Trump asegura que una “flota enorme” de Estados Unidos va camino a Irán “por si acaso”
El nuevo orden mundial
El presidente estadounidense exige a Teherán que cese la represión contra la oleada de protestas

Trump habla con la prensa en Davos el pasado miércoles.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha asegurado esta madrugada de viernes que su país tiene una “flota enorme” dirigiéndose a aguas en el entorno de Irán y ha advertido a Teherán sobre la necesidad de que cese la represión contra la oleada de protestas que sacude el país persa.
El presidente ha amenazado en varias ocasiones con atacar a Irán en respuesta a la represión del reciente movimiento de protesta en el país, aunque la semana pasada pareció dar marcha atrás tras asegurar que Teherán había suspendido las ejecuciones previstas de manifestantes.
“Tenemos muchos barcos que se dirigen en esa dirección, por si acaso”, ha declarado este viernes a periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One, que lo trasladaba de regreso desde el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza. “Preferiría que no ocurriera nada, pero los estamos vigilando muy de cerca”, ha añadido Trump.
Una “gran fuerza”
La semana pasada, medios estadounidenses informaron de que el portaaviones Abraham Lincoln, que se encontraba en el mar de China Meridional, había recibido la orden de dirigirse hacia Oriente Próximo.
El presidente estadounidense no ha dado detalles sobre la naturaleza de la flota enviada a la región, limitándose a hablar de una “armada” y de una “gran fuerza”. “Puede que no tengamos que utilizarla”, ha subrayado, al tiempo que se ha mostrado abierto a mantener conversaciones con Teherán.

Estas declaraciones se producen después de que el jefe de los Guardianes de la Revolución, brazo ideológico del guía supremo iraní y una fuerza armada altamente organizada, avivara la tensión al amenazar este jueves a Israel y a Estados Unidos con un “destino doloroso” y afirmar que sus fuerzas tenían “el dedo en el gatillo”.
Iniciada el 28 de diciembre, la movilización en Irán alcanzó una dimensión mayor el 8 de enero, desafiando abiertamente a la República Islámica, antes de ser reprimida violentamente.
La televisión estatal iraní, citando a la Fundación Iraní para los Mártires y los Veterano, anunció el miércoles que 3.117 personas habían muerto, en el primer balance oficial, muy inferior a las cifras avanzadas por organizaciones defensoras de los derechos humanos.