Trump sugiere una intervención militar en Colombia y reitera sus amenazas a Cuba y Groenlandia
Estados Unidos
Envalentonado tras la incursión en Venezuela en la que secuestró a Maduro, el presidente advierte a los países de su alrededor
La comparecencia de Maduro ante un tribunal federal y la última hora sobre Trump y el conflicto entre EE.UU. Y Venezuela, en directo

La doctrina Monroe, el pilar central de la geopolítica de Donald Trump, plasmada en la Estrategia de Seguridad Nacional publicada el mes pasado, va mucho más allá de Venezuela, de su petróleo, su oro y su dictador socialista. La ambición es ejercer control sobre todo el continente americano y mantenerlo alejado de la influencia de China. En su segunda declaración ante los medios desde que secuestró a Nicolás Maduro en la madrugada del sábado, Trump ha advertido esta noche a bordo del Air Force One, camino a Washington, sobre la posibilidad de intervenir también en Colombia, Cuba y Groenlandia.

Preguntado por el líder izquierdista de Colombia, Gustavo Petro, el mandatario lo ha definido como un “hombre enfermo” que está produciendo cocaína para venderla en Estados Unidos, añadiendo que “no va a hacerlo durante mucho más tiempo”. Cuando una periodista le ha preguntado si se refería a que habrá pronto una operación militar en el país –habitado por 53 millones de personas y gobernado por un presidente elegido democráticamente–, ha dicho que le “suena bien” la idea.
Se trata de una escalada retórica, después de que el sábado dijera que Petro debería “cuidar su culo” tras haber denunciado el “ataque a la soberanía” de Venezuela. La acusación contra Petro es la misma con la que justificó el secuestro de Maduro: no solo que gobierna un país desde el que se trafica con narcóticos en grandes cantidades, sino que además el presidente lidera a los grupos que introducen las drogas en EE.UU.
Las amenazas de Trump no se han quedado aquí. En la misma intervención, ha dicho que Cuba, el principal aliado de Venezuela en Latinoamérica, “parece estar lista para caer” también. “No sé si van a aguantar, pero Cuba ahora no tiene ingresos. Todos sus ingresos los obtenían de Venezuela, del petróleo venezolano”, ha afirmado. “Ayer murieron muchos cubanos”, ha señalado, en referencia al equipo de seguridad que Cuba envió al país vecino para proteger a Maduro.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha declarado dos días de duelo nacional por los 32 cubanos que murieron “en combate” durante la incursión estadounidense. “Honor y gloria a los valientes combatientes cubanos que murieron enfrentándose a terroristas con uniforme imperial, que secuestraron y sacaron ilegalmente de su país al presidente de Venezuela y a su esposa”, ha dicho el presidente. En el decreto que ha firmado declarando el duelo nacional, se afirma que los cubanos estaban “cumpliendo misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior”, a petición de Venezuela.
Envalentonado tras la demostración de fuerza e inteligencia estadounidense en Venezuela, Trump ha rescatado otra amenaza que lleva lanzando desde antes incluso de regresar al poder hace un año: la anexión de Groenlandia. “No os preocupéis por Groenlandia en dos meses, hablemos de Groenlandia dentro de 20 días”, ha dicho. “Necesitamos Groenlandia por una cuestión de seguridad nacional. Es tan estratégica ahora mismo… Groenlandia está llena de barcos rusos y chinos por todas partes”, ha añadido, remarcando que, en el fondo, su intención es controlar este y otros estratégicos lugares para mantener Occidente bajo el control estadounidense.
Donald Trump, presidente de EE.UU.
“Necesitamos Groenlandia por una cuestión de seguridad nacional. Está llena de barcos rusos y chinos por todas partes”
En una entrevista con The Atlantic por la mañana, Trump también ha expresado su renovada fijación por anexionarse Groenlandia, que forma parte de Dinamarca, un país que forma parte de la Unión Europea y de la OTAN. “Necesitamos Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional, y la Unión Europea necesita que la tengamos nosotros, y ellos lo saben”, ha concluido.
