Alemania y Francia exigen la dimisión de la relatora especial de la ONU Francesca Albanese
Polémica
La diplomática habló de un “enemigo común” durante unas declaraciones sobre Israel, pero asegura que sus palabras han sido malinterpretadas

La relatora especial de la ONU para los territorios palestinos Francesca Albanese en un acto universitario sobre la “cartografáa de un genocidio” en Roma, en octubre de 2025
Los ministros de Asuntos Exteriores de Francia y Alemania han pedido la dimisión de la relatora especial de las Naciones Unidas para los territorios palestinos, Francesa Albanese, por unas declaraciones que criticaban duramente Israel. El secretario general de la ONU, António Guterres, y líderes políticos de izquierdas franceses defendieron a la diplomática.
En una conferencia organizada en Doha por Al Jazira el pasado sábado, Albanese sostuvo por videoconferencia que era un “desafío” que “en lugar de detener a Israel, la mayoría de los países del mundo lo armaran, le proporcionaran excusas políticas, un paraguas político y apoyo económico y financiero”. Luego se refirió a un “enemigo común” en este contexto, que no identificó.
La polémica ha seguido creciendo tras una carta enviada el martes por un grupo de parlamentarios del bando presidencial al ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, denunciando las declaraciones “antisemitas” de la experta italiana y exigiendo que Francia “trabaje” para que se le “despoje de todos los mandatos de la ONU”. Según ellos, la relatora designó públicamente a “Israel como enemigo común de la humanidad”.
Albanese asegura que se refería al “sistema” cuando habló de un “enemigo común”
Al día siguiente, Barrot exigió la dimisión de Albanese ante el Parlamento por sus “escandalosas y reprensibles declaraciones dirigidas contra (...) Israel como pueblo y como nación, lo cual es absolutamente inaceptable”.
A lo que Albanese reaccionó asegurando: “Nunca, jamás, jamás he dicho 'Israel es el enemigo común de la humanidad'”, declaró la diplomática el miércoles en France 24. “Hablé de los crímenes de Israel, el apartheid y el genocidio, y condené como enemigo común al sistema que impide llevar los crímenes de Israel ante la justicia y ponerles fin”, añadió. Así lo había especificado en X dos días atrás, junto a la publicación de la videoconferencia.
Unas palabras que no rebajaron la polémica, porque el jueves se unió a Barrot su homólogo alemán, Johann Wadephul, quien declaró en la tribuna X. “Respeto el sistema de los relatores independientes de la ONU. Sin embargo, la señora Albanese ya se ha comportado de manera inadecuada en múltiples ocasiones en el pasado. Condeno sus declaraciones recientes sobre Israel. Su posición es insostenible”, escribió el jefe de la diplomacia germana en su cuenta de la red social X. Una senadora italiana también se unió a estas peticiones, así como el embajador italiano ante la ONU.
Los defensores de Albanese denunciaron la decisión por basarse en “información falsa”. Parlamentarios franceses y líderes de izquierda (Los Verdes, La Francia Insumisa, etc.) Escribieron a Barrot pidiéndole que “aclarara” su declaración y “se retractara”. “No pedimos que esta mujer sea destituida de su cargo. Al contrario, pedimos que sea condecorada”, afirmó Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa, en un mitin en Creil el jueves por la noche.
Laa asociación Juristas por el Respeto del Derecho Internacional (Jurdi) anunció el jueves que presentaría una denuncia ante las autoridades por “difundir noticias falsas” en relación con las declaraciones atribuidas “fraudulentamente” a Albanese.
Al ser preguntado repetidamente sobre el asunto durante una conferencia de prensa el jueves, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores francés afirmó que fueron “la totalidad de sus declaraciones las que llevaron al ministro a pedir su dimisión”, y no una “frase falsa” que el ministro “no mencionó” en su declaración. Además, aseguró que Francia lleva años quejándose de la labor de Albanese en los últimos años.
Guterres, por su parte, defendió el derecho de la relatora a “expresarse dentro del mandato que le ha sido conferido”.
Albanese, abogada italiana de 48 años que ocupa su cargo desde 2022, es objeto de duras críticas e Israel y sus aliados han exigido su destitución por sus posturas contra la política israelí en Gaza. La diplomática fue de las primeras figuras de la comunidad internacional que habló de “genocidio” en la franja. En un informe de 2024, escribió que existen “motivos razonables” para creer que Israel cometió varios actos de genocidio durante la guerra desencadenada por el ataque a Gaza por parte del movimiento islamista palestino Hamás el 7 de octubre de 2023.
También presentó un informe en julio que examinaba “los mecanismos de las empresas que apoyan el proyecto colonial israelí de desplazar y reemplazar a los palestinos”, denunciando específicamente a las empresas estadounidenses. A raíz de esa publicación se iniciaron en varios países campañas de boicot contra las empresas allí mencionadas a las que se sumaron personalidades de renombre.
Israel le ha prohibido la entrada a su territorio y Washington también le impuso sanciones en julio.