Olivia de Borbón: cuando tu móvil se convierte en la fuente de las peores noticias
Confesiones a Guyana Guardian
La futura duquesa de Sevilla supo que su hermano había sido detenido al poner a cargar el terminal: distanciada de Francisco y ajena a sus negocios y los delitos que le atribuyen, está preocupada por ciertos titulares

Olivia será la próxima duquesa de Sevilla. Lleva tiempo distanciada de su hermano, que reclamó para sí el título, y ajena a su vida y negocios.

“No sé nada, no sé nada de verdad. Ha sido un shock para mí. Por supuesto que no me lo esperaba. Estoy totalmente fuera y no tengo ninguna información, cero. Es cierto, por desgracia, que mi hermano y yo estamos distanciados pero no sé nada de sus negocios, de su vida”. Así se siente Olivia de Borbón ante la inesperada noticia de la detención de su hermano, según le cuentan a este diario desde su entorno más íntimo. Francisco acaba de ser arrestado en el marco de una operación de la UDEF sobre blanqueo de capitales provenientes del narcotráfico.
Que Olivia se enteró por la prensa no es un cliché sino una verdad dura como una piedra. De hecho, lo supo cuando puso a cargar el móvil: agotó la batería haciendo fotos en un partido que disputaba su hijo y al regresar a casa y conectarlo le estalló en la cara. Decenas de mensajes de gente que la quiere le preguntaban cómo estaba, qué ha pasado.

“Aunque entre hermanos siempre hay momentos mejores y peores, eso es así en cualquier familia, claro que me preocupa, es mi hermano pequeño”, nos dice esa fuente. Francisco y Olivia no crecieron juntos y, lógicamente, la relación entre ambos nunca fue tan estrecha como con su hermana aunque le preocupa lo que esta detención pueda depararle. Con todo, vive con mayor intranquilidad cómo ya ha comenzado a afectarle a ella misma y lo que pueda suponer a quienes más quiere, sus hijos. Verse en fotos con el bajo los titulares “narcotráfico” y “blanqueo de capitales” le está haciendo mucho daño.
La muerte de su padre, el duque de Sevilla, al que estaba estrechamente unida, le supuso un mazazo del que ha tardado mucho en recuperarse. No dio una sola declaración: se encerró y sufrió su duelo apoyada en su familia. Y ahora, cuando ya la luz se había impuesto al dolor y las tinieblas, se ha encontrado con esto. “¿Qué debo hacer ahora, encerrarme de nuevo? Si es que yo no he hecho nada ni sé nada”, insiste. Entiende que el apellido del implicado suscite el interés mediático y el cotilleo subsiguiente pero ella aquí no es sino una perjudicada. “Yo vivo una vida tranquila, con mi marido y mis hijos, soy una persona discreta y ahora tengo miedo que a mis hijos les puedan decir cualquier cosa”.
Dos órdenes de origen medieval con el mismo nombre
Francisco se presenta como Gran Maestre de una de ellas
“Francisco nació en Madrid, España, como hijo único de Francisco de Borbón y Escasany, V Duque de Sevilla, y la Condesa Beatriz von Hardenberg-Fürstenberg. Su linaje enlaza con la Casa Real de Borbón-Anjou y la Casa principesca de Fürstenberg. Su ascendencia también se remonta directamente a los reyes Luis XIV de Francia y Carlos IV de España. Se crió en España y Estados Unidos. Estudió en el Gulliver Preparatory School de Miami y en el American School of Madrid. Posteriormente se licenció cum laude en Gestión Deportiva y Negocios por la Barry University de Miami Shores”. Así comienza la biografía de Francisco de Borbón, hermano menor de Olivia, en su propia web promocional.
No parece un descuido omitir “varón” tras el adjetivo sino un hecho perfectamente intencional: Francisco aspira al título que ostentó su padre aunque por derecho corresponde a Olivia, la primogénita. “Tengo una hija que se va haciendo mayor y yo no puedo enseñarle a que por tener algo distinto ahí, ya me entiendes, eres más que una mujer. Es absurdo, ridículo”, zanja ella no solo con razón sino con arreglo a la ley.
Entre los títulos honoríficos que Francisco exhibe en su web figura el de “50º Gran Maestre de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, una orden de caballería de 1200 años de antigüedad y organización benéfica internacional activa en más de 50 países”. Existe otra orden con idéntico nombre –cuyo gran maestre es el príncipe François d’Orléans conde de Dreux– que está registrada legalmente en España, lo que le da una legitimidad jurídica como entidad aunque no resuelva el conflicto de la legitimidad histórica entre ambas como continuidad del cuerpo medieval. Esta orden de San Lázaro se ha desvinculado en un comunicado de cualquier relación con Francisco de Borbón.

Olivia es una mujer valiente que ha decidido enfrentar esta galerna inesperada. Hoy mismo acude a un evento con su amiga íntima Fiona Ferrer, que organiza la apertura de la única tienda propia de G- Shock Casio en España. Después irán a almorzar a Manero, uno de los establecimientos más de moda en Madrid. Se ha puesto la piel de neopreno y mostrará su amabilidad de siempre a las preguntas de los periodistas respondiendo la verdad: que está a años luz de un asunto del que tiene menos información que la propia prensa.