El comentario llega horas después de que la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, haya instado a Trump a que cese sus amenazas, a raíz de la entrevista con The Atlantic. “No tiene absolutamente ningún sentido hablar de que EE.UU. Necesite hacerse con Groenlandia. EE.UU. No tiene ningún derecho a anexionarse ninguno de los tres países del Reino de Dinamarca”, ha asegurado. La esposa del subjefe de gabinete de Trump, Katie Miller, publicó en X poco después de la captura de Maduro un mapa de Groenlandia coloreada con la bandera estadounidense, una imagen que causó un gran revuelo y que también valió la denuncia del embajador danés en EE.UU., así como del primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen.
Más allá de todas estas amenazas lanzadas por Trump, que deben ser tomadas con mayor seriedad después de haber cumplido su palabra sobre la intervención militar en Venezuela, el mandatario también se ha referido al país centroamericano. Preguntado por quién está al mando en Caracas, ha respondido que EE.UU. Está “tratando con la gente que acaba de jurar el cargo”, en referencia a Delcy Rodriguez, la vicepresidenta de Maduro, que actúa de interina durante el periodo de transición.
Las exigencias de Trump a Rodríguez: “Queremos acceso a todo lo que pidamos, al petróleo, a carreteras y puentes, todo lo que exijamos nos lo tiene que dar”
Sin embargo, después ha añadido: “No me pregunten quién está al mando, porque les daré una respuesta, y será muy controvertida”. Ante la insistencia sobre qué quería decir con eso, ha respondido: “Estamos al mando”. Este comentario llega después de que funcionarios de su Administración, especialmente el secretario de Estado, Marco Rubio, se hayan pasado el domingo tratando de explicar que su plan no es “gobernar” Venezuela, como dijo ayer Trump, sino coaccionar al régimen y mantenerlo sometido bajo la amenaza de una nueva agresión militar.
Rubio ha asegurado en una entrevista con la CBS que la gran fuerza naval estadounidense concentrada en el mar Caribe frente a Venezuela permanecerá allí “hasta que veamos cambios, no solo para promover el interés nacional de EE.UU., que es el número uno, sino también que conduzcan a un futuro mejor para el pueblo de Venezuela”. Ello significa no solo la celebración de elecciones, también el permiso para que las empresas estadounidenses puedan lucrarse de los recursos petroleros del país.
El Departamento de Estado ha estado en contacto con Rodríguez desde la captura y extradición de Maduro, que comparecerá hoy ante el tribunal en Nueva York, acusado de delitos relacionados con el “narcoterrorismo”. En un primer momento, el sábado Trump dijo que la presidenta interina se había mostrado “dispuesta a hacer lo que creemos que es necesario para hacer que Venezuela vuelva a ser grande”.
La presidenta interina de Venezuela adopta un tono más diplomático tras las amenazas de Trump y Rubio: “Paz y diálogo, no guerra”
Sin embargo, este domingo ha elevado el tono y la ha amenazado, primero en la entrevista con The Atlantic y después a bordo del Air Force One. En ambas declaraciones, ha advertido a Rodríguez con palabras similares: “Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”. Después, ha dejado claro a qué se refiere con “lo correcto”: “Queremos acceso a todo lo que pidamos, acceso al petróleo, a carreteras y puentes para reconstruirlos, todo lo que exijamos nos lo tiene que dar”.
Esta noche, la vicepresidenta de Venezuela, ahora presidenta interina, ha emitido un comunicado más diplomático y conciliador que el discurso que dio el sábado. “Presidente Donald Trump: nuestros pueblos y nuestra región merecen paz y diálogo, no guerra”, ha afirmado, en una publicación a través de Facebook.
“Ese ha sido siempre el dilema del presidente Nicolás Maduro y lo es de toda Venezuela en este momento”, ha añadido. “Mi sueño es que Venezuela sea una gran potencia donde todos los venezolanos de buena voluntad puedan unirse. Venezuela tiene derecho a la paz, al desarrollo, a su soberanía y al futuro”, ha sentenciado, dejando de lado las denuncias con tono más beligerante hacia EE.UU. Que había expresado hasta el momento.

