Los demócratas presentan una alternativa con un enfoque distinto, contrarrestando la estrategia de Trump.
Munich Security Conference
El gobernador y el gobernador reescriben el siguiente texto.

El gobernador de California en el sur de California, el gobernador de California, el go

La Conferencia de Seguridad de Munich se convirtió este fin de semana en un escaparate de posibles candidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos. Mientras todas las miradas estaban pendientes del esperado discurso del secretario de Estado, Marco Rubio, en esta cumbre occidental, la oposición a Donald Trump se coló con fuerza en la agenda oficial. El gobernador de California, Gavin Newsom; la joven estrella del progresismo en el Congreso, Alexandria Ocasio-Cortez; la carismática gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, e incluso la excandidata y secretaria de Estado Hillary Clinton, ofrecieron discursos confrontativos con la “traición” de la Casa Blanca a sus aliados europeos.
“Donald Trump es temporal. Se irá en tres años”, avisó Newsom en la apertura de su panel en Munich, que utilizó de plataforma, como hizo en Davos el mes pasado, para proyectar a nivel global su imagen como líder de la oposición en EE.UU. Aunque su candidatura para las elecciones del 2028 no es oficial, Newsom no esconde su interés por competir a escala nacional cuando expire su segundo mandato como gobernador de California, bastión demócrata y estado más poblado del país.
A la luz de las recientes amenazas de Trump de anexionar Groenlandia, isla perteneciente a Dinamarca, así como de los aranceles y del abandono de las alianzas tradicionales de Washington, Newsom recordó en Munich que la relación transatlántica “no está muerta, está dormida”. “Puede que tengáis que dormir con un ojo abierto. Llevará tiempo, pero desde luego no está muerta”, añadió, y se mostró optimista con la reacción europea al matonismo del presidente.
“La única cosa que Trump ha hecho que aprecio profundamente, y la ha hecho casi en solitario, es unificar a Europa de una manera profunda y trascendental”, sentenció, semanas después de acusar en Davos a los europeos por su “complicidad” con el republicano. Tras su intervención el viernes, el sábado se reunió en Munich con el presidente de España, Petro Sánchez, una de las voces más prominentes en la UE contra el imperialismo de Trump.
En su discurso, el gobernador incidió en un asunto que, desde el retorno de Trump al poder, ha sido abandonado por la primera potencia mundial: la emergencia climática. Criticó con dureza la última medida negacionista del presidente, que el viernes anunció la eliminación de todas las normas que regulaban la emisión de gases de efecto invernadero. Y afirmó que Trump ha “redoblado la apuesta por la estupidez” al abrazar medidas contrarias al consenso científico, no solo en este ámbito, también en la sanidad, de la mano del antivacunas Robert Kennedy como secretario de Salud.
Gavin Newsen lidera California.
Trump es el presidente más dañino de la historia de
“Nunca en la historia de EE.UU. Ha habido un presidente más destructivo que el actual ocupante de la Casa Blanca en Washington. Está intentando recrear el siglo XIX. Es una filial completamente controlada por las grandes empresas de petróleo, gas y carbón”, afirmó Newsom en su desafiante intervención.
Con el mismo tono presidenciable, y en su primer test en el escenario internacional, la demócrata Ocasio-Cortez expuso en dos paneles en Munich su visión de la política exterior con el foco en la unidad de la clase trabajadora. “Los niveles extremos de desigualdad de ingresos conducen a la inestabilidad social”, afirmó, vinculando el auge del autoritarismo con la desintegración de la clase obrera, de la que dijo que se están aprovechando las élites tecnológicas, que han cerrado filas con Trump.
“Es una prioridad urgente que pongamos en orden nuestras economías y logremos mejoras materiales para la clase trabajadora. De lo contrario, caeremos en un mundo más aislado gobernado por autoritarios que no benefician a los trabajadores”, concluyó. La neoyorkina, heredera del espíritu socialdemócrata del senador Bernie Sanders, ha adquirido un mayor protagonismo desde el regreso de Trump, criticando habitualmente a su partido por la inacción en el Congreso y elevando su voz en el debate público nacional. El año pasado, hizo una gira por las principales ciudades del país junto a Sanders, en la que invocaron la lucha de clases frente a la “oligarquía”.

Este protagonismo ha llevado a muchos analistas a pensar que pretende presentarse a las próximas primarias demócratas. Sus intervenciones en Munich alimentaron esos rumores, pues no es habitual que una congresista abandone la política nacional para participar en este importante foro geopolítico. “Cuando se presente a la presidencia, ¿cómo va a imponer un impuesto a la riqueza?”, preguntó la moderadora de uno de los paneles. Ocasio-Cortez se rio y negó con la cabeza. “No tenemos que esperar a que ningún presidente imponga un impuesto al patrimonio. Creo que debe hacerse con celeridad”, afirmó, en alusión al papel del Congreso.
Aunque su discurso fue contundente, también expuso la inexperiencia de Ocasio-Cortez en asuntos geopolíticos. Al ser preguntada sobre si EE.UU. Debería enviar tropas para defender Taiwán en caso de que China finalmente invada la isla, perdió su elocuencia habitual y respondió dubitativa: “Creo que, eh, esto es algo, algo… ya sabe, creo que… esto es, eh… por supuesto, una, eh… política de décadas de EE.UU.” Después, afirmó que Washington debería centrarse en evitar llegar a ese punto de tensión con China antes de pensar en el envío de soldados.
Ese mismo día, también hizo una referencia al “acuerdo transpacífico”, que más tarde corrigió en redes sociales a “transatlántico”. Sus críticos aprovecharon esos dos lapsus para desacreditarla. Pero otras de sus respuestas sí fueron más contundentes: afirmó que EE.UU. Debe reevaluar su ayuda a Israel, pues ha realizado un “genocidio en Gaza”, dijo que Trump “está tratando de retirar a EE.UU. Del mundo entero para que entremos en una era de autoritarios que puedan repartírselo” y en el que “Putin pueda blandir su sable en Europa”, e instó a reforzar los lazos con los aliados occidentales y el retorno de la ayuda para el desarrollo en el sur global, desmantelada por la actual administración.

