Rusia acusa a EE.UU. De “provocación agresiva” por la llegada de la lancha tiroteada a aguas de Cuba
Crisis en el Caribe
El Kremlin da por buena la versión oficial de La Habana, que asegura que la embarcación matriculada en Florida entró en territorio cubano con intenciones terroristas
El dilema de Moscú es si puede ayudar a Cuba sin enojar a Trump, que lleva un año haciendo de mediador para buscar la paz con Ucrania

El buque de la armada de México Papaloapan llega con ayuda humanitaria del gobierno de México a la bahía de La Habana el 12 de febrero de 2026

Rusia se puso este jueves del lado de Cuba al valorar el incidente mortal que un día antes costó la vida a cuatro exiliados cubanos, tripulantes de una lancha rápida procedente de Estados Unidos, tras un tiroteo con la guardia costera del país caribeño. La policía cubana de fronteras hizo lo que tenía que hacer, dijo el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, quien dio por buena la versión oficial de La Habana, que sostiene que se trataba de un barco invasor con objetivos terroristas.
En este caso “no hay nada que comentar, puesto que, como se informó desde La Habana, los ciudadanos cubanos capturados que intentaron ingresar al territorio de la isla con armas en la mano reconocieron que habían intentado entrar para cometer actos terroristas”, enfatizó Peskov.
Moscú alerta de que la crisis se puede agravar y llegar a provocar un conflicto
El incidente ocurrió el 25 de febrero. La lancha, matriculada en Florida, entró en aguas territoriales cubanas y cuando los guardias fronterizos le dieron el alto se inició un tiroteo. En el enfrentamiento murieron cuatro pasajeros de la embarcación y otros seis resultaron heridos. Todos eran originarios de Cuba, según el Ministerio del Interior del país. Del lado cubano resultó herido el capitán de la patrulla fronteriza.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, calificó la entrada de la lancha rápida en aguas territoriales de Cuba como “una provocación agresiva de Estados Unidos destinada a agravar la situación y desencadenar un conflicto” en un momento de tensiones crecientes entre Washington y el régimen cubano.
El nuevo enfrentamiento entre la isla y la Casa Blanca pone a Rusia ante un dilema nada menor, pues a pesar de ser un gran aliado de Cuba le interesa mantener una buena relación con Donald Trump.
Los planes rusos son enviar ayuda humanitaria a la isla
Convertido desde hace un año en mediador para solucionar la guerra en Ucrania, a ojos de Rusia el actual presidente de EE.UU. Parece una buena carta para restablecer, primero, las relaciones con la principal potencia mundial, y luego, intentar recuperar la actividad comercial perdida con los otros países occidentales en estos cuatro años de guerra.
La pregunta que se plantea estos días en Moscú es: ¿Puede Rusia ayudar a Cuba sin enojar a Trump?
En días anteriores, Peskov ha dicho que Moscú tiene intención de discutir las posibles opciones de apoyo a la Cuba amiga. No dio detalles, pero la embajada rusa en La Habana informó de que los planes son enviar ayuda humanitaria a la isla, que además de productos esenciales también incluiría petróleo y productos derivados de este.
El presidente ruso, que calificó como “inaceptables” las nuevas sanciones de EE.UU. A Cuba, recibió la semana pasada al ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, con quien discutió qué opciones hay para enviar ayuda. Los formatos de apoyo aún no se han hecho públicos.
El término clave parece ser “humanitario”. Rusia no se puede arriesgar a enviar un convoy con petróleo sin ponerse de acuerdo de alguna forma con EE.UU., pues podría ser interceptado y Washington acusar a Moscú de violar las sanciones.
Peskov dijo este martes a los periodistas que lo más importante es precisamente el componente humanitario. “Todas las cuestiones humanitarias que afectan a los ciudadanos cubanos deben resolverse, y nadie debe crear obstáculos”, aseguró.
