Javier Gurruchaga: “No hay que tener ningún tipo de complejo; yo me he pinchado con un médico al lado”
En 'Sonsoles'
El cantante, actor y líder de la Orquesta Mondragón repasa su vida y su visión sobre la salud y la estética en el programa

Javier Gurruchaga

Javier Gurruchaga ha visitado hoy el programa Sonsoles para hacer un recorrido por su vida personal y profesional. La entrevista combinó recuerdos, reflexiones y anécdotas, mostrando a un artista que no solo ha marcado la música española, sino que también comparte con naturalidad sus experiencias y aprendizajes.
Nacido en 1957 en San Sebastián, Gurruchaga recordó cómo su infancia estuvo marcada por la responsabilidad y el esfuerzo: “A los 14 años mis padres me dijeron que no me podían pagar una carrera y me puso a trabajar en un banco”. Aunque la música parecía un sueño lejano, su determinación y el apoyo familiar fueron decisivos. Sobre su madre, señaló: “Mi madre ha sido un motor increíble”, reconociendo la fuerza y el aliento que lo acompañaron en sus primeros pasos hacia la música.
En 1976, en plena transición española, fundó la Orquesta Mondragón y lanzó su primer disco, Muñeca Hinchable, con el éxito Ponte peluca. Desde el inicio, el grupo buscó romper moldes: letras irreverentes, humor y puestas en escena originales que reflejaban una visión adelantada a su tiempo. La creatividad y la irreverencia se convirtieron en su sello personal, ganándose el corazón de varias generaciones.

Hablando del origen del nombre de la Orquesta, Javier compartió con humor: “Todos los jóvenes teníamos información que nos llegaba de fuera, me gustaba el cine, el blus, y queríamos mezclar con el humor y reírnos”. Y añadió: “Era por un psiquiátrico”, explicando que el nombre buscaba reflejar esa mezcla de locura y diversión que siempre caracterizó a sus conciertos y propuestas artísticas.
Con los años, la Orquesta Mondragón se reinventó y se abrió a nuevos públicos con versiones de clásicos como Imagine de John Lennon, y colaboraciones con artistas como Ana Belén. Su legado ha trascendido generaciones, convirtiéndose en habitual de citas musicales y programas televisivos. “En Televisión Española tuve la suerte de trabajar con Pilar Miró que era muy innovadora”, recordó, subrayando la importancia de quienes le dieron libertad para experimentar y crear.
Sobre su vida personal y su cuidado físico, Javier se mostró cercano y transparente. Explicó cómo la estética y la salud forman parte de su rutina: “Ahora todo el mundo está pinchándose para estar estupendo, para estar más delgado, para estar más guapos. Yo os confieso que me pincho también. No hay que tener ningún tipo de complejo. Ahora mismo incluso algunos médicos y algunos sitios dicen: hay que pincharse, es obligado, es bueno para la salud, no hay que cortarse un pelo. Con médico, con vigilancia. Entonces yo creo que podemos decir tranquilamente: señores y señoras, pinchaos”.
Y compartió cómo esto ha impactado en su bienestar y en el escenario: “Yo por ejemplo tenía hace un año dieciocho kilos más y entonces yo estaba con problemas de lumbago. He empezado a bajar y estoy espléndido, no sabéis cómo me muevo en el escenario”.