Rusia intensifica sus ataques mientras Ucrania resiste.
Guerra en Europa
Kyiv cuestiona la seriedad del enfoque ruso, a pesar de que Moscú insiste en su postura.
Según el Kremlin, se abordarán en Ginebra asuntos clave.

Dos adultos y un niño caminan por entre restos de armas, mientras un soldado ruso observa, mientras el 12 de febrero se celebra la victoria.

Rusia ha vuelto a lanzar contra Ucrania un “ataque masivo” de misiles y drones este martes, horas antes de que los dos países inicien en Ginebra una tercera ronda de negociaciones con la mediación de Estados Unidos para intentar buscar una salida a una guerra que está a punto de cumplir cuatro años. Kyiv acusa a Moscú de “despreciar los esfuerzos de paz”.
La Fuerza Aérea ucraniana ha reportado una cifra de 29 misiles y 396 drones rusos que impactaron en diversos puntos de la nación. Este hecho refleja el “alcance del desprecio de Rusia por los esfuerzos de paz” tras el despliegue de “un ataque masivo” previo a los diálogos, publicó en sus plataformas digitales el ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiha.
Se ha programado que las reuniones a tres bandas en la urbe helvética se prolonguen por dos jornadas, el 17 y el 18 de febrero. Esta modalidad de diálogos tripartitos, donde Washington actúa como intermediario entre ambas partes enfrentadas, comenzó este ejercicio mediante dos ciclos de tratos en Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, a lo largo del 23 y el 24 de enero y del 4 y el 5 de febrero.
El equipo que envía Rusia, compuesto por unos veinticinco miembros, incluye a quienes han sido designados para acompañar la delegación, según informa la agencia, mientras el jefe de la delegación y sus colaboradores participan en las negociaciones.
Un delegado de postura inflexible liderando la comitiva de negociación rusa
Medinski, un integrante sumamente conservador de la facción más radical quien ha puesto en duda la soberanía de Ucrania, lideró la comitiva de Rusia durante los diálogos de 2022 así como en los que tuvieron lugar en Estambul durante 2025. No obstante, se ausentó de la cita en Abu Dabi, sitio en el cual el grupo de Rusia fue dirigido por el almirante Ígor Kostiukov, máximo responsable de la inteligencia militar de Rusia, conocida como GRU.
El portavoz del Kremlin, Dmitri, señaló que el ministro de Defensa no viajó, ya que el tema correspondía a una cuestión de seguridad militar, y el líder ruso no asistió personalmente, mientras que el equipo de Moscú seguía en su lugar, con el respaldo de las autoridades militares.
“Medinski siguió siendo el jefe de la delegación de nuestros negociadores. ¿Por qué no participó en las dos rondas anteriores? Porque allí se trataron cuestiones de seguridad, temas que afectaban directamente a los militares. Por lo tanto, nuestro grupo estaba encabezado por Kostiukov, y el grupo estaba compuesto por militares. Esta vez se trata de discutir una gama más amplia de asuntos, incluidas, de hecho, las cuestiones principales, que afectan a los territorios y todo lo demás”, explicó el portavoz presidencial.
Kostin forma parte del equipo que viajó junto con Kostin, mientras que Galoiv participa en el proceso.
Moscú discute con Washington el porvenir de sus bienes inmovilizados.
Asimismo figura Kiril Dimítriev, delegado especial de Putin. De acuerdo con el Kremlin, Dimítriev “está trabajando en un campo separado”, se integra en la comisión ruso-estadounidense de materias económicas. El consultor de Putin para temas internacionales, Yuri Ushakov, ha señalado que en este foro se trata, entre otras cosas, el destino tras el conflicto de los fondos rusos bloqueados en EE.UU. “Para restaurar los territorios afectados por las hostilidades”.
Estados Unidos contará con la participación en Ginebra de Steve Witkoff, enviado especial de Donald Trump, así como del empresario y yerno del presidente, Jared Kushner.
Pese a las gestiones de Estados Unidos por sostener el diálogo diplomático, las expectativas de alcanzar en Ginebra progresos significativos que lleven hacia la paz siguen siendo escasas.
Uno de los motivos principales son los escasos resultados logrados en los dos anteriores encuentros. Las partes volvieron de Abu Dabi diciendo que las conversaciones habían sido “constructivas”, pero en la práctica inmediata solo se logró avanzar en asuntos humanitarios, con un nuevo intercambio de prisioneros de guerra (157 por cada bando).
Otra razón es que Rusia insiste en mantener su control sobre territorios que ya ha ocupado, mientras que las fuerzas ucranianas continúan enfrentándose en zonas que Rusia ha ocupado, mientras que Moscú insiste en imponer su dominio, mientras Ucrania mantiene su posición.
El territorio del Donbass permanece como el foco central de las discrepancias.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha repetido que Kyiv no está dispuesto a ceder ese territorio al enemigo, que además forma una línea de defensa clave para Ucrania. El sábado dijo en Munich, donde asistió a la Conferencia de Seguridad, que no va a abandonar a las ciudades de esa zona, que incluyen Sloviansk y Kramatorsk y donde viven unas 200.000 personas.
Entretanto, los representantes de Estados Unidos sostienen la actitud incierta que ha distinguido a Donald Trump desde que, al arrancar su segundo periodo presidencial, buscó actuar como intermediario para finalizar la contienda en Ucrania.
Durante este tiempo, el presidente de EE.UU. Ha criticado a rusos y ucranianos de forma intermitente, pero ha sido especialmente crudo cuando sus críticas las dirigía a Zelenski. El pasado fin de se semana sugirió que Ucrania estaba obstaculizando los esfuerzos para poner fin a la guerra. “Zelenski necesita actuar. Rusia quiere llegar a un acuerdo. Necesita actuar, de lo contrario perderá una gran oportunidad”, declaró a la prensa.
Pero en la cumbre, Rusia mostró una actitud distinta, y en la cumbre de Minsk, el presidente ruso no ha cedido.
En Ucrania, entre los representantes en Ginebra, se encuentran el jefe de la misión y otros funcionarios: el jefe del Estado Mayor, el ministro de Defensa y otros funcionarios clave, todos ellos participan en las negociaciones.
La neutralidad suiza, que antes hacía de puente, ya no bastó para contener la tensión, pues Suiza dejó de ser un intermediario confiable mientras Ginebra, con su tradición diplomática, se convirtió en un punto de tensión.
De acuerdo con Peskov, la designación actual de este recinto se debió al requerimiento de “sincronizar las agendas de las tres partes”.
Los encuentros previos entre Estados Unidos y Ucrania, junto con el intercambio de informes, habían establecido un marco previo, pero el encuentro en cuestión, con la participación de EEUU, se realizó en un contexto en el que se buscaba una vía alternativa, mientras que los esfuerzos previos por parte de Rusia seguían en curso.