El académico Ernest Belenguer indica que Fernando el Católico encomendó a Isabel el cuidado de su descendencia natural ante su posible muerte.
Entrevista
Un volumen biográfico reciente acerca de Fernando el Católico propone un análisis sobre un soberano esencial en la configuración de la España moderna, frecuentemente eclipsado por el renombre de su cónyuge.

El historiador Ernest Belenguer
Relata Baltasar Gracián, el autor del barroco español, que Felipe II se paraba frente a la pintura de Fernando el Católico y manifestaba con agradecimiento: “A este se lo debemos todo”. Este relato, sea real o ficticio, muestra el respeto que el soberano generaba debido a su capacidad política. Hoy en día, por el contrario, su herencia histórica resulta bastante cuestionada e incluso se pone en duda que él junto a su mujer, Isabel I, lograran la unión de España.
Ernest Belenguer, un reconocido experto en su trayectoria, acaba de lanzar Fernando el Católico (Alianza). No consiste en una simple reimpresión del volumen que el escritor redactó en 1999, sino que se trata de una investigación totalmente inédita. Este lanzamiento bibliográfico nos ofrece la oportunidad de dialogar sobre un individuo que provoca intensas pasiones y rechazos.
Se trata de su segundo libro biográfico sobre Fernando el Católico. ¿Qué novedades presenta frente a la versión inicial?
Varios elementos. Principalmente, una biografía más íntima sobre el rey. Los datos posteriores lo confirman. Transcurrieron 25 años entre 1999 y 2024, fecha en la que presenté el segundo “Fernando”. Esto significa que existe una bibliografía considerable que en aquel momento no estaba a mi alcance.
¿Ha quedado relegada la figura de Fernando Católico ante la de su mujer, Isabel I?
Al considerar a cada figura de manera individual, la contestación es afirmativa. Se ha investigado con mayor profundidad acerca de Isabel, reina de Castilla. Sin embargo, aquellos textos –que los hay– que pretenden abordar en plural a los Reyes Católicos no desvinculan al uno del otro.

Recientemente se comenta que los Reyes Católicos no integraron de forma efectiva España. No obstante, usted alude a una misiva de Fernando donde asegura que España jamás había gozado de tanta gloria como durante su mandato. ¿Qué perspectiva resulta más adecuada para abordar este tema?
En cierta medida consiguieron cohesionar España, si bien el principal responsable de ello fue Carlos V. Por otro lado, la denominación o la idea de España ya se hallaba en el periodo bajomedieval.
Tras el regreso de Colón de América, los Reyes Católicos lo recibieron en Barcelona. ¿De qué manera se involucró Catalunya en aquel proyecto?
Los catalanes no participaron en el hallazgo de América. Es distinto que Luis de Santángel, valenciano, entregara un capital relevante para posibilitar la partida de las carabelas. Después, la sociedad de los catalanes –según sus medios, pues su demografía no era la castellana– mostró interés por América, ya en los siglos XVI y XVII, y con total seguridad desde el XVIII. La acogida de Colón en Barcelona ocurrió por la casualidad de que los reyes estaban allí.

Fernando el Católico fue la fuente de inspiración de Maquiavelo. ¿Es acertado que lo visualicemos como un dirigente con escasa ética?
Tomando en cuenta las menciones de Maquiavelo, no describiría al monarca como un dirigente falto de ética. El texto de Maquiavelo subraya las divergencias entre un mandatario del medievo y uno mucho más actual que se enmarca justamente en la conocida Historia Moderna.
¿Qué imagen tenía Fernando el Católico en el contexto europeo?
La percepción del monarca en Europa –y con mayor razón en las ciudades estado italianas– resultaba trascendental. A veces se veía de forma favorable, aunque en otros contextos se percibía como un líder político que generaba algo de miedo.
Señale una virtud del rey y un defecto.
Una cualidad: la perseverancia en cada uno de sus propósitos. Un fallo: el principal lo plasmó en su voluntad inicial, siendo todavía joven y careciendo de descendencia masculina. Pretendió que su hija mayor, la infanta Isabel, recibiera el legado, no únicamente de Castilla, sino igualmente de la Corona de Aragón. Aquello constituía una irregularidad en esa época, dado que el género femenino no podía ostentar el reinado patrimonial en la Corona de Aragón. Incluso su progenitor Juan II rechazó la solicitud sucesoria de su vástago.

