Marius Borg Høiby, el hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, está siendo juzgado en Oslo enfrentándose a un total de 38 cargos que incluyen violación, agresión, abuso en relaciones cercanas y otros delitos graves. La audiencia en el Tribunal de Distrito de Oslo se estima que durará varias semanas y ha atraído una gran atención mediática en el país.
Borg fue arrestado nuevamente a fines de enero del 2026, justo un día antes de que comenzara el juicio, por nuevas acusaciones de agresión física, amenazas con un cuchillo y violación de un orden de restricción, y un juez decidió mantenerlo en prisión preventiva por cuatro semanas debido al riesgo de reincidencia.
Marius Borg y Mette-Marit de Noruega en una imagen de archivo.
Tras su arresto y encarcelamiento en Oslo Prison, el director del centro penitenciario ha subrayado que ni Borg ni su familia han buscado ni recibido un trato especial o diferenciado del que reciben otros reclusos en el centro, y que cualquier visita de los parientes se evalúa según procedimientos habituales de seguridad y capacidad. La noche del viernes los príncipes herederos lo visitaron, siendo la primera vez en la historia que un miembro de la familia real noruega visitaba a un familiar preso.
En la apertura del juicio, Borg se declaró no culpable de los cargos más graves, incluidos los señalamientos de violación, aunque ha admitido algunos delitos menores y su defensa ha señalado la enorme presión mediática que enfrenta. La fiscalía, por su parte, ha presentado pruebas que incluyen vídeos y otros elementos para respaldar las acusaciones contra él.
El caso ha generado debate en Noruega sobre la igualdad ante la ley, con fiscales destacando que Borg debe ser tratado como cualquier otro ciudadano ante la justicia, a pesar de su vínculo cercano con la familia real noruega, aunque él mismo y su defensa han criticado la cobertura mediática como injusta o excesiva.


