Irene Arcos: “Ver la capacidad que tenemos de salir adelante, es un muy buen entrenamiento para la vida”
Entrevista
La actriz madrileña, que estrena este viernes nueva temporada en 'Machos alfa', relata cómo transformó su carrera detrás de las cámaras para ponerse delante de ellas

Momento dulce.La actriz disfruta de un buen momento profesional a sus 44 años

Inspirada por el éxito que un joven Alejandro Amenábar había cosechado a mediados de los noventa con Tesis , la actriz Irene Arcos (Madrid, 1981) optó por seguir, pocos años después del estreno de aquel título, una senda similar a la del director hispano-chileno. Decidió así estudiar Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid, precisamente, y tal vez por uno de esos caprichos del destino, en el mismo edificio donde había sido rodada la emblemática película.
Cinco años después, la intérprete había cumplido su objetivo, que, paradójicamente, no coincidía con su sueño. Fue al poco tiempo de acabar la licenciatura cuando, trabajando detrás de las cámaras, descubrió que su verdadera vocación estaba realmente delante de ellas. “Tras terminar la carrera trabajé durante un tiempo en la parte técnica como operadora de cámara. Un día, después de llegar a casa, tras una jornada larguísima en el rodaje de una serie, me di cuenta de que tenía que probar como actriz; si no, siempre me quedaría con esa espinita”, rememora con una sonrisa la artista en una conversación con Guyana Guardian.
Y así fue. Un idilio interpretativo que llevó a la madrileña de fuertes raíces gallegas, a virar a los 25 años su rumbo profesional y tirarse a la piscina. Por fortuna, descubrió, casi once años después, que había bastante agua. “Me quise dar el permiso de probar y de fallar. Si no salía, pues bueno. Me dio miedo.Durante un tiempo se lo oculté a mis padres”.

Para sobrevivir a aquel periplo y poder lograr su objetivo, tuvo que compatibilizar la carrera de arte dramático con trabajos a tiempo parcial como teleoperadora, dependienta o DJ, estando esta última experiencia vinculada al equipo femenino del Estudiantes en Madrid, donde se encargaba de poner música y los videomarcadores durante los descansos.
Fue una experiencia enriquecedora y a la vez marcada por la precariedad y el desencanto de muchos noes en los castings, que, sin embargo, con el tiempo, aportó a la intérprete un aprendizaje esencial. “Como actriz te sirve todo en tu vida. Todas las desgracias que te pasen, todas las alegrías”, afirma. “Vas llenando esa mochila emocional que luego sacas con los personajes”. Una etapa vital áspera a la vez que polifacética, que también ayudó a la artista a comprobar su alto grado de resiliencia, pese a las adversidades. “Ver la capacidad que tenemos de salir adelante, porque a veces en la vida las cosas se tuercen y aparecen problemas, como le ocurre a todo el mundo. Y sentirte fuerte, un poco entrenada para decir: ‘Venga, tiro para adelante, aunque las cosas no vengan de cara’. Ese es un muy buen entrenamiento para la vida”.

Después de años de esfuerzo sumando papeles secundarios y episódicos en diversas series españolas como Élite o Vis a Vis , la recompensa le llegó a los 37 años con el papel de la hipnotizante Verónica, uno de los personajes principales de la serie de Álex Pina, El embarcadero (2019). “Sentí que había conseguido algo que deseaba desde hacía muchísimos años. Que había proyectado un personaje así. No era habitual, ni creo que lo sea, que a una actriz que no había hecho ningún otro protagonista antes, le den esa oportunidad a los 37 años”, reconoce.
Aquel papel se convirtió también para la artista en un referente personal. No solo por el recuerdo que dejó en el público, sino por la proyección íntima que hizo de él, al contagiarse de la fortaleza de una mujer autosuficiente, que vivía sola y se sostenía sin necesitar a nadie. “Recuerdo a Verónica como un punto de inflexión en mi carrera. Es quizá el personaje que más me acompaña en el día a día.El que recuerda la gente y el que yo me he guardado como un talismán”.

Desde entonces, la intérprete ha consolidado su carrera a gran velocidad, tanto en los escenarios como en la ficción televisiva, con participaciones en series como T odos mienten o Machos Alfa . En esta última, cuyo estreno de la cuarta temporada está previsto en Netflix para el próximo 9 de enero, continúa formando parte del reparto dando de nuevo vida a otra mujer de armas tomar.“Ella es una mujer muy segura de sí misma, fuerte, implacable, con las ideas muy claras y tremendamente seductora”.
No obstante, y a pesar de su éxito frente a las cámaras, Arcos no descarta en el futuro volver a sus orígenes detrás de ellas. “Tengo cosas escritas y la idea de llevarlas a cabo cuando coja la suficiente fuerza y diga: ‘venga, ahora es el momento’.