Gente

La esfera íntima y reservada de Ana Milán, alejada de su labor interpretativa: compañeros sentimentales célebres, dos matrimonios de corta duración y una descendencia integrada por un solo hijo.

El otro lado

La versátil autora resguarda un ámbito privado caracterizado por su rol maternal, distintos vínculos amorosos y el propósito decidido de asimilar lecciones de sus vivencias previas.

Ana Milán, en una imagen de archivo.

Ana Milán, en una imagen de archivo.

GTRES

Actriz, presentadora, podcaster… No son pocas las facetas que Ana Milán ha cultivado en una trayectoria que hoy alcanza un nuevo hito con la publicación de su libro Bailando lo quitao. Esta noche, la alicantina se reúne en el plató de El Hormiguero para hablar de esta nueva aventura literaria y del momento profesional pleno que vive. Pero detrás del encanto de Victoria de la Vega en Camera Café o la inolvidable Olimpia de Física o química, se esconde una mujer que ha cuidado su vida privada con una combinación de espontaneidad y un control meticuloso de la imagen.

Con 52 años cumplidos, el historial de Milán es una sucesión de triunfos que se mezcla con una vida personal de etapas cortas pero vibrantes. Si bien su fama se disparó durante la cuarentena por sus historias en plataformas digitales, ella sostiene que su intimidad real permanece a buen recaudo. “Tengo guardadísima mi privacidad. Se han publicado novios y matrimonios que no han existido”, declaró en un reportaje de 2024 para la revista ¡Hola!, quitando relevancia a los comentarios que frecuentemente circulan sobre su persona.

“Paco Morales es un señor”

Un vínculo de respeto mutuo y un hijo que representa el eje de su mundo.

El primer gran capítulo sentimental de Ana Milán fue con el actor Paco Morales durante los años noventa. Aunque nunca se casaron, su relación fue estable y de ella nació en 2001 su único hijo, Marco. La separación ocurrió sin intervención de abogados y con un respeto que aún perdura. “No llegamos a casarnos, pero me sentí infinitamente unida a él y lo estaré siempre por nuestro hijo”, llegó a afirmar la actriz a MujerHoy, destacando la dignidad de su expareja en un proceso de desvinculación ejemplar.

Fruto de su relación con el actor Paco Morales, Ana fue madre de Marco, su único hijo, en 2001.
Como consecuencia de su relación con el intérprete Paco Morales, Ana tuvo a Marco, su único hijo, en 2001.Instagram

Marco, que ya tiene 24 años, es el eje central de la vida de la intérprete. Apasionado por el fútbol y la música, el joven heredó el talento artístico familiar, aunque su madre suele burlarse de cómo la maternidad reordena las prioridades de la vida. “Mi hijo me quitó de ser prota y me dejó como actriz secundaria”, decía con ironía en 2022 durante una conversación con Joaquín Sánchez en el programa de entrevistas El novato. Y es que, para Ana, criar al joven ha sido su mayor logro, describiéndolo como un hombre lleno de nobleza que la llena de orgullo.

Sus “grandes maestros”

Dos bodas rápidas y el peso de las heridas emocionales

Luego de un romance con el jugador Juan Antonio Corbalán que concluyó antes de la ceremonia en 2008, la artista se casó por vez primera en 2011 con el cineasta Jorge Juan Pérez. Esta unión duró escasamente un año y finalizó por decisión conjunta. Tiempo después, encontró nuevamente el amor al lado de Fernando Guillén Cuervo. Los dos se unieron legalmente en Florida en 2014, si bien la relación apenas rebasó el año de convivencia. Ana ratificó su ruptura a inicios de 2015 tras una fase de considerable cansancio anímico.

Ana se casó por segunda vez con Fernando Guillén Cuervo en Florida en 2014, pero la unión apenas superó el año de convivencia y confirmó el divorcio a principios de 2015.
Ana se casó por segunda vez con Fernando Guillén Cuervo en Florida en 2014, pero la relación apenas duró un año de convivencia y confirmó su separación a principios de 2015.EP

A pesar de tales conflictos, la intérprete descarta la idea de derrota. Según ella, como igualmente comunicó a ¡Hola!, sus antiguos compañeros han resultado ser “grandes maestros” de los cuales obtiene aprendizajes vitales que actualmente difunde en su popular podcast La vida y tal & friends. A partir de 2016, no ha tenido un vínculo sentimental público, enfocada en sus amistades cercanas y en su trayectoria profesional. “No me fío de nadie que no tenga cicatrices visibles”, declaraba al citado medio con la firmeza de alguien que ha comprendido que el sentimiento no se quiebra, sino que evoluciona tras cada vivencia atravesada.