Internacional

Los vídeos niegan la versión de Trump de que la víctima de Minneapolis blandió una pistola

Represión en EE.UU.

Las autoridades de Minnesota se indignan con la aparente falsedad de la versión oficial de la muerte de Alex Jeffrey, a quien se le captó con el móvil en una mano y la otra protegiéndose del gas de pimienta, sin sacar la pistola oculta que portaba legalmente

Aunque ya estaba en cuestión el relato, la secretaria de Seguridad Nacional Nacional, Kristi Noem, siguió acusando al difunto de “terrorista doméstico”,  mientras que los padres del Pretti calificaron de “mentiras nauseabundas” las explicaciones del gobierno

Cuando los vídeos ponían en duda y más bien desmentían la versión oficial, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, respondió a los periodistas que Alex Pretti, de 37 años, vecino de Minneapolis, enfermero de cuidados intensivos y sin antecedentes, era un “terrorista doméstico”, según su particular clasificación.

Fotografía sin fecha de Alex Pretti, tiroteado en una manifestación celebrada este sábado por agentes del ICE 
Fotografía sin fecha de Alex Pretti, tiroteado en una manifestación celebrada este sábado por agentes del ICE U.S. Department of Veterans Affa / Reuters

Las imágenes captadas del incidente ocurrido este sábado en la ciudad de Minnesota evidencian que esta nueva víctima mortal de la violencia policial, la segunda en escasas dos semanas, atesoraba en una mano su teléfono móvil y con la otra, alzada, intentaba protegerse del gas pimienta con que le rociaron los agentes previamente a que se abalanzaran sobre él. En ningún plano se le observa empuñar la pistola semiautomática de nueve milímetros que supuestamente le incautaron y para la que disponía de permiso. Minnesota es uno de los estados que permite por ley llevar armas ocultas y de la que siempre han hecho gran defensa los trumpistas.

“Las calificación de terrorista doméstico es la que se da a alguien que impide las operaciones de las fuerzas de la ley, que ataca a esos oficiales, que lleva una pistola y dos cargadores con la intención de causar daño a los agentes, blandiendo esa arma para asaltarlos”, proclamó Noem.

Su palabras, siguiendo la pauta del presidente Donald Trump, como las de la versión oficial que distribuyó la portavoz del DHS Tricia McLaughlin o la que salió de la boca de Greg Bovino, el jefe de los policías de inmigración (ICE), sostuvieron que ese hombre exhibió el arma contra los agentes para “masacrarlos”. Pero esto quedó más que en entredicho y desmontado conforme aparecieron todavía más grabaciones del momento en que Pretti murió tiroteado y rematado (se escuchan al menos una decena de detonaciones) mientras cinco o seis agentes lo maniataban y atenazaban en el suelo.

“Las mentiras nauseabundas que se han dicho sobre la muerte de nuestro hijo por la administración son reprensibles y repugnantes. Alex claramente no sostiene ninguna pistola cuando es atacado por los matones asesinos y cobardes del ICE de Trump”, señalaron en un comunicado Michael y Susan Pretti, los padres del difunto.

“Tiene el teléfono en su mano derecha y la izquierda vacía la levanta por encima de su cabeza intentando proteger a la mujer que los del ICE empujan al suelo siendo rociados con gas pimienta”, añadieron, Apostillaron una súplica: “Por favor, divulgad la verdad sobre nuestro hijo. Era un buen hombre”.

Al margen de la visión al alcance de cualquier espectador, la denuncia de los padres queda más que de manifiesto en los análisis de los vídeos que realizaron diversos medios en Estados Unidos sobre esta nueva tragedia que ha vuelto a poner a Minneapolis al límite, en una tensión que no sale del punto de ebullición desde que otro agente, Jonathan Ross, tiroteó mortalmente a Renee Good el pasado 7 de enero.

En esas imágenes se ve a un pequeño grupo de manifestantes en la calle hablando con un agente mientras suenan unos silbatos (por lo general el aviso de que van a por un inmigante). Pretti parece estar grabando la escena con su teléfono y dirigiendo el tráfico. Un uniformado empieza a empujar a los que protestan y les lanza gas pimienta a la cara.

En ese instante, Pretti tiene las dos manos claramente visibles. En una está el teléfono y con la otra trata de protegerse del gas. Entonces se mueve para ayudar a una manifestante cegada por el rociado, momento en el que otros agentes se acercan y lo tiran al suelo arremetiendo por detrás. Varios enmascarados se pelean con él, que se arrodilla, en tanto otro agente lo coge por las piernas y provoca que se quede tumbado. Uno de los participantes le pega repetidamente.

