Carlos Lozano y Mónica Hoyos, del amor al odio antes de su último encuentro: cronología de una vinculación definida por las traiciones
Después de todo
Un recorrido por dos décadas de traiciones públicas, batallas legales y una hija en común que finalmente han desembocado en una tregua inesperada

Carlos Lozano y Mónica Hoyos, mientras participaban en 'Supervivientes 2019'.

Hace algunos años, Carlos Lozano y Mónica Hoyos difícilmente habrían previsto que sus caminos se cruzarían nuevamente en una tregua tan firme como la actual. Esta noche, el experimentado comunicador arriesga su continuidad en GH DÚO ante Raquel Salazar y Cristina Piaget, en una de las galas más disputadas que recuerda el formato. El que fuera el rostro indiscutible de las primeras temporadas de Operación Triunfo enfrenta una nominación individual bajo la vigilancia atenta de su exesposa, quien desde el plató de Telecinco se convierte en su defensora más apasionada. Una alianza que desconcierta a una audiencia acostumbrada a verlos envueltos en batallas dialécticas donde las acusaciones de deslealtad dominaban el escenario.
La madurez parece haber suavizado el carácter de dos figuras cuya historia se inició bajo los reflectores de El precio justo en 1999. Allí, Lozano se rindió ante la belleza de la peruana, quien en ese entonces mantenía otra relación sentimental. “Carlos era tan pesado, que no dejaba de perseguirme, cortejarme, tanto en público como en privado, mi novio se cansó, se enfadó y me dejó”, confesó Hoyos en 2016 a Diez Minutos sobre aquel arranque imprevisto. La pareja no tardó en fortalecer su vínculo, mudándose juntos al cabo de tres meses y convirtiéndose en rostros frecuentes de las alfombras rojas de la época. Sin embargo, la sombra de la crisis pronto se cernió sobre ellos, alimentada por la distancia física y las tentaciones que rodeaban al presentador en el apogeo de su carrera profesional.

Infidelidades en el auge de 'OT'
El nacimiento de Luna y el cierre de una etapa definida por las traiciones reconocidas
El momento más intenso de su relación ocurrió en julio de 2004 con el nacimiento de su hija, Luna, el vínculo que aún los mantiene unidos. A pesar de la alegría inicial, la pareja se separó definitivamente en 2007, tras ocho años de convivencia. Las razones pronto salieron a la luz en los medios: el éxito abrumador de Lozano lo obligaba a pasar largos períodos en Barcelona, una distancia que generó múltiples infidelidades. “Es verdad que le fui infiel. Por entonces yo vivía en Barcelona y allí tuve otras relaciones”, admitió el propio Carlos en una entrevista realizada en Perú. Esa confesión desencadenó una guerra fría que derivó en un litigio por la custodia de su hija.
La entrada de ambos en el mundo de los programas de telerrealidad reavivó las llamas de un conflicto que parecía interminable. Uno de los momentos más tensos ocurrió durante la Sálvame Snow Week en 2016, cuando Carlos era el presentador y Mónica competía por mantener su puesto como colaboradora. La jerarquía profesional y los fantasmas del pasado generaron un ambiente de tensión que se intensificó con la llegada de Miriam Saavedra. La actriz peruana, pareja de Lozano hasta 2019 –entre idas y vueltas–, se convirtió en la rival directa de Hoyos, protagonizando enfrentamientos memorables en GH VIP 6, donde ambas compitieron. Mónica reveló entonces su sufrimiento: “Me sentí fracasada, con la autoestima baja, pensando que todo dependía de mí”.

Esa etapa estuvo impregnada de rencor y una comunicación “bajo mínimos”, según confesó la propia Mónica en 2018. La colaboradora le reprochaba a su ex por no haberla defendido ante los ataques de Saavedra, mientras Carlos se sentía abrumado por la presión ejercida por ambas mujeres en su vida. Los estudios de televisión se convirtieron en escenarios de acusaciones mutuas sobre principios y amistades traicionadas. En ese contexto, nadie preveía que la reconciliación ocurriría precisamente bajo las condiciones más extremas: los Cayos Cochinos de Honduras. La arena y el hambre lograron lo que los estudios de Madrid habían desgastado sistemáticamente durante más de diez años.
Tras la tormenta
De la confrontación abierta en los sets a la alianza estratégica y emocional en 'Supervivientes'
La colaboración en Supervivientes 2019 marcó el cambio definitivo en la trayectoria de la expareja. Rodeados de personalidades como Isabel Pantoja, las Azúcar Moreno o Chelo García-Cortés, Mónica y Carlos optaron por comenzar desde cero, consolidando un frente unido contra el resto de los concursantes. El público observó con asombro escenas de ternura sin precedentes; Carlos se conmovió al ver a Mónica como una “madre coraje” y ella le respondió calificándolo como un “gran superviviente de la vida”. Mientras algunos críticos lo vieron como una maniobra de guion, para ellos fue el nacimiento de una amistad auténtica. Consiguieron convertir el rencor en una convivencia cordial que aún perdura, dejando atrás los conflictos por “la culpa” de terceros.

Actualmente, esa conexión es la que respalda la defensa de Mónica en las galas de GH DÚO. La presentadora ha dejado claro que “hay límites en la vida” y no duda en enfrentar a quien cuestione la integridad del padre de su hija. “Carlos está remando a favor del programa”, afirma con firmeza, evidenciando que el vínculo familiar ha superado al rencor emocional. Así, tras atravesar del amor al odio en un ciclo público de infidelidades y reconciliaciones, la pareja parece haber hallado su equilibrio. Y esta noche, mientras el ex conductor de Granjero busca esposa aguarda el veredicto del público, cuenta con la serenidad de saber que, pase lo que pase, su aliada más fiel le espera fuera.