El emprendedor que revolucionó la industria de los traslados: “Trabajamos con lo más personal que tiene la gente: su hogar metido en cajas. No podemos permitirnos errores”
ServiMoving
Especialistas en traslados internacionales por vía marítima y aérea, ServiMoving se enfoca en la excelencia, la capacitación continua de su equipo y un servicio sin complicaciones.

Pablo Sánchez, CEO y fundador de ServiMoving
Pablo Sánchez pasó su infancia rodeado de embalajes, vehículos de carga y transportes. Su progenitor se trasladó de Perú a Barcelona hace más de treinta años, hallando en el ámbito de los portes su medio de subsistencia. Esa existencia doméstica definida por la labor física y la dedicación constante fue el aprendizaje inicial de un pequeño que, tiempo después y de manera imprevista, terminaría encabezando su propia empresa. Él lo rememora nítidamente: “Tuve la suerte de ver desde dentro cómo trabajaban muchas empresas internacionales. Eso me permitió detectar debilidades y entender qué podía mejorar”, sostiene Sánchez.
Vi desde dentro cómo operaban muchas empresas internacionales. Eso me ayudó a identificar debilidades y comprender qué se podía mejorar
A pesar de que sus parientes anhelaban que se convirtiera en dentista, Pablo Sánchez se dio cuenta rápidamente de su vocación empresarial. Se formó en Administración y Dirección de Empresas, completó una maestría enfocada en logística y gestión de suministros, y tras colaborar con su progenitor en el negocio de la familia, optó por un camino que definiría su trayectoria. Durante el 2019, creó ServiMoving bajo una premisa definida: modernizar un ámbito convencional, incrementar los niveles de calidad y lograrlo mediante la integración de herramientas tecnológicas, orden y cercanía personal.

De este modo surgió una iniciativa que comenzó brindando traslados locales, aunque rápidamente creció hacia los servicios internacionales mediante transporte marítimo y aéreo. La compañía está integrada en asociaciones nacionales y continentales, hecho que le facilita colaborar con socios fiables en todo el planeta y garantizar gestiones libres de dudas. “Cuando enviamos un contenedor a Estados Unidos sabemos quién lo recibe. Conocemos personalmente a los responsables. Esa es la diferencia”, destaca Sánchez.
Cuando enviamos un contenedor a Estados Unidos, sabemos exactamente quién lo recibe; tenemos relación directa con los encargados.
Pablo Sánchez comprendió desde el inicio que el inconveniente mayor en este ámbito no radicaba en lo técnico, sino en lo humano. La carencia de diálogo, los malentendidos, las cotizaciones con escasa precisión o la inexistencia de supervisión constituían fallos habituales que daban lugar a disputas prescindibles.
Cada mudanza comienza con una visita en persona o virtual, un inventario detallado y un presupuesto que aclara qué está incluido y qué no. El equipo se comunica con el cliente 48 horas antes para confirmar que todo esté en su lugar. No hay pasos improvisados ni silencios que generen inseguridad. “La gente afronta mudanzas en momentos vitales muy distintos. Algunos se mudan porque crecen, otros porque se separan o han perdido a alguien. Debemos ponernos en su lugar y acompañarles con cuidado”, explica.

La empresa también ha invertido en materiales de primera calidad: cajas de canal doble, sistemas de protección contra la humedad, flota actualizada y protocolos específicos para embalajes locales, marítimos o aéreos. Cada tipo de transporte requiere condiciones distintas, y la compañía ha desarrollado su propio enfoque para reducir riesgos. “Trabajamos con lo más personal que tiene la gente: su hogar metido en cajas. No podemos permitirnos errores”, añade el fundador.
Falta de relevo generacional
Si hay un desafío que hoy inquieta a ServiMoving es la escasez de profesionales jóvenes en el sector de las mudanzas. La aparición de empresas de reparto masivo facilitó el acceso al empleo para muchos, quienes optan por transportar paquetes en lugar de adquirir un oficio más técnico y exigente. “No hay formación reglada. No existe una FP de mudanzas. Cada vez cuesta más encontrar conductores y personal especializado”, lamenta Sánchez.
Frente a esta situación, la empresa optó por desarrollar su propio programa interno de capacitación. En su depósito, el equipo aprende a embalar una copa, proteger un piano o cargar adecuadamente un camión. Los nuevos empleados comienzan como mudanceros y tienen oportunidades de crecer dentro de la compañía, incluso obteniendo su licencia de conducir camiones con el respaldo de la empresa. Se trata de construir un futuro donde hoy no existe ninguno.

A pesar de su breve experiencia, ServiMoving ha llevado a cabo proyectos de gran envergadura, desde mudanzas de oficinas completas hasta traslados para entidades públicas. Algunos servicios se extendieron durante semanas, con accesos complicados, depósitos provisionales y la coordinación de equipos en múltiples etapas. Lo que para el cliente representa un gran cambio, para la empresa es un procedimiento detallado que se planifica con anticipación.
La meta para los ejercicios venideros resulta evidente: inaugurar oficinas en Madrid y Valencia con el fin de afianzar su despliegue por el país. Los dos núcleos urbanos ya suponen una cantidad significativa de transacciones y la estrategia de desarrollo requiere asentar plantillas permanentes en cada ubicación. “Nacimos en Barcelona, pero nuestra visión siempre ha sido global. Queremos estar más cerca de los clientes de Madrid y Valencia”, sostiene Sánchez.
Junto a la expansión global se añade el compromiso de continuar capacitando expertos y mejorar el nivel de una industria que, de acuerdo con Pablo, todavía no tiene el reconocimiento que le corresponde. Bajo su perspectiva, los traslados representan más que una simple tarea de logística; constituyen una transición vital que requiere ser tratada con consideración, cercanía y precisión profesional. Se trata de una armonía que heredó de su progenitor y que actualmente constituye el alma de ServiMoving.
Lecciones de Vanguardia
Pablo Sánchez, director ejecutivo y fundador de ServiMoving
“Es fundamental tener paciencia y confiar en el proceso. Emprender no es una línea recta: hay momentos de mucha incertidumbre y otros de gran satisfacción. En mi caso, he aprendido que escuchar al cliente, ser honesto en lo que prometes y cumplir siempre con la palabra dada es lo que realmente genera confianza y continuidad. El crecimiento llega cuando haces bien las cosas de forma constante, incluso cuando nadie está mirando”.
