Hillary Clinton declara ante el Congreso que no conoció a Epstein ni tiene información sobre sus delitos
Caso Epstein
La excandidata demócrata testifica a puerta cerrada ante el Comité de Supervisión, en la víspera de la declaración de su marido, el expresidente Bill Clinton

Hillary Clinton, en una imagen de archivo en el CCCB de Barcelona.

La exsecretaria de Estado y excandidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, está testificando en estos momentos a puerta cerrada y bajo juramento ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes en relación con el caso del pederasta Jeffrey Epstein. En su declaración inicial, que ha compartido a través de sus redes sociales, asegura que “no tenía ni idea de las actividades delictivas” del proxeneta y que no recuerda haberlo conocido en persona, a pesar de que su esposo, el expresidente Bill Clinton, mantuvo durante años un contacto regular, se subió a su avión en cuatro ocasiones y aparece en decenas de fotografías con el financiero y su expareja y colaboradora, Ghislaine Maxwell.
El matrimonio Clinton fue citado a declarar ante el Congreso el año pasado, pero ambos políticos se negaron inicialmente, desafiando a los republicanos en una carta desafiante en la que les acusaban de una investigación partidista. Finalmente, a principios de este mes se rindieron ante la presión, justo cuando el Congreso se preparaba para votar si los declaraba en desacato, lo que les podría haber implicado penas de prisión. Aunque pidieron que sus declaraciones fueran grabadas y retransmitidas, finalmente son a puerta cerrada. Después del testimonio de su esposa, mañana llegará el turno del expresidente Clinton.
En su declaración inicial, la excandidata califica su obligación de declarar como un “teatro político partidista” y un “insulto al pueblo estadounidense”, pues los archivos de Epstein –publicados por el Congreso y por el Departamento de Justicia– apenas la mencionan a ella, solo en intercambios de correos comentando su candidatura a la presidencia de EE.UU.
En cambio, el Comité de Supervisión no ha citado a declarar a otras personas más implicadas, como el presidente Donald Trump, de quien hay acusaciones no probadas de abuso sexual a menores, así como correos en los que Epstein afirma que “sabía lo de las chicas” y hasta que “pasó horas” con una de sus víctimas. Tampoco han sido citados el secretario de Comercio, Howard Lutnick, que fue a su isla con su familia cuando ya había sido condenado por prostitución de una menor, o Steve Bannon, el estratega de Trump, que mantuvo un contacto recurrente con el abusador.
“El comité justificó su citación basándose en su asunción de que tengo información al respecto de las investigaciones sobre las actividades delictivas de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. Déjenme ser lo más clara que pueda: no la tengo. Como dije en mi declaración jurada del 13 de enero, no tengo ni idea de sus actividades delictivas. No recuerdo haberme encontrado con el señor Epstein. Nunca volé en su avión o visité su isla, casas u oficinas. No tengo nada que añadir (a esa declaración)”, señala Clinton, tajante, en su apertura.
“Como cualquier persona decente, he estado horrorizada por lo que hemos conocido sobre sus delitos. Es incomprensible que Epstein tuviera una leve sanción en el 2008 que le permitiera continuar con sus prácticas depredadoras durante otra década”, añade la exsecretaria de Estado. En su declaración, recuerda lo que considera una injusticia: que el Congreso citó a ocho funcionarios “que dirigieron el Departamento de Justicia o el FBI cuando se investigaron los crímenes de Epstein” pero “solo uno ha comparecido ante el comité”. Y acusa a los republicanos de hipocresía al no haber organizado “ninguna audiencia pública, y rechazado la presencia de medios de comunicación, incluso hoy, a pesar de abogar por la necesidad de transparencia”.
“No os habéis esforzado lo más mínimo en citar a las personas que aparecen de forma más prominente en los archivos de Epstein. Y cuando lo habéis hecho, no ha comparecido ningún republicano”, recuerda Clinton. Su esposo es uno de los políticos más veces mencionado en los millones de archivos de Epstein publicados en enero por el Departamento de Justicia, forzado a difundirlos tras la ley aprobada en noviembre en el Congreso.
El expresidente ha reconocido que mantuvo relación con el pederasta y los registros muestran que llegó a volar en cuatro ocasiones en su avión, pero Clinton siempre ha defendido que no conocía su trama de tráfico de menores ni acudió jamás a ninguna de sus fiestas en su isla privada.
En la primera tanda de documentos difundidos en diciembre por el Departamento de Justicia, Clinton aparece en decenas fotografías tomadas en distintas residencias del financiero fallecido. Una imagen lo muestra en un jacuzzi en la que se ven los pies de una mujer, en otra se le ve nadando en una piscina con Maxwell y otra muestra a una joven sentada en el regazo del expresidente en lo que parece ser un avión. Sin embargo, ni su aparición en los archivos de Epstein implica la comisión de ningún delito, ni ha sido acusado formalmente por ello. La declaración que dará mañana Bill Clinton será la primera de un expresidente desde que Gerald Ford lo hiciera en 1983.
