Suiza votará si limita su población a 10 millones, una iniciativa de la extrema derecha
Referéndum
El Gobierno somete a referéndum la propuesta destinada a limitar la inmigración y suspender los acuerdos de libre circulación con la Unión Europea

Iniciativa para limitar la población suiza a 10 millones de habitantes

Suiza celebrará este verano un referéndum sobre una iniciativa del partido de extrema derecha Partido Popular Suizo (SVP) que busca restringir la población del país a 10 millones de habitantes, efectivamente frenando la inmigración. Sus críticos advierten que, si se aprueba, esta medida amenazaría acuerdos fundamentales con la Unión Europea y dañaría la economía.
El Consejo Federal, el órgano que dirige el país, anunció el miércoles que el referéndum sobre la iniciativa del SVP “No a una Suiza de 10 millones” tendrá lugar el 10 de junio, a pesar de la firme oposición de ambas cámaras del Parlamento y del sector empresarial y financiero. Sin embargo, el referéndum se activó automáticamente al contar con el respaldo de más de 100.000 ciudadanos, según lo establece el sistema de democracia directa de Suiza.
Para el partido ultraderechista, que controla cerca de un tercio de los escaños en el Parlamento suizo, “la inmigración descontrolada está provocando un crecimiento desmesurado en Suiza” y sus efectos se perciben en el aumento de los alquileres, la saturación de las infraestructuras o los servicios públicos, entre otros.
La propuesta establece que “la población residente permanente de Suiza no debe superar los diez millones de personas antes de 2050. A partir de 2050, el Consejo Federal podrá ajustar este límite anualmente”. Según la iniciativa, al alcanzar la población los 9,5 millones de habitantes, el gobierno federal deberá implementar medidas, como restringir las autorizaciones de asilo y reunificación familiar para migrantes.
Para alcanzar este fin, tanto el gobierno federal como los cantones deben “garantizar un desarrollo demográfico sostenible, en particular con vistas a la protección del medio ambiente y en interés de la conservación sostenible de los recursos naturales, el buen funcionamiento de las infraestructuras, la atención sanitaria y la seguridad social suiza”, sostiene la iniciativa.
Actualmente, la población del país supera los 9 millones de personas, entre ellas casi 2,5 millones de extranjeros, lo que representa más del 27 % del total. Se estima que la población suiza alcanzará los 10,5 millones de habitantes en 2055.
La forma de lograr el objetivo, según la campaña, sería restringiendo la inmigración, lo que forzaría al gobierno a abandonar el acuerdo de libre circulación con la UE a cambio de mantener el acceso al mercado único, su principal mercado de exportación. Por eso, grandes empresas suizas como Roche, Nestlé o UBS consideran que la iniciativa dañaría la prosperidad de Suiza.
Economiesuisse, una importante patronal suiza, ha calificado la propuesta como “iniciativa del caos”. “Agrava la escasez de mano de obra ya existente y ejerce una presión adicional sobre nuestro sistema de pensiones”, ha señalado. Según este grupo de presión empresarial, numerosas empresas suizas dependen de trabajadores de la UE y de otros países europeos, sin quienes se verán obligadas a trasladarse al extranjero, lo que impactará los ingresos fiscales y los servicios.
En la misma línea se han expresado la mayoría de los diputados y senadores. Aunque reconocen que el crecimiento demográfico en Suiza supone un reto, consideran que limitar los permisos de residencia para extranjeros es una medida excesivamente drástica que afectaría a las generaciones venideras, según informa el medio suizo The Local., y algunos ministros del Consejo Federal sostienen que “comprometería la prosperidad, la economía y la seguridad del país”, publicó el mismo medio.
No se sabe hacia dónde se inclinará el voto, aunque según una encuesta de diciembre, cerca del 48 por ciento de los suizos respalda limitar la población a 10 millones, mientras que el 41 por ciento se opone a la propuesta.