Aitana: “Tengo un amor-odio conmigo misma”
Entrevista
La cantante estrena en Netflix 'Metamorfosis', una serie documental que revela la faceta más personal de la artista

Hace siete años que Aitana salía de Operación Triunfo como una de las concursantes más prometedoras de la novena edición del programa. Quedaba segunda, por detrás de Amaia Romero. Una medalla de plata que se convertiría en oro poco tiempo después de aquel concurso, que supuso para la catalana un salto en trampolín desde el anonimato al éxito internacional.
Con tan solo 25 años, la artista se ha consolidado como un referente del pop español a nivel mundial. Cosecha ya tres discos, una película, una serie y es la imagen protagonista de varias firmas de moda. A su palmarés se suma el hecho de haberse convertido en la única cantante española en haber conseguido un ‘sold out’ para un doble concierto en el Bernabéu; reprogramado en principio para el próximo mes de junio, tras las polémicas vecinales en Concha Espina a causa de los ruidos originados por los eventos en el nuevo estadio.

A pesar de haber besado la cima y descender poco después hacia la catarsis personal, la de Sant Climent de Llobregat sigue con los pies en la tierra y con grandes dosis de autocrítica; tal y como lo ha hecho ver en Metamorfosis, una serie documental que será emitida en Netflix a partir del próximo 28 de febrero y en la que la artista muestra sin complejos su versión más sincera. “Me ha dado mucha ansiedad que fuese un docu solamente de mí. No era lo que yo quería y, de hecho, a día de hoy lo veo y me cuesta mucho. Yo sentada hablando todo el tiempo de mí. A veces me veo un poco déspota y no lo puedo soportar. Es como que tengo un amor-odio conmigo misma.”, reconoce a Guyana Guardian.

“He sufrido una gran metamorfosis en 2024, y creo que la voy a seguir sufriendo a lo largo de mi vida, pero es verdad que ese año supuso un momento culminante. Noté que estaba empezando a madurar, porque habían cosas de mi mente que yo no podía controlar, y ahí me di cuenta de que uno se hace mayor y de repente, no puede controlarlo todo”, explica.
De igual manera que lo hiciera durante su discurso en los pasados Bazaar Women of the Year, Aitana vuelve a poner el foco en la importancia de la salud mental, después de llevar más de siete años viviendo sin pausa. La compositora admite sin reparo estar desde hace meses en tratamiento terapéutico tras haber atravesado una depresión, que aún colea, y que le ha hecho llorar a diario. “Cuando yo hablo en este documental un poco de las cosas que me pasan, me da un poco de miedo lo que opine la gente. Soy consciente de que estos son problemas del primer mundo, pero los quiero contar para que la gente también vea que, hasta lo que resulta más idílico o cuando parece que lo tienes todo, pues, a veces, no eres feliz y no sabes ni por qué, porque no entiendes lo que te pasa”.

En este íntimo testimonio audiovisual, la cantante reconoce también ser desde su infancia hipocondríaca; una enfermedad que ha condicionado los aspectos más cotidianos de su vida por sufrir un exacerbado miedo a la muerte. Así, la artista ha confesado sentirse en ocasiones incapacitada para coger un avión, sufrir con las alturas, con los ascensores o lo más grave: llegar a pasar seis años sin someterse a una simple analítica por miedo a recibir malas noticias.
“Es una cosa que tengo dentro y lucho con ella todos los días”
A pesar de su año convulso, Aitana acepta el aprendizaje que ha dejado en ella el viaje por una etapa vital llena de altibajos. Ahora se rebela contra los que la tachan de “producto discográfico”, mostrando en cada capítulo de la serie que la última decisión en todo lo que concierne a su carrera profesional, siempre la tiene ella. También pone límites a los que olvidan que la artista ya no es una niña, y reprochan sus bailes sobre el escenario por considerarlos inapropiados para menores.

“Tal vez cuando se publique el documental, ya no estemos juntos”, comenta la cantante a Sebastián Yatra al inicio de la grabación del mismo, allá por 2023. “Hay que abrazar lo que viene, porque así es la vida y no se puede estar siempre feliz”, reflexiona, hoy por hoy, desde la serenidad.