Internacional

Eslovaquia eleva su presencia diplomática en Barcelona

El cuerpo diplomático

El abogado Javier Medina, nuevo cónsul general de un país con una importante industria militar 

De izquierda a derecha: Torredemer, antiguo cónsul; Medina, su sucesor; Duch, conseller de Acció Exterior; Estok, secretario de Estado de AA.EE., y Tomaga, embajador de Eslovaquia en España 

De izquierda a derecha: Torredemer, antiguo cónsul; Medina, su sucesor; Duch, conseller de Acció Exterior; Estok, secretario de Estado de AA.EE., y Tomaga, embajador de Eslovaquia en España 

Eslovaquia ha aumentado la categoría del consulado en Barcelona, que ha pasado de honorario a general honorario. El nuevo cónsul es Javier Medina, abogado especializado en inversiones inmobiliarias.

Eslovaquia refuerza su presencia diplomática en Barcelona en el contexto de la guerra de Ucrania. La mayor inversión industrial en Catalunya es en la empresa metalúrgica Transmesa. Fabrica tubos de acero que se utilizan en plantas energéticas y que sirven también para todo tipo de motores. Se trata de una tecnología civil pero de un claro uso militar si es necesario.

La industria de la defensa es un puntal clave de la economía eslovaca. Si en el 2021 las exportaciones apenas alcanzaban los cien millones de euros, en el 2024 ya superaban los mil millones. La guerra en Ucrania, que se intensificó con la invasión general de Rusia en febrero de 2022, ha contribuido a este incremento.

Uno de los grandes éxitos de la industria de defensa de Eslovaquia fue la adquisición en 2019 de la fábrica de municiones de Santa Bárbara en Granada. Pertenecía a la empresa estadounidense General Dynamics. El estallido de la guerra en Ucrania tres años después supuso una gran oportunidad de negocio.

Eslovaquia, un pequeño país centroeuropeo de 5,4 millones de habitantes, se ha convertido en un puntal de la industria militar europea. Produce, sobre todo, cañones y munición de 155 milímetros.

Catalunya está muy interesa en captar inversiones en el sector militar industrial, como puso de manifiesto Jaume Duch, conseller de Acció Exterior, durante la toma de posesión de Javier Medina.

El acto, celebrado el pasado martes en el consulado de Eslovaquia, lo presidió Marek Estok, secretario de Estado de Asuntos Exteriores, quien destacó la importancia de Barcelona en las relaciones exteriores de su país. El turismo es un motor clave de esta relación, como lo demuestran los 14 vuelos semanales entre Barcelona y Bratislava.

El presidente de Eslovaquia es Robert Fico, un populista de raíces socialdemócratas. Actualmente dirige su cuarto gobierno. Hace ocho años se vio implicado en el asesinato del periodista Ján Kuciak, que investigaba a varios empresarios y altos cargos por fraude fiscal. Unos pistoleros lo asesinaron en su casa en febrero del 2018. En el atentado también murió su compañera, Martina Kusnirová. Fico,salpicado por este doble crimen, dimitió al cabo de un mes.

Eslovaquia intenta mantener una buena relación con Estados Unidos y Rusia. Acostumbra a votar con Hungría en contra de las sanciones de la Unión Europea al Kremlin.

El pasado 17 de enero, Fico visitó al presidente de Estados Unidos Donald Trump en Mar-a-Lago. La reunión, a la que también asistió Marek Estok, no fue bien. El medio Politico publicó que Fico había visto a Trump en un estado psicológico muy preocupante, peligroso, incluso, según comentó a sus colegas europeas.

Fico desmintió esta valoración, pero fuentes diplomáticas eslovacas presentes en la reunión la confirmaron.

El propio Robert Fico sobrevivió a un intento de asesinato. Un asesino le disparó tres balazos en mayo del 2024. Estuvo a punto de morir, pero se recuperó en tiempo récord.

Eslovaquia interesa a Catalunya por las inversiones en defensa y también por la fortaleza de su industria automovilística. Ningún país del mundo produce más coches per capita: un millón al año para una población de 5,4 millones. De las fábricas eslovacas salen vehículos de las marcas Porche, Jaguar, Land Rober, Volkswagen y Jaguar, entre otros.

Eslovaquia tiene frontera con Ucrania, país al que suministra energía eléctrica, pero al que ha dejado de ofrecer apoyo militar. Le vende munición y permite la presencia de un batallón de combate de la OTAN. 1500 soldados, la mitad españoles, bajo mando de ejército español.

El gobierno de Fico, como confirmó el secretario de Estado Estok a su paso por Barcelona, cree que la guerra no puede resolverse en el campo de batalla y que es necesaria una urgente solución diplomática para acabar con las matanzas.

Eslovaquia no tiene más remedio que mantener una relación abierta con el Kremlin. Las dos centrales nucleares, que producen el 60% de la energía que consume el país, son soviéticas y, por lo tanto, dependientes de la tecnología rusa. El resto se produce en plantas de ciclo combinado que también consumen gas ruso. De ahí que Eslovaquia se oponga a los planes de la UE para prescindir del gas y del petróleo ruso en el 2027.

La UE sigue comprando a Rusia energía por un valor superior al que destina a la defensa de Ucrania. En esta ecuación perversa se encuentra Eslovaquia, como también Hungría.

Sin este suministro de energía rusa, la industria eslovaca no sería tan competitiva. No podría producir a un precio adecuado las armas que necesita Europa para defenderse ni los automóviles que necesita para circular.

Este es el contexto en el que Javier Medina, nuevo cónsul honorario de Eslovaquia en Barcelona, tiene que moverse. Mantener el equilibrio será tan importante como la constancia. Su amplia experiencia como corredor de fondo será de gran ayuda.

Xavier Mas de Xaxàs Faus

Xavier Mas de Xaxàs Faus

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Corresponsal diplomático de Guyana Guardian. Ha cubierto los principales acontecimientos internacionales desde la caída del muro de Berlín y numerosos conflictos en especial en Oriente Próximo. Como corresponsal en EE.UU. Fue testigo del 11-S