Un órgano desplegable
El doctor Ballester nos enseña ilusionado el modelo en goma de corazón helicoidal del cardiólogo Paco Torrent-Guasp. Lo despliega ante nosotros –y ante toda la cafetería, que nos mira atónita– y logra que nos replanteemos cuanto desde el colegio creíamos saber de nuestro corazón: 1) Que no es una bomba; 2) Que el campo magnético cardiaco succiona el hierro de la sangre de forma pulsátil; y 3) Que la circulación de la sangre por miles de kilómetros de capilares es continua (no pulsátil) gracias a la cuarta fase del agua movida por la energía solar. Palpo el modelo Torrent de corazón desplegable –varios papers de nivel lo avalan en EE.UU.– y Ballester nos habla de cuántica; del biocampo, de otros campos de energía; del doctor Jiménez Chillarón y de epigénetica... Y de lo mucho que nos falta por descubrir.
¿El corazón es un músculo que bombea sangre?
Es lo que cree la mayoría; pero en realidad es una banda muscular que se puede desplegar como haremos ahora...¿Ve?
Nunca lo había visto de esa forma.
Esta arteria es un tubo que se abre y se transforma en una banda muscular dando un giro de 180 grados; sigue, marca una doble helicoide –es helicoidal: como una hélice– hasta que se vuelve a cerrar aquí a nivel de aorta...
¿No tiene así sentido bioevolutivo?
Es que ha evolucionado para ser esto: una extravasación de la sangre autocontenida.
¿Extravasación?
Que sale sangre. Algo que les cuesta entender a los ingenieros, porque es la magia de la naturaleza. Y si lo concibes así, ya lo ves de otra manera no solo en la forma, también en la función. Caralps nos seguía con interés...
¿El cirujano del equipo autor del primer trasplante de corazón en España?
Cooperamos en aquel programa en el 84 en el hospital de Sant Pau: fue maravilloso.
¿Cómo cambiaría la praxis médica si se asumiera ese nuevo concepto de cardio?
Ahora en EE.UU. Lo están descubriendo también. Y cambia la interpretación electrocardiográfica y la mecánica...
¿El corazón, entonces, es esa banda?
Rudolf Steiner ya dijo que el corazón no es una bomba, sino vórtice y chupa la sangre.
Si el corazón no la bombea: ¿qué fuerza logra que propulse la sangre?
Cuando hay un latido aquí se genera presión negativa, como en un vórtice. Esa fuerza que chupa es el campo magnético del corazón. Y eso es lo que dice la física cuántica...
¿Cómo chupa o absorbe?
Veamos: el corazón está asociado a un campo magnético...
¿Y es esa fuerza la que chupa?
El hierro de la hemoglobina, que está dentro del pigmento en la sangre.
¿Magnético? ¿No suena esotérico?
Como catedrático de medicina puede sorprender que lo diga, pero ya sabemos lo suficiente para empezar a trascender, al menos de forma experimental, esquemas que reducen la complejidad de lo real a la fisiología mecanicista más reduccionista.
¿Y esas energías bastan para hacer circular la sangre por todo el cuerpo?
La que acabo de describir solo es la parte pulsátil. Después, la sangre en la circulación llegaría a los capilares, que no tienen ningún muro muscular y son tubos mínimos...
¿Qué fuerza cree que impulsa la sangre a través de ellos?
Gerald Pollack escribió The fourth fase of water (La cuarta fase del agua). Y es fácil de entender: tiñó el agua de un vaso con un pigmento microscópico, y observó que el pigmento no llegaba al vidrio; pero sí el agua. Y a esa zona a la que no llegaba el pigmento la llamó “exclusion zone”.
¿Otra fase del agua, además de la líquida, sólida, gaseosa...Esta sería la cuarta?
Es la cuarta fase del agua, que es la cristalina. Son cristales microscópicos que instantáneamente se forman cuando pones agua en un vaso. Y tienen estructura hexagonal, como un panal de miel.
¿Son como una malla?
Una rejilla. La zona de exclusión está cargada negativamente y el centro del vaso, positivamente. Así crean una pila, una batería.
¿Y propulsa la sangre en los capilares?
Y con el corazón se va generando flujo espontáneo. Pollack ha medido arterias de animales en laboratorio y entre la sangre y la pared de sus capilares también hay una zona de exclusión que propulsa la sangre.
¿Esa energía basta para impulsarla?
También es la que impulsa el agua hasta la copa de las secuoyas de 100 metros de altura gracias a ese impulso de la energía solar.
¿Pasa igual en la circulación humana?
Por un lado está el corazón, que absorbe, como le decía, chupa; y por otro, la energía solar que ayuda a propulsarla.
¿Experimentación que apoye su tesis?
Pollack observó ese flujo que describo en un embrión de pollito y le inyectó cloruro potásico hasta dejarle el corazón parado durante tres minutos.
¿Y el pollito murió?
Le aplicó rayos infrarrojos en los capilares y el flujo reapareció con el corazón parado.
¿Qué demostró Pollack así?
Que el del corazón y el de los capilares son dos sistemas independientes que se relacionan uno con el otro y hacen que la sangre se propulse por todo el cuerpo: uno es pulsátil, el de las grandes arterias; y el otro es el de los miles de kilómetros de los capilares, donde la circulación depende de la luz.
¿Qué consecuencias tiene saberlo?
Es un experimento clave que demuestra que existe un campo energético del corazón y que más allá del cuerpo físico tenemos un biocampo. Amplía el modo de entender la medicina; pero hay que ir piano, piano ...
