Rosario Santa María, experta en gestionar despidos: “La mayoría de empresarios no han recibido formación para comunicar un despido y, en muchos casos, lo viven con un gran malestar personal”
ElDespido
Su proyecto propone una forma más humana, preventiva y estratégica de abordar los despidos en las organizaciones

Rosario Santa María, humanista y fundadora de El Despido
El despido sigue siendo uno de los grandes tabúes del mundo empresarial. Un momento incómodo, cargado de tensión y, en muchos casos, gestionado únicamente desde el punto de vista legal. Sin embargo, cada vez más organizaciones empiezan a ser conscientes de que la forma en la que se comunica una salida dice mucho de su cultura, de su liderazgo y de la responsabilidad que asumen con las personas. De esa reflexión nace El Despido, un proyecto impulsado por Rosario Santa María tras vivir en primera persona varias desvinculaciones laborales mal gestionadas.
La fundadora del portal conoce bien ese proceso desde dentro. A lo largo de su trayectoria profesional, ha pasado por distintos despidos (por una depresión no diagnosticada que duró varios años) que le hicieron cuestionarse cómo se estaban haciendo las cosas y qué impacto real tenían en las personas y en las propias empresas. Esa experiencia personal fue el germen de una iniciativa que hoy acompaña a organizaciones en la gestión del despido desde una mirada más amplia, preventiva y humana, sin perder de vista el rigor legal.
He sufrido varios despidos y vi que casi siempre se gestionaban únicamente desde el punto de vista legal”
“He sufrido varios despidos y vi que casi siempre se gestionaban únicamente desde el punto de vista legal”, explica Rosario Santa María, humanista y fundadora de El Despido. “La parte jurídica es imprescindible, pero también hay mucho trabajo previo que se puede hacer a nivel de comunicación interna, liderazgo y prevención para evitar llegar a situaciones límite o, al menos, para gestionarlas mejor”.

El Despido se define como un portal de servicios para todo tipo de empresas especializado en la gestión multidisciplinar del despido en empresas. Su propuesta va más allá del abogado tradicional e integra también perfiles de comunicación, psicología, bienestar corporativo, coaching ejecutivo y recolocación profesional, entre otros. Todo ello con un objetivo claro: ayudar a las empresas a afrontar este momento crítico cuidando tanto a la persona que se va como a quienes se quedan.
El despido no es un trámite administrativo más
Desde su experiencia, insiste en que el despido es un proceso de duelo para quien lo recibe y que no puede tratarse como un trámite administrativo más. “Es una mala noticia de por sí, y no tiene sentido añadir más dolor por la forma en la que se comunica”, señala. Para la fundadora, el cómo, el dónde y el quién son aspectos clave que muchas organizaciones no tienen protocolizados y que acaban generando situaciones innecesariamente traumáticas.
El proyecto pone especial énfasis en la fase previa. La prevención, aseguran, es uno de los grandes olvidados en la gestión de personas. Una comunicación interna deficiente, liderazgos poco preparados o procesos de selección poco responsables acaban desembocando en despidos que podrían haberse evitado. “Las empresas tienen que ser más conscientes de su responsabilidad cuando contratan. No puede ser que se invierta meses en un proceso de selección y a los tres meses se prescinda de una persona sin haber hecho un seguimiento real. Es vital alinear los valores de la empresa con los de los candidatos para conseguir un mayor éxito en esta nueva relación”, apunta.
Cuando el despido es inevitable, la firma trabaja para que la comunicación sea clara, empática y respetuosa, protegiendo la dignidad del trabajador y la reputación de la empresa. La iniciativa también acompaña a las organizaciones en la creación de protocolos específicos de comunicación del despido, de forma similar a los planes de comunicación de crisis que muchas compañías ya tienen implantados.
Nos encontramos con directivos que no duermen la noche anterior porque no saben cómo decirlo”
“La mayoría de empresarios no han recibido formación para comunicar un despido y, en muchos casos, lo viven con un gran malestar personal”, reconoce. “Nos encontramos con directivos que no duermen la noche anterior porque no saben cómo decirlo. Tener herramientas y un protocolo les da tranquilidad y les permite hacerlo de la mejor manera posible”.

Además, El Despido apuesta por el acompañamiento posterior cuando la situación lo permite. Servicios de outplacement, orientación profesional o apoyo psicológico forman parte de una propuesta que busca cerrar el proceso de manera constructiva. Para Rosario Santa María, cuidar a quien se va también tiene un impacto directo en el clima interno y en la marca empleadora. “La forma en la que despides afecta a la confianza de los equipos que se quedan y a cómo se percibe la empresa fuera”, subraya.
Aunque el proyecto es joven, ya ha despertado el interés de sectores con alta rotación o en procesos de reestructuración, como el turismo o las nuevas tecnologías. Las empresas que han trabajado con El Despido destacan la sensación de alivio y de haber hecho las cosas bien en un momento especialmente delicado.
De cara al futuro, la iniciativa quiere consolidar la implantación de protocolos de despido en las organizaciones y seguir concienciando sobre la importancia de abordar este proceso con responsabilidad y humanidad. “Ojalá no hubiera despidos, pero mientras existan, tenemos que aprender a gestionarlos mejor”, concluye. “Despedir también es una forma de liderar y de cuidar a las personas, incluso cuando ya no forman parte del equipo”.
Lecciones de Vanguardia
Rosario Santa María, humanista y fundadora de El Despido
“Que se “cuiden” a nivel de crecimiento interior (lectura, formación, espiritualidad...) Y externo (alimentación, sueño, ejercicio...), para conectar con ellos. Así, tendrán claridad mental para saber realmente el emprendimiento que quieren llevar a cabo y la fuerza y la intuición para perseverar. Otro consejo que les daría es que se rodeen de personas que sumen y les apoyen ni que sea “moralmente” y huyan de las personas tóxicas y pesimistas que quitan energía”.
