Historias de éxito

El Método SAAMA abre una nueva vía en el bienestar: “Lo que comenzó como una técnica se convirtió en un movimiento de personas que desean vivir desde el corazón”

Terapia energética

Conversamos con Veturián Arana, creador del Método SAAMA, una técnica cuántica que propone una nueva manera de comprender la salud emocional y mental.

Veturián Arana, creador del Método SAAMA

Veturián Arana, creador del Método SAAMA

En los últimos años, el bienestar emocional ha vivido una transformación profunda. Junto a la psicología, la neurociencia y las terapias tradicionales, han surgido nuevas metodologías que buscan comprender al ser humano desde una perspectiva más amplia, integrando mente, cuerpo, información y consciencia. Entre ellas está el Método SAAMA, creado por el investigador y divulgador Veturián Arana, que se ha consolidado como una de las propuestas más singulares por su enfoque: liberar bloqueos emocionales y mentales a través del trabajo con el campo cuántico y la inteligencia natural del cuerpo.

Lo que comenzó como una técnica para comprender la raíz emocional del malestar se ha convertido en un movimiento internacional presente en 45 países y con más de 8.000 alumnos. Su premisa es clara: cuando cambia la información interna, cambia la experiencia externa. Y esa transformación, según Arana, puede ocurrir sin contacto físico, sin imposición de energía y sin rituales, solo mediante un diálogo directo con el sistema de la persona.

Hoy, SAAMA entra en una nueva etapa que su creador define como la Tercera Ola: una integración entre ciencia, corazón y consciencia que propone un modo distinto de vivir, decidir y relacionarse. En esta conversación, Veturián Arana profundiza en esa visión y en cómo entender la sanación desde el corazón puede convertirse en una herramienta práctica para la vida cotidiana.

Para quienes no lo conocen, ¿cómo definiría el Método SAAMA?

SAAMA es una forma de entender la sanación desde otro lugar. No desde el esfuerzo, ni desde el análisis interminable, sino desde la conexión con la inteligencia natural del cuerpo. Trabajamos con el campo cuántico —la información que sostiene nuestros pensamientos, emociones y decisiones— y con el corazón, que hoy sabemos que actúa como un centro neurológico altamente sofisticado. El objetivo es liberar información que nos limita para que la persona pueda recuperar claridad, bienestar y coherencia interna.

SAAMA es una forma de entender la sanación desde otro lugar: no desde el esfuerzo, sino desde la conexión con la inteligencia natural del cuerpo

¿Y esa liberación ocurre sin contacto físico?

Sí. SAAMA no es un masaje ni una terapia manual. Es un proceso de comunicación con el sistema de la persona, como si pudiéramos hablar con la parte de ella que sabe exactamente qué le bloquea y cómo liberarlo. A veces esa liberación ocurre en minutos, otras veces en más tiempo. Lo sorprendente es que cuando cambia la información interna, cambia la experiencia externa: emociones más ligeras, decisiones más claras y relaciones más sanas.

¿Qué fundamento científico tiene este enfoque?

Es una pregunta esencial y nos apoyamos en tres pilares: la Neurocardiología y HeartMath, que han demostrado que el corazón envía más información al cerebro de la que recibe y que su campo electromagnético influye en nuestro estado emocional y cognitivo; la Epigenética, especialmente los trabajos del Dr. Bruce Lipton, que muestran cómo el entorno interno —pensamientos, creencias, emociones— modifica la expresión celular; y la física cuántica aplicada al sistema humano, que explica que vivimos en un campo de información que responde a la coherencia.

SAAMA integra estas líneas para crear un método práctico y accesible.

Habla de accesibilidad. ¿Realmente cualquier persona puede aprenderlo?

Sí. Esa es la parte más transformadora. No hace falta formación previa ni sensibilidad especial. Cualquier persona, desde un profesional de la salud hasta alguien que simplemente siente que algo no encaja en su vida puede aprender a liberar bloqueos en sí misma y en los demás. Lo enseñamos online y también en experiencias presenciales de tres días donde los alumnos viven algo más profundo que un curso: un cambio de percepción sobre quiénes son y cómo funciona su mente.

Lo que comenzó como una técnica se convirtió en un movimiento de personas que desean vivir desde el corazón, no desde el miedo

¿Qué tipo de resultados observan sus estudiantes?

Resultados que tienen que ver con la vida real: personas que por fin duermen bien después de años; miedos que pierden su intensidad; relaciones que se vuelven más honestas; decisiones que antes parecían imposibles y ahora fluyen o emprendedores que recuperan claridad para avanzar.

No hablamos de magia, sino de coherencia: cuando se libera la carga emocional que nos condiciona, la vida cambia porque nosotros cambiamos.

Veturián Arana y Núria Bergadà, CEO de SAAMA Int. SL.
Veturián Arana y Núria Bergadà, CEO de SAAMA Int. SL.

¿Cómo se ha expandido SAAMA a otros países?

De manera orgánica. Hoy tenemos más de 8.000 alumnos en 45 países. La mayoría llegó por recomendación. Lo que comenzó como una técnica se convirtió en un movimiento de personas que desean vivir desde el corazón, no desde el miedo. SAAMA no es una ideología, es una práctica que te recuerda que no eres víctima de tus emociones ni de tu historia, sino que puedes reescribir tu camino.

Usted habla mucho del “camino del corazón”. ¿Qué significa eso?

Significa una forma distinta de relacionarnos con nosotros mismos. Durante décadas hemos vivido desde la sobreestimulación, la presión y el rendimiento. El mundo ya no sostiene ese modelo. El corazón ofrece otra lógica: una que prioriza la coherencia, la presencia, la honestidad emocional y la conexión con los demás. SAAMA es una herramienta para volver a ese eje interno y desde ahí tomar decisiones que realmente nos pertenecen.

¿Qué diferencia a SAAMA de otras técnicas energéticas?

SAAMA pertenece a lo que llamamos la Tercera Ola: una integración entre el conocimiento científico actual, la sabiduría ancestral y la comprensión cuántica de la realidad. No hay imposición de energía, no hay contacto físico, no hay rituales. Es información. El cuerpo responde desde su propia inteligencia. El terapeuta no “hace”, acompaña. La persona no depende de nadie, sino que aprende a escuchar su sistema y a transformarlo.

¿Qué ocurre con alguien que aprende SAAMA?

Que deja de sentir que la vida “le pasa”. Aprende a ver los conflictos como información y no como castigos. Gana claridad, ligereza, paz mental y capacidad de responder sin culpa ni miedo. Si lo usa profesionalmente, añade una herramienta poderosa a su consulta. Si lo usa personalmente, transforma su día a día. Y, sobre todo, entra en una comunidad internacional que vive desde el corazón y la consciencia.

¿Cuál es el siguiente paso para SAAMA en 2026?

Estamos en un momento de expansión hacia una narrativa más profunda: El Camino del Corazón Despierto. Creemos que el mundo está pidiendo herramientas que unan ciencia, espiritualidad práctica y humanidad. SAAMA seguirá creciendo como un método, pero sobre todo como un movimiento que invita a recordar quiénes somos más allá del miedo, y a construir una vida desde la coherencia con nuestro corazón.

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