“Cada vez recibimos más llamadas de personas que no están en nuestra zona, el Garraf, y que nos buscan por cómo trabajamos”
The Vila Home
La inmobiliaria, nacida en el Garraf, amplía su ámbito de actuación de forma progresiva a medida que propietarios de otras zonas empiezan a buscar su modelo de trabajo.

El equipo directivo de The Vila Home

The Vila Home nació en Vilanova i la Geltrú con una idea clara: hacer las cosas bien, sin atajos y con una forma de trabajar basada en la claridad y el trato humano. Dos años después, esa manera de entender el sector inmobiliario empieza a traspasar su ámbito inicial. Lo que comenzó como un proyecto local en el Garraf ha ido ampliando su radio de actuación hacia el Baix Llobregat y, más recientemente, a distintos puntos de la provincia de Tarragona. De forma puntual, también han gestionado operaciones en la Costa Brava, siempre vinculadas a clientes que ya conocían su manera de trabajar.
No se trata de una expansión planificada ni de una estrategia de crecimiento agresiva. Según explican desde la propia empresa, el salto territorial ha llegado de forma natural, impulsado por propietarios que han llegado por recomendación o tras haber tenido contacto previo con la agencia. “Cada vez recibimos más llamadas de personas que no están en nuestra zona de origen, pero que nos buscan por cómo trabajamos, no por dónde estamos”, explica Xavier Capdevila, fundador y director general de The Vila Home.

Ese crecimiento progresivo coincide con un momento en el que muchos propietarios buscan algo más que una simple intermediación. En un mercado activo y cada vez más exigente, donde el comprador compara con rapidez y el margen de error es menor, la forma de gestionar una venta se ha convertido en un factor decisivo. “Hay clientes que llegan después de experiencias frustrantes y lo que piden, sobre todo, es claridad”, apunta Capdevila.
Una forma de trabajar que genera continuidad
Más allá del territorio, el elemento que se repite en la trayectoria de The Vila Home es la continuidad de las relaciones. Operaciones encadenadas, clientes que repiten y recomendaciones que cruzan zonas son algunos de los indicadores que explican por qué la actividad ya no se limita únicamente al Garraf. “Cuando una venta se hace bien, no se queda ahí. Genera confianza y esa confianza se mueve”, señala el director general.
Desde la empresa insisten en que vender bien no tiene que ver con prometer resultados, sino con entender cada operación en su contexto real. La valoración, la estrategia de salida y la gestión del proceso se trabajan con una visión a largo plazo, evitando decisiones que puedan comprometer el resultado final. “A veces decir que no también forma parte del trabajo”, reconocen.

Dirección implicada y decisiones compartidas
Detrás de este modelo hay una implicación directa de parte del equipo directivo de The Vila Home, liderado por Xavier Capdevila como director general. Las decisiones clave no se toman de forma aislada, sino de manera conjunta, con el objetivo de minimizar errores y proteger el valor de cada inmueble desde el inicio. Este enfoque permite mantener un criterio homogéneo incluso cuando la actividad se extiende a nuevas zonas.
Más allá del precio, The Vila Home defiende que una venta bien ejecutada depende de todo el proceso. Desde la forma en que se presenta el inmueble hasta la gestión de las visitas, la negociación y el cierre, cada decisión influye directamente en el valor percibido y en la solidez de la operación. “Una vivienda bien presentada se percibe mejor y se defiende mejor”, explica Capdevila.
Crecer sin perder la esencia
Lejos de plantearse una expansión rápida, The Vila Home insiste en que su prioridad es mantener la coherencia del modelo. “No buscamos estar en todas partes. Buscamos trabajar bien allí donde estamos”, subraya su director general. Esa filosofía es la que, de forma casi silenciosa, ha ido ampliando su presencia desde el Baix Llobregat hasta distintos municipios de la provincia de Tarragona y, de manera puntual, en otros puntos de la costa catalana.
En un sector acostumbrado al ruido y a las promesas grandilocuentes, el crecimiento discreto empieza a ser, para algunos, una señal de que algo se está haciendo bien. The Vila Home continúa consolidando su proyecto desde el mismo lugar donde empezó: el criterio, la honestidad y una forma de trabajar que pone a las personas en el centro.