Durante su trayectoria íntima, el soberano engañó a su mujer en múltiples momentos. ¿Se conoce de qué forma reaccionó Isabel la Católica ante tal conducta?
Este interrogante podría plantearse en cualquier nación con monarcas que frecuentemente contraían nupcias por motivos de estado, sin haberse conocido previamente a la boda. El vínculo entre Isabel y Fernando se desarrolló de esa manera. Isabel, posteriormente, al enterarse de los engaños de su esposo, reaccionó con calma, y el rey Fernando solicitó a Isabel que, en caso de su fallecimiento, ella asumiera el cuidado de su descendencia extramatrimonial.
¿Cuál es la razón por la que se afirma que la conquista de Granada completa la unión de España, a pesar de que Navarra no se anexó hasta 1512?
Se percibe de esta manera ya que Navarra era poco valorada, tratándose de un reino ubicado entre los Reyes Católicos y el soberano de Francia. Verdaderamente, diversas áreas de Navarra se hallaban en suelo francés. Todo ello sucedió cuando el rey Fernando –Isabel había fallecido en 1504– emprendió acciones militares y se hizo con Navarra en 1512 durante la contienda contra Francia, a la cual venció.
Suele afirmarse que, si el descendiente de Fernando el Católico y Germana de Foix hubiese sobrevivido, se habría convertido en monarca de Aragón y la cohesión peninsular se habría fracturado. No obstante, el soberano tuvo la opción de ceder Aragón a su nieto Fernando y, por el contrario, decidió traspasarlo al venidero Carlos V. ¿A qué se debió esto? ¿Acaso no le era posible fragmentar sus territorios entre sus nietos, siguiendo la costumbre de los soberanos medievales?
Efectivamente, algunos de sus argumentos son válidos. Fernando el Católico poseía un nieto con su propio nombre a quien destinaba la Corona de Aragón. Sin embargo, 48 horas antes de su fallecimiento, la coacción de sus allegados y la del propio nieto flamenco –Carlos–, el cual mandó a su enviado Adriano de Utrecht, le motivaron a variar su postura. En su disposición testamentaria final, le cedió todo a Carlos.
¿Resulta verídico que Fernando el Católico falleció tras consumir un brebaje poco aconsejable en una tentativa frustrada de engendrar un nuevo descendiente?
Es cierto que deseaba procrear nuevamente con Germana de Foix, puesto que el infante que concibieron apenas sobrevivió unas horas. No obstante, es falso que Fernando falleciera tras tomar aquel supuesto brebaje, ya que no contenía sustancia tóxica alguna. Resulta más preciso afirmar que Fernando, cuya condición física era bastante frágil durante su etapa final, pereció por causas naturales.
¿Podríamos decir que la derecha se ha apropiado de los Reyes Católicos?
Pienso que no. El hecho es que entre 1998 y 2004 se organizaron diversos congresos, tanto en Madrid como en Barcelona, y durante aquel periodo el Partido Popular estaba al frente de España. Actualmente el contexto es distinto, y tampoco existe ninguna conmemoración que impulse la realización de un congreso.
Fíjese que en 2004, en Valladolid, Barcelona y Granada se organizó una asamblea internacional, un tanto itinerante, puesto que cada sede dispuso de jornada y media de las sesiones. Se trataba del quinto centenario del deceso de Isabel la Católica.
De forma opuesta, al haber consultado sobre el rol un tanto discreto del soberano, en 2016 –Fernando murió en 1516–, no se contempló ningún gran congreso, sino solo eventos reducidos, como el acontecido en Madrigalejo, justo donde el monarca falleció. Existió alguna edición impresa o exhibición, pero nada más allá de eso.



