Internacional

Francia otorga protección oficial al exministro Jack Lang, quien padece hostigamientos y amenazas por el sumario Epstein.

Escalada de revelaciones

La Fiscalía Nacional Financiera abrió una investigación contra Lang y su hija por delitos tributarios y lavado de activos en virtud de sus vínculos comerciales con el magnate pederasta.

El exministro francés, Jack Lang, en una imagen del 2017

El exministro francés, Jack Lang, en una imagen del 2017

STEPHANE DE SAKUTIN / AFP

El caso Epstein ha generado un seísmo más allá de las fronteras de Estados Unidos. La política francesa también ha sido afectada por la divulgación de los documentos del magnate estadounidense. En ellos, Jack Lang, ministro de Cultura y Educación desde los años ochenta hasta principios de siglo en distintas legislaturas, aparece mencionado más de 600 veces.

El surgimiento de Lang le forzó durante el anterior fin de semana a renunciar a su puesto en calidad de presidente del Instituto del Mundo Árabe francés (IMA). Asimismo, tanto él como su cónyuge cuentan ahora con escolta de la policía debido a las intimidaciones sufridas en plataformas digitales y a un ataque ocurrido al salir del suburbano en París, mientras caminaba hacia la Ópera Garnier y fue interceptado por varios individuos que protestaban contra la pedofilia. 

El exministro relató que fue rodeado,

“Me rodearon, algunos gritaban 'pedófilo', 'violador de menores'. Entonces, un hombre me empujó al suelo”, declaró el exministro de 86 años a AFP. Ha presentado una denuncia tras ser hospitalizado brevemente -recibió el alta esa misma noche-. 

Según los últimos archivos divulgados, Lang y su hija Caroline, productora cinematográfica, realizaron transacciones con Jeffrey Epstein. Afirma que conoció al magnate por medio de Woody Allen y que desconocía sus actividades ilícitas. “Me quedé completamente en shock cuando descubrí los crímenes que había cometido”, comentó recientemente. La Fiscalía Nacional Financiera ha iniciado una investigación preliminar contra ambos por fraude fiscal agravado y lavado de activos vinculado a esas operaciones.

Por su parte, Lang afirmó que enfrenta “con serenidad” una investigación judicial derivada de acusaciones “infundadas”, que han afectado su “integridad y honor”.

Respecto al antiguo ministro, un personaje de gran peso en la izquierda y el sector de la Cultura, Emmanuel Macron hizo declaraciones recientemente. Estima que Lang optó por “su decisión” al abandonar el IMA conforme a su “conciencia” y descartó cualquier preocupación ante la eventual salida de más identidades francesas en los documentos de Epstein. “Es un asunto que concierne sobre todo a los Estados Unidos de América” y “cuando hay un caso la justicia tiene que hacer su trabajo”, se limitó a manifestar.

Macron estima que adoptó “su decisión” al renunciar al IMA conforme a su “conciencia” y rechazó estar preocupado por futuras identidades francesas en los documentos de Epstein.

Liderando el IMA desde el año 2013, Lang describió en 2018 a Donald Trump como “presidente de mierda” y en 2021 reprochó el “macartismo cultural” que aparentemente forzó a renunciar al concejal parisino Christophe Girard por sus nexos con el literato Gabriel Matzneff, procesado por la violación de una menor. 

“Han resurgido las calumnias contra mí en las redes sociales”, expresó Lang con pesar ante AFP. Alude, concretamente, a una solicitud de enero de 1977 que respaldaba los vínculos sexuales entre adultos y menores, difundida en Le Monde y Libération redactada por el citado Matzneff. Contaba asimismo con la rúbrica de la escritora y pensadora Simone de Beauvoir, el poeta Louis Aragon, el experto en semiótica y crítico Roland Barthes y Jack Lang. “Fue una estupidez”, manifestó con tristeza el antiguo ministro durante el 2021. “He conseguido tres condenas judiciales por difamación basadas en estas calumnias, y seguiré persiguiendo con determinación a quienes las difunden”, añadió.

La organización no gubernamental gala Inocencia en Peligro, dedicada a combatir los abusos sexuales infantiles, solicitó este lunes reciente que se retome una indagación realizada durante el 2019 en Francia, específicamente con el fin de esclarecer si la exclusiva vivienda de Epstein en París sirvió de marco para delitos de índole sexual y, de confirmarse, localizar a las eventuales víctimas así como a los sujetos que hubieran intervenido en dichas citas.