España dispone la partida del embajador de Nicaragua debido a una disputa diplomática.
Tensión bilateral
Respuesta ante la salida forzada de dos representantes de España decretada el pasado fin de semana por el gobierno de Daniel Ortega.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en el Congreso

España decretó la salida del representante de Nicaragua y de otro funcionario de dicha nación, comunicó este lunes el Ministerio de Relaciones Exteriores, una jornada después de que Nicaragua retirara al enviado español y a su segundo de Managua.
Los vínculos entre ambos países han permanecido tirantes por largo tiempo debido a los constantes reproches de Madrid ante el hostigamiento del presidente Daniel Ortega contra representantes de la oposición, la sociedad civil y la prensa autónoma, además de su apoyo a las penalizaciones de la Unión Europea ligadas a los derechos fundamentales y al declive democrático.
La entidad ministerial sostuvo que la acción fue rigurosamente proporcional y tildó de arbitraria la resolución de Managua de retirar a los diplomáticos españoles.
“España decidió ayer ordenar la expulsión del Embajador de Nicaragua en España y de otro diplomático acreditado en la Embajada de Nicaragua en Madrid en estricta reciprocidad ante la injusta expulsión del embajador y la segunda jefatura de España en Nicaragua”, informó el ministerio.
“El gobierno de España seguirá trabajando por tener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua”.
El enfrentamiento sucede a tensiones diplomáticas anteriores, abarcando el retiro para consultas del enviado de España en Nicaragua durante 2021. Los nexos se normalizaron después a través de la designación de nuevos embajadores en 2023.
El representante de España en Managua, Sergio Farré, fue designado para su puesto en diciembre, conforme a lo indicado por el Boletín Oficial del Estado. El Gobierno nicaragüense todavía no ha ofrecido una justificación formal respecto a las expulsiones.

