de horas. Esa agilidad y cercanía marcan la diferencia”, subraya Belluda.
Los valores que guían la empresa —la mejora continua y el compañerismo— son herencia directa de su historia familiar. “Nos ayudamos entre nosotros y con los clientes. Suena a tópico, pero es verdad: cuando hay espíritu de equipo, todo fluye mejor”, apunta el CEO.
Tras 78 años de historia, Barcino Gifts sigue creciendo y proyectándose hacia el futuro. La empresa avanza hacia un modelo de agencia creativa con mayor valor añadido, centrada en propuestas personalizadas y en la sostenibilidad de sus materiales. Y aunque los formatos digitales ganen terreno, Víctor Belluda tiene clara su apuesta: “Los regalos físicos son más difíciles de sustituir que el papel”, asegura.

Me haría mucha ilusión que mi hijo se uniera al proyecto, pero tiene que ser decisión suya”
El legado familiar sigue vivo, y podría tener continuidad en una cuarta generación. Su hijo, que estudia económicas en Boston, todavía no forma parte del negocio, pero el deseo de Víctor es que algún día lo haga. “Me haría mucha ilusión que se uniera al proyecto, pero tiene que ser decisión suya. Yo tampoco quería entrar al principio, y ahora no me imagino otra cosa. Para mí, esto ya no es solo un negocio: es casi un hobby, algo que me da vida”, confiesa.
Con esa mezcla de pasión, historia y creatividad, Barcino Gifts demuestra que la tradición puede ser también una fuente inagotable de innovación. Y que un buen regalo —hecho con alma, diseño y propósito— nunca pasa de moda.
Lecciones de Vanguardia
Víctor Belluda, CEO de Barcino Gifts
“Motivación, planes estratégicos a tres años, mejora continua y formación. La mejoría en una empresa es un proceso sin final porque siempre hay nuevas oportunidades para crecer y perfeccionar. El reto es no bajar los brazos y mirar siempre para adelante”.
