El balance de muertos en las protestas de Irán podría superar los 30.000
Contestación antigubernamental
La cifra oficial sitúa en más de 3.100 las personas que murieron en las manifestaciones que azotaron el país durante semanas

Una morgue con decenas de cadáveres en su exterior tras la represión entre los días 9 y 11 de enero, en las afueras de la capital iraní, en Kahrizak, provincia de Teherán

La ola de protestas que azotó Irán en las últimas semanas pidiendo mejoras en la economía y un cambio de gobierno de la República Islámica fue duramente reprimida por las autoridades, que dejaron un reguero de muertes. Según la versión oficial, fueron al menos 3.117 las personas que murieron en las manifestaciones, aunque varias oenegés opositoras como HRANA, con sede en Estados Unidos, duplicaban el balance, mientras se temía que en realidad fueran decenas de miles, como ha acabado constatando el portal de noticias iraní Iran Internationa l, afiliado a la oposición, que cifra en más de 36.500 las personas asesinadas, un número que también baraja la revista Time.
El medio opositor afirmó que obtuvo el balance de víctimas de la brutal represión, cuyo momento más álgido se sitúa entre el 8 y el 9 de enero, tras llevar a cabo una exhaustiva investigación a través de documentos clasificados, informes sobre el terreno y testimonios de personal médico, testigos y familiares de las víctimas. Según la publicación, estas cifras convierten los asesinatos en “la masacre más sangrienta de civiles durante las protestas callejeras, en un período de dos días, de la historia”. Ninguna de las revoluciones que ha vivido el país desde la Revolución Islámica había registrado cifras de muertes tan elevadas.
El corte de las comunicaciones que el gobierno mantiene desde el 8 de enero ha dejado a sus habitantes aislados del mundo y impedido que circulen en masa las imágenes de la represión. No obstante, ello no ha impedido que cruzaran las fronteras algunas instantáneas de decenas de cuerpos en las morgues o que testimonios recogidos por periodistas en Teherán aseguraran que todos conocían a alguien que había muerto.
La mayoría de los asesinatos fueron perpetrados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y su milicia aliada, la Basij, aunque también se utilizaron agentes traídos de Irak y Siria, según el Iran International. Fuentes del Ministerio del Interior, que hablaron bajo condición de anonimato, informaron al medio que las cifras de los consejos provinciales de seguridad, presentadas el 20 de enero, situaban el número de muertos en más de 30.000.
Iran International apunta que el gobierno usó agentes traídos de Irak y Siria
Iran International también afirmó haber tenido acceso a un informe presentado el 21 de enero ante la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del parlamento iraní, que cifraba el número de muertos en más de 27.500. Además, dos fuentes del Consejo Supremo de Seguridad Nacional informaron al mismo medio que la Guardia Revolucionaria elaboró la semana pasada dos informes: uno que situaba la cifra en más de 33.000 y otro en más de 36.500.
Además de los asesinatos masivos en las protestas, el medio afirmó haber recibido pruebas, incluidas fotos, de que algunas personas fueron ejecutadas por las fuerzas de seguridad mientras recibían tratamiento por lesiones en hospitales. “Los asesinatos organizados en todo Irán indican que la brutal represión se llevó a cabo con el acuerdo y la cooperación de las instituciones estatales y por orden de las más altas autoridades de la República Islámica”, escribió.
Por su parte, la revista Time, en una información publicada el domingo, que indicaba que el número de víctimas podría superar las 30.000, citó a dos altos funcionarios anónimos del Ministerio de Salud iraní. La revista indicó que no pudo verificar las cifras de forma independiente, pero que la estimación coincidía con informes médicos y de servicios de emergencias.
El informe indica que, según las autoridades sanitarias, 30.000 personas murieron solo entre el 8 y el 9 de enero, en el fragor de las protestas contra el régimen que se extendieron por todo el país desde el 28 de diciembre. Time citó a funcionarios que afirmaron que el país utilizó camiones de 18 ruedas en lugar de ambulancias en ese momento y se quedó sin bolsas para cadáveres.
El hijo del presidente pide el levantamiento de las restricciones de internet
El hijo del presidente iraní pidió el sábado el levantamiento de las restricciones de internet. Según él, nada se solucionará intentando posponer el momento en que circulen imágenes y vídeos de las protestas violentamente reprimidas por el régimen.
Con una batalla en curso en la cúpula del régimen sobre los riesgos políticos de seguir bloqueando el acceso de Irán a internet, Yousef Pezeshkian, cuyo padre, Masoud, fue elegido en el verano de 2024, afirmó que mantener el bloqueo digital generaría insatisfacción y ampliaría la brecha entre la población y el gobierno. Es decir, “quienes no estaban ni están insatisfechos se sumarán a la lista” de quienes sí lo están, declaró Yousef Pezeshkian en un mensaje de Telegram citado por la agencia oficial de noticias IRNA.
La difusión de imágenes de las manifestaciones “es algo que tendremos que afrontar tarde o temprano. Bloquear internet no resolverá nada; solo pospondrá el problema”, continuó. Sobre todo, señaló, porque “las fuerzas de seguridad y las fuerzas del orden pueden haber cometido errores (...) Que deben corregirse”.



