ELLECTIA for Students: Aplicación que permite identificar la carrera universitaria o FP de acuerdo a los talentos predominantes del estudiante
Orientación y talento
Ellectia combina psicometría y acompañamiento para que jóvenes y familias elijan estudios desde sus talentos, reduzcan la frustración y ganen propósito en su día a día

Gerardo Ariño, fundador de Ellectia
Elegir qué estudiar nunca ha sido sencillo, pero hoy la decisión parece casi una encrucijada. Grados nuevos, dobles titulaciones, FP especializadas y un ruido constante sobre las llamadas “profesiones del futuro” conviven con familias preocupadas y jóvenes que llegan a bachillerato sin saber ni siquiera qué quieren hacer mañana. En medio de ese desconcierto, Gerardo Ariño observa algo que se repite generación tras generación: chicos capaces, con buena nota y muchas posibilidades, pero profundamente perdidos. Su respuesta a ese desconcierto es Ellectia, un programa de orientación académica y profesional que pone el foco en los talentos reales de cada persona, algo que prácticamente nunca se aborda en los procesos tradicionales.
“Yo siempre he aplicado una teoría muy simple: no seas lo que no eres, sé un poquito mejor de lo que eres”, resume Ariño. Esa frase, que empezó usando en entornos empresariales, hoy guía su trabajo con jóvenes y familias. Durante años vio cómo las decisiones de estudio se tomaban por presión familiar, por modas o por expectativas económicas. “He conocido muchos casos de ‘voy a estudiar informática porque es la carrera del futuro y se gana mucho dinero’. No hay nada malo en eso, pero la pregunta es: ¿está alineado con tus talentos predominantes o vas a tener que hacer un esfuerzo enorme solo para llegar a ser correcto, sin alcanzar la excelencia?”, se pregunta.
No seas lo que no eres, sé un poquito mejor de lo que eres
La experiencia le avala. Ariño ha pasado décadas vinculado al mundo de la mentoría y es coach certificado por Gallup, el referente estadounidense que desarrolló el test psicométrico CliftonStrengths, con más de 70 años de investigación y decenas de millones de personas evaluadas en todo el mundo. Ese es el corazón de Ellectia: una psicometría online que identifica los talentos predominantes de cada joven y los traduce en caminos académicos y profesionales concretos.
A partir de ese test, que se completa en unos treinta minutos y genera un informe detallado, Ellectia construye un mapa de posibilidades: grados universitarios, itinerarios de FP, dobles titulaciones o especializaciones que encajan con la forma de pensar, relacionarse y aprender de cada persona. El objetivo no es ofrecer una lista genérica, sino ayudar a que el joven pueda decir: “sé quién soy, sé lo que quiero y sé qué pasos dar ahora”.
“Durante décadas hemos invertido enormes cantidades de dinero y energía en corregir debilidades y en intentar arreglar lo que no hacemos bien”, reflexiona Ariño. “Está bien conocer nuestras debilidades, pero la energía principal debería ir a potenciar aquello en lo que ya somos buenos”. Para explicarlo, recurre a un ejemplo que utiliza a menudo en sus charlas. Un niño llega a casa con sus notas: varios excelentes y un suficiente. “¿Qué hacemos los padres bien intencionados? Nos centramos en el suficiente, le ponemos profesor particular y le fastidiamos el verano. Quizá ese suficiente suba algo, pero nunca será brillante. En cambio, si invertimos en lo que ya es excelente, ese chico o esa chica se puede salir del mapa”.

Esa lógica de fortalezas se traslada a todo el proceso de orientación. Ellectia trabaja sobre todo con jóvenes de entre 15 y 25 años que están eligiendo bachillerato, grado o FP, que dudan de la carrera en la que ya se han matriculado o que terminan los estudios sin saber hacia qué especializarse. También acompañan a familias y centros educativos que quieren ofrecer una orientación más personalizada, sin reducirlo todo a la nota de corte.
La parte humana es tan importante como la herramienta. Ariño insiste en que el test no va de etiquetar, sino de abrir conversaciones nuevas. A veces, el primer freno está en casa. Cuenta el caso de una madre convencida de que el informe “estaba mal” porque no reconocía a su hijo en los talentos descritos. “Cuando trabajamos punto por punto con el chico, él se veía en todo. La sorpresa fue de la madre, que descubrió matices de su propio hijo que en el día a día no aparecían. Él quería estudiar Derecho, pero no cualquier Derecho: encajaba muy bien como abogado de familia, mientras que la parte de análisis de textos legales no se ajustaba a sus talentos. El mismo título, dos caminos vitales muy distintos”.
Está bien conocer nuestras debilidades, pero la energía principal debería ir a potenciar aquello en lo que ya somos buenos
Ellectia también ha creado R-Ellectia, pensado para quienes ya han elegido estudios y no quieren cambiar radicalmente de camino, sino entender cómo aplicar sus talentos a la carrera que están cursando. La idea parte de un dato que preocupa: cuatro de cada diez estudiantes cambian de estudios en los primeros semestres de universidad, con el coste económico, emocional y de autoestima que eso conlleva. “R-Ellectia no te dice que lo dejes todo, sino que con estos talentos puedes vivir tu carrera de otra manera’”, explica Ariño.
Además, tras vivir cuarenta años en Estados Unidos, comprobó que el problema no es exclusivo de España, sino que la desorientación académica es global. Por eso Ellectia ya está operando en Latinoamérica y Estados Unidos y se está consolidando con programas tanto online como presenciales. “Nos gustaría que esto formara parte natural del plan de estudios. Que los colegios y los institutos ofrecieran una orientación rigurosa, basada en datos y en talento, no en improvisar a los 17 años”, resume.
La desorientación académica, un problema global
También están trabajando campañas dirigidas directamente a las familias. Una de ellas invita a “regalar orientación” en fechas señaladas. “Regalar a un hijo un proceso que le sirva para toda la vida me parece una de las mejores inversiones posibles”, afirma el experto. Recibir un informe claro sobre sus talentos, ver qué carreras y qué centros encajan y poder hablarlo en familia reduce tensiones en casa y baja la ansiedad de los jóvenes, que dejan de sentir que se juegan su futuro en una sola carta.
Cuando mira al futuro, Ariño no habla tanto de cifras como de bienestar. “Trabajar de nueve a cinco para intentar ser feliz solo a partir de las cinco, no mola”, dice con ironía. Su propósito es que cada vez más personas puedan alinear su día a día con aquello en lo que son fuertes y que, al mismo tiempo, aporte valor a los demás. “Es mucho más sencillo construir una vida con sentido si lo haces desde tus fortalezas, no desde los deseos de otros ni desde las modas del momento. En esta vida solo tenemos una obligación: ser felices y hacer felices”, acaba.
Lecciones de Vanguardia
Gerardo Ariño, fundador de Ellectia
“No intentéis ser lo que no sois, sino ser un poco mejor de lo que ya sois”.
“Nadie te va a criticar por caerte; el problema es no levantarse. Y levantarse desde tus fortalezas es muchísimo más poderoso que hacerlo desde las fortalezas de los demás”.