Otro federal se acerca con las manos vacías y agarra a Pretti, mientras los otros lo sujetan. Unos ocho segundos después de ser reducido, los agentes gritan que tiene un arma, lo que indica sin duda que no sabían que estaba armado hasta que lo tuvieron en el suelo.

El mismo agente que llegó con las manos vacías sale del grupo con una pistola que parece encajar con la que el DHS de Noem construyó el falso relato de que Pretti se acercó a ellos blandiendo el arma y que, por tanto, habían actuado en defensa propia. Esa pistola se mostró a los ciudadanos como prueba en una fotografía realizada dentro de un coche y no en la escena del caso.

Una vez que ya no tiene arma y da la impresión de que lo han reducido, otro agente saca su pistola y aprieta el gatillo a bocajarro. Y continúa disparando más balas que dejan inerte a Pretti. Hay un tercer policía que desenfunda y pega disparos adicionales sobre Pretti, que yace inmóvil. En cinco segundos se producen no menos de diez disparos.

La credibilidad de Trump y sus asesores nunca ha cotizado al alza, aunque en esta ocasión hubo mucha consternación porque trata de convencer a la gente de que los crean a ellos y no a lo que ven con sus propios ojos.

La reacción de las autoridades locales fue al unísono de indignación. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y un grupo de senadoras y legisladoras expresaron su consternación y pidieron a Trump la retirada inmediata de los 3.000 agentes del ICE, lo que llaman la invasión, que están aterrorizando a los residentes.

“¿Cuántos estadounidenses más han de morir o resultar gravemente heridos para que se acabe esta ocupación?”, planteó el Frey, el rostro de la resistencia. Trump acusó al gobernador y al alcalde de provocar una insurrección y de impedir que “los patriotas” hagan su trabajo. La fiscal general Pam Bondi envió una carta al gobernador en la que recriminó a Walz y otros líderes demócratas por ponerse al lado de los que está fuera de la ley.

La otra reivindicación que hicieron las autoridades de Minnesota consistió en reclamar que el estado participe en la investigación del asunto, pero Noem ya anticipó que no, que las pesquisas se desarrollaran en el ámbito federal y bajo el control de la administración Trump, que ya impidió abrir causa contra el agente que mató a Good.

Draw Evans, responsable de la oficina de investigación criminal del estado, comentó que los agentes federales impidieron a los especialistas estatales el acceso al lugar en el que se produjo el tiroteo. Draw dijo que su agencia había dado el raro paso de obtener una orden de registro para acceder a una acera pública, pero que seguían bloqueados.

Los federales se marcharon de ese lugar tras los choques con los manifestantes, pero la marcha de protesta creció tanto que a los investigadores estatales les resultó imposible entrar. En ese espació surgió un memorial de tributo al Pretti.

Sus amigos y compañeros se quedaron aturdidos al saber de su muerte. Los describieron como un vecino amigable, un profesional muy trabajador y dedicado a sus pacientes, un enfermero muy competente, de esas personas que se preocupan y cuidan de los otros, sobre todo de los veteranos a los que atendía de habitual.

Su padre, Michael, explicó a la CBS que su hijo iba a las manifestaciones como una manera de expresar que se preocupaba de los demás. “Tuvimos una conservación hace un par de semanas y le dije que adelante, que se manifestara, pero que no se involucrara, que no hiciera una estupidez, y me respondió que ya lo sabía”, recordó.

Obtuvo su licenciatura por la Universidad de Minnesota en el 2011 con un grado en biología y medio ambiente. Ejerció de investigador científico antes de regresar al campus para formarse como enfermero.

Sus padres residen ahora en Colorado, previamente en Wisconsin, donde creció su hijo, y su ex esposa en California. Era un aficionado al ciclismo de montaña. Pretti, que nació en Illinois, vivía solo, junto a su perro, Joule, con el que salía a menudo a pasear. Su vecina puerta con puerta lo describió como una persona dulce, amable, inofensiva, no violenta. Sus únicas interacciones con agentes del orden se debieron a un par de multas de tráfico.

Según Noem, así son los terroristas domésticos.   

Francesc Peiron Arques

Francesc Peiron Arques

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Nueva York

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