Annie Maya, experta en colorimetría: “El asesoramiento de imagen no es un lujo, es una inversión para ver resultados”
Instituto de Imagen Personal
La emprendedora ha creado Instituto de Imagen Personal, un proyecto formativo que impulsa la profesionalización del sector de la asesoría estética y personal

Annie Maya, experta en colorimetría y asesoramiento de imagen
Cuando Annie Maya empezó a estudiar periodismo tenía claro que quería escribir y hacerlo en el mundo de las revistas. Nacida en Ecuador, se trasladó a Argentina para cursar una maestría en periodismo escrito, convencida de que ese era su camino profesional.
Fue allí donde apareció una segunda vía que acabaría marcándolo todo. En 2011 inició su formación en asesoramiento de imagen y un año después se graduó en la especialidad. Argentina le ofrecía un ecosistema que no existía en su país de origen y la posibilidad de explorar un sector todavía poco estructurado, pero lleno de oportunidades.

La realidad profesional, como ocurre en tantos inicios, le obligó a recalcular. La dificultad para encontrar un trabajo estable en periodismo de moda la llevó a emprender. En ese contexto nació su blog de moda, en pleno boom de los blogs, y, en paralelo, empezaron las colaboraciones con marcas, la asistencia a eventos y los primeros clientes de asesoría de imagen.
La dificultad para encontrar un trabajo estable en periodismo de moda me llevó a emprender y a construir mi propio camino profesional
En ese proceso, ya en contacto directo con clientes, Annie Maya descubrió que el asesoramiento de imagen no se limitaba a “saber de moda”, sino que integraba comunicación no verbal, estética, técnica y un fuerte componente humano. A todo ello se sumó la colorimetría, una herramienta que descubrió durante su formación y que supuso un punto de inflexión. “Yo no conocía nada de la colorimetría y ahí encontré un mundo aparte”, explica. Le fascinó la idea de analizar a una persona y orientar qué colores le favorecen desde un enfoque técnico y profesional.
Con el tiempo, mientras el blog ganaba visibilidad y las colaboraciones se multiplicaban, empezó a detectar una carencia recurrente: muchas formaciones no preparaban a los estudiantes para lo esencial del emprendimiento. Les faltaban nociones básicas sobre cómo cobrar, tratar con un cliente o estructurar un servicio profesional. “En la carrera me di cuenta de que no me enseñaron cuánto se cobra ni cómo tenía que enfrentarme al cliente”, señala Annie. A ello se sumaba otro reto: la profesión no estaba estandarizada y obligaba, a menudo, a explicar en qué consistía realmente el trabajo de una asesora de imagen.

Tras varios años de trayectoria, esa combinación de experiencia en el ámbito de la moda y carencias formativas empezó a llamar la atención de otras profesionales, que le preguntaban cómo había logrado contactar con marcas o generar clientes. Annie Maya compartía lo aprendido de forma casi informal, hasta que entendió que detrás de esas preguntas había una necesidad estructural. El salto internacional reforzó esa intuición. Al trasladarse a Inglaterra, continuó trabajando como freelancer para Latinoamérica, mantuvo el blog activo y cubrió citas clave del sector como la London Fashion Week. También recibió invitaciones para New York Fashion Week y Milan Fashion Week, mientras consolidaba una marca personal cada vez más definida.
En 2017 llegó un momento clave: lanzó su propia marca, que integraba tanto los servicios de asesoría como la escuela de formación, dirigida a personas que querían dedicarse profesionalmente al asesoramiento de imagen. La propuesta nació con la voluntad de evitar el camino del ensayo y error y de ofrecer herramientas reales para convertir ese conocimiento en un proyecto viable. “Tienes que saber que tu servicio se cobra”, señala. Su enfoque combina especialización, estrategia y visión de negocio, sin perder la dimensión creativa y humana de la profesión.

El consultor de imagen está dejando de verse como algo exclusivo para entenderse como un profesional
Con la pandemia y los cambios de hábitos, percibió un giro en el mercado. Cada vez más personas empezaron a valorar el asesoramiento de imagen como una inversión profesional y no como un lujo. “El consultor de imagen está dejando de verse como algo exclusivo para entenderse como un profesional en quien se invierte para obtener resultados”, explica. En ese contexto, defiende la importancia de construir propuestas especializadas y alejadas del estereotipo del simple cambio de estilo.
El crecimiento del proyecto trajo consigo un nuevo reto: separar marcas y estructuras. En 2024, con un volumen de alumnas que ya no era fácil sostener bajo una sola identidad, decidió crear el Instituto de Imagen Personal, mientras ella mantenía de forma paralela sus servicios de asesoramiento de imagen y marca personal. Ese mismo año, el proyecto logró el aval de la Universidad Pontificia de Salamanca para sus programas formativos, entre ellos un programa superior de imagen personal de cinco meses y una formación específica en colorimetría.
Esta evolución también se reflejó en el perfil del alumnado: si antes abundaban quienes se acercaban por curiosidad, ahora predominan personas decididas a convertirlo en una carrera, muchas en plena reinvención profesional y procedentes de ámbitos tradicionales como la abogacía, la ingeniería o la contabilidad.
La profesionalización del sector marcará el futuro del asesoramiento de imagen
De cara al futuro, Annie Maya observa un mercado en expansión, con tendencias que evolucionan, pero con una demanda creciente de profesionales bien preparados. La colorimetría, asegura, vive un momento de auge impulsado por creadores de contenido y por marcas que la incorporan como experiencia en eventos, ferias, tiendas o centros comerciales. También detecta cómo este interés se extiende a otros sectores, desde la belleza y la moda hasta la decoración o incluso decisiones de compra menos convencionales.
Por eso insiste en que la oportunidad existe, pero no para cualquiera: “Los que quieren estar en las grandes ligas o trabajando con empresas van a buscar al asesor que está formado con una visión más empresarial”, acaba la fundadora y directora del Instituto de Imagen Personal.
Lecciones de Vanguardia
Annie Maya, fundadora del Instituto de Imagen Personal
“Los resultados no se van a ver de la noche a la mañana, esto es una cuestión de constancia y disciplina. La clave es definir el propósito antes de formarse y saber si se entra por interés personal o con la intención de vivir de ello”.